Narra Brenda
Han pasado dos meses desde aquella sesión inicial con mi terapeuta, y la sensación de estar atrapada en un ciclo de resentimiento y dolor se había vuelto más pesada con el tiempo. Ahora, mientras me sentaba frente a ella en el consultorio, sentía que era hora de soltar ese sentimiento de traición hacia mis padres. La carga que llevaba me impedía avanzar, y estaba lista para dejarla ir.
—He estado pensando —comencé, sintiendo que las palabras se deslizaban con más facilidad—. Siento que ya es momento de liberar ese dolor. He reflexionado sobre todo lo que ha pasado, y aunque entiendo que mis padres actuaron con la mejor intención, el peso de su interferencia me ha estado ahogando.
La terapeuta me miró con atención, su expresión animándome a seguir.
—Además, Trevor y yo hemos mantenido nuestra relación, pero de una forma más discreta. Al exterior, parece que hemos terminado, pero la verdad es que seguimos conectados. —Mis ojos brillaron al mencionar su nombre, una mezcla de amor y tristeza llenando mi pecho—. No quiero hacerle sufrir más por las decisiones de mis padres. Quiero hablar con ellos sobre cómo me sentí y darles la oportunidad de compartir su perspectiva. Además, dando este paso animaría a Trevor a hacer lo mismo con sus padres.
—Eso suena como un gran paso, Brenda —dijo la terapeuta, una sonrisa de aprobación en su rostro—. Permitirles expresarse podría ayudarte a comprender su punto de vista y, tal vez, a encontrar la paz que buscas. Es importante que te sientas escuchada también.
Asentí, sintiendo una chispa de determinación. Hablar con ellos no sería fácil, pero ya no podía cargar con el resentimiento que había mantenido por tanto tiempo.
—No sé cómo reaccionarán, pero creo que merecen saber cómo me siento realmente —dije, mi voz un poco más firme—. No quiero que sigan pensando que lo que hicieron fue correcto, pero tampoco quiero que piensen que no los amo.
—Eso es muy valiente de tu parte —respondió la terapeuta—. La comunicación honesta es clave para sanar. Estás dando un gran paso hacia el perdón y la comprensión.
Tomé una respiración profunda, sintiendo la mezcla de nervios y esperanza.
—Lo haré. Hablaré con ellos y les explicaré cómo me afectaron sus acciones. Quizás podamos encontrar un camino hacia adelante, un lugar donde podamos reconstruir la confianza sin que mi relación con Trevor se vea afectada.
Exactamente. No solo se trata de liberar tu dolor, sino también de abrir un espacio para que ellos puedan compartir sus propias luchas. Eso puede facilitar la sanación de todos los involucrados. Si no te sientes preparada para hablar con ellos a solas, puedes invitarlo a la sesión y con gusto los recibiría a los tres.
Sopese lo que me pedía la terapeuta y analice la situación, es algo que debemos de hacer grupal.
—Me gustaría seguir su propuesta, pero que sean con mis padres, los de Trevor y Trevor donde todos podamos hablar libremente. ¿Podría ir a mi departamento para eso?
—Por supuesto, Bren. Estoy aquí para apoyarte en lo que necesites. —La terapeuta sonrió, transmitiéndome confianza, y eso me dio un ligero impulso.
Sentí que la idea de una reunión grupal era lo que realmente necesitábamos. Hablar en un entorno seguro podría facilitar la comunicación y permitir que todos expresaran sus sentimientos sin el temor de ser juzgados. Además, Trevor merecía estar allí. Después de todo, él era una parte fundamental de mi vida y de esta situación.
—Entonces, organizaré el encuentro —continué, el nerviosismo comenzando a mezclarse con la emoción—. Quiero que mis padres, los de Trevor y él mismo estén presentes. Espero que así podamos abrir un diálogo honesto.
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MI DESTINO/ LIBRO 1- SERIE LOS DIOSES CASAMENTEROS
RomanceBrenda es una escritora reconocida que arrastra tus propios problemas, necesita urgentemente salir de su bloqueo. Todo su mundo gira entorno en sus historias. Mientras tanto, Trevor, es un policía totalmente dedicado a su labor se ha impuesto la r...
