Capítulo trece. "Sólo tengo una sonrisa y espero una de vuelta".

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Ashton's P.O.V.

Después de que Nina se quedase dormida paramos el juego, la cogí en brazos y la llevé a la cama, la dejé suavemente sobre el colchón y cuando me iba a ir, ella me retuvo por la camisa inconscientemente. Murmuró algo y tiró de mí, yo me acosté a su lado mientras sonreía. Nina siempre hacía lo mismo, buscaba mi cuerpo por la noche y se enredaba conmigo. Así que como de costumbre paso una de sus piernas por mis caderas y descanso su cabeza en mi pecho. Yo le acaricio el cabello mientras observo como duerme. Está tan tranquila en este momento...

-¿Qué piensas hacer?—Derek pregunta con una manta en sus manos, entre los dos tapamos a Nina y ella se pega más a mí.

-¿A qué te refieres?—cuestiono mirándolo.

-A esto—él hace gestos refiriéndose a Nina y a mí.

-¿Qué pasa?—vuelvo a preguntar confuso.

-Vamos Ash, te has ganado la etiqueta de "chico de una sola noche" por mayoría absoluta, a ti no te va esa mierda romanticona de los abrazos ni cogeros de las manos ni todo eso.—él habla mirándome fijamente.

-No me estoy acostando con Nina—le respondo frunciendo mi ceño.

-Oh, ¡perdona! Sólo pensé que estabais casados—él se burla mientras habla lentamente, yo ruedo mis ojos y Derek sigue con su interrogatorio improvisado—Nunca has sido de esa clase de chicos, eres como el hielo cuando de mujeres se trata y me quieres hacer creer que dejar que Nina te use como almohada es lo más normal del mundo—él se queja y se sienta al final de la cama.

-Derek... Yo no sé que me pasa. Nina es un grano en el culo del tamaño de Australia, es pesada, cansina, chinchosa, molesta y agotadora—murmuro mirando a Derek—pero...—miro a la chica que duerme en mis brazos y acaricio su cabello—es increíble y única también, podría haberme mandado a la mierda con lo de mi madre, ¡hace mucho! pero ella en vez de darme la patada sonríe y hace ver que soy el mejor hombre del mundo. Ella... ¡Joder! Me gusta Derek—confieso mirando por fin a mi amigo, él está sonriente con sus brazos cruzados sobre su pecho.—¿Qué?—pregunto desganado.

-No Ashton, tú lo que estás es jodidamente enamorado de Nina—Derek ríe y yo gruño, haciendo que Nina se remueva, entonces llevo mis manos a su cabello y le susurro palabras tranquilizadoras en su oído, haciendo que suelte mi camisa del agarre que ejercía con su puño.—Después de esto no te atrevas a rebatírmelo—Derek murmura alzando sus manos. Yo suspiro y niego con mi cabeza.

-No Dec, no estoy enamorado de ella, pero si es cierto que me gusta, cada vez que la veo es como si algo en mi cerebro se activase y este le manda una orden a mi polla, porque amigo, mis bolas no están azules, ya van por violetas—me quejo y Nina, como si estuviese escuchando, baja su rodilla y roza mi miembro, haciendo que suelte un jadeo ahogado.

-Nina está muy buena, hasta ahí llegamos los dos, pero no creo que lo que sientes por ella sea solo cosa de un polvo—él comparte conmigo su opinión.

-Dec ahora mismo no puedo pensar en eso—le respondo mientras siento como la pequeña gatita se restriega contra mí, si no supiese que está profundamente dormida me plantearía que lo estuviese haciendo para provocarme.

-Okey, os dejo solos, ¿tienes condones?—Dec bromea y yo le enseño mi dedo corazón antes de que se vaya del cuarto. Suelto un suspiro e intento recolocar a Nina de forma que no toque más mi miembro porque estoy apunto de explotar. Llevo sin tener sexo como dos semanas y necesito desfogarme porque Nina no deja de dormir con esos camisones tan minúsculos y esa ropa interior tan provocadora, quiere que me de un ataque al corazón lo tengo muy claro. Le doy la vuelta a la chica y pego mi frente a su espalda, dejando una distancia prudencial en nuestras zonas pélvicas.

Unpredictable ☯Donde viven las historias. Descúbrelo ahora