Capítulo veintidós. You're a constant star.

979 35 13
                                        

-¿Cogiste la cámara?-Irwin me pregunta por decimoctava vez desde que me ha dicho que me vista cómoda que nos vamos a dar una vuelta.

-Sí Irwin-respondo repasándome la raya interior del ojo en negro. Me he vestido con unos tejanos oscuros, una blusa corta blanca con el primer párrafo de la letra de "I'm a Mess" de Ed Sheeran, dejando mi ombligo al aire. Me he hecho un moño alto aunque no muy apretado, haciendo que algunos mechones caigan sueltos en los laterales de mi cara.

-¿A dónde me llevas?-le pregunto a Irwin cuando le ayudo a llevar una de las dos bolsas que carga. Despidiéndome de D mientras salimos por la puerta.

-Es una sorpresa-él responde y yo no puedo evitar tensarme.

-¿Agradable o desagradable?-inquiero observando como pulsa la planta baja en el panel del ascensor.

-Agradable-él contesta mientras lleva un mechón de mi cabello tras mi oreja. -Creo-añade justo cuando el timbre indica que hemos llegado a la planta seleccionada.

-Espero no arrepentirme-murmuro siguiendo a Irwin hacia la calle, encontrándome a B apoyado contra el lateral de su camioneta.

-Gracias Bennet-Irwin abraza a B y luego el moreno le da las llaves al rubio.

-Tiene el depósito lleno, y mi madre ha hecho algo de comida, está en una nevera bajo los asientos. -B explica antes de que pase yo a abrazarlo.

-Gracias B-digo antes de darle un beso e ir hacia la camioneta. Irwin me abre la puerta y yo lo miro sorprendida.

-Tardaremos unas cinco horas-Irwin comenta mientras cierra mi puerta.

-De acuerdo, se lo comunico al jefe-B se despide con un saludo militar e Irwin pone rumbo hacia algún lugar. Enciendo la radio y selecciono mi CD. "One" de Ed Sheeran comienza a sonar y yo a cantarla con él.

-¿A Brian le gusta Ed Sheeran?-Irwin pregunta.

-Sí, pero este disco se lo regalé yo para escucharlo juntos-contesto mientras observo el paisaje por la ventana.

-Oye-él me llama y yo lo miro. -No terminamos con las veinte preguntas-él me recuerda y yo sonrío.

-Si no recuerdo mal, iba por la pregunta catorce y me toca a mí-canturreo y él asiente. -A ver a ver... Déjame pensar...-tamborileo mis dedos sobre mi mandíbula mientras levanto mis pies y los pongo en el salpicadero.

-Baja los pies-Irwin me pide y yo ruedo mis ojos.

-B me deja ponerlos aquí-le digo mientras llevo mis manos a mis rodillas y miro las All Stars negras que llevo en mis pies.

-Tenía que darte ese capricho-él murmura y yo le enseño la lengua.

-Si pudieses irte a cualquier lugar del mundo, ¿a cuál irías?-pregunto y él muerde el interior de su mejilla mientras aprieta el volante.

-Me encantaría ir a España, concretamente a unas islas que hay cerca de la costa africana, son siete, todas distintas y siempre me han encantado los paisajes que tienen, además de que se dice que la comida española es buena, con lo que pasarse el tiempo en la playa, o haciendo senderismo por la montaña suena bien para mí. Y en Australia... Supongo que iría a Ayes Rock, con una caravana y simplemente estaría un par de días buscándome entre las estrellas.-él contesta y me sorprende esta faceta de Irwin, a pesar de toda la imagen de chico malo es una persona con un mundo interior muy grande. -Si tuvieses que ir a un lugar dónde te sintieses segura, ¿a dónde irías?-él me pregunta y yo muerdo mi labio.

-A la playa, hay una pequeña calita, yendo hacia el sur, cerca de Clovelly. Es un sitio precioso, pequeño, y poco conocido, es una especie de gruta, de agua muy muy clara con arena blanca y es todo muy idílico. -Le respondo trayendo la imagen a mi mente. - ¿Cuál sería tu profesión soñada?-le pregunto.

Unpredictable ☯Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora