Capítulo quince. Besos, fragilidad.

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Han pasado alrededor de dos semanas desde que me he mudado con Irwin y D. Hoy domingo me había levantado tarde, despertando sola en la cama y tras una revitalizante ducha. Salgo con un pantalón corto y una blusa de tiras, pues sigue haciendo calor. Cuando llego a la cocina D está allí, con algo en la sartén que huele muy rico.
-Buenos días, súper D-comento abrazándolo por detrás y besando su omoplato derecho.
-Hola, muñeca-él acaricia mis manos que están atadas en sus desnudos abdominales.
-¡Hace mucho que no hablamos!-me quejo apretándome contra su cuerpo.
-Sí, entre mi trabajo y tus estudios parece que no vivimos en la misma casa-él bromea y yo voy a colocar la mesa.
-¿Irwin va a venir a desayunar?-inquiero y D niega con su cabeza.-Bien, pues ya que estamos solos puedes contarme quien es esa chica que te trae loco de la cabeza-comento sentándome y observando, su espalda se tensa y noto como se queda estático unos segundos.
-¿Tú no pones paños calientes?-él murmura nervioso, antes de girarse y mirarme a los ojos.
-Sabes que no, además de que tienes marcas en tu cuerpo D, estás mucho más feliz ahora y no es solo trabajo-le explico, él suspira, quita la comida de la sartén y la trae a la mesa, coloca en mi plato tostadas francesas y se sienta frente a mí.
-Es un chico-él habla-es diferente a todo lo que conozco, me cae bien y me gusta-él confiesa mientras corta la tostada en dos.
-¿Pero estáis juntos o es algo informal?-cuestiono sabiendo algo del tema por Brian.
-Nos estamos dejando llevar-él responde antes de comerse un trozo de tostada.
-Mientras los dos seáis felices y no os hagáis daño no veo problema alguno-comento empezando a comer.
-Es raro-él habla después de que hayan pasado unos minutos-es raro que no hagas más preguntas-murmura y yo sonrío.
-D, yo me olía algo, me parece un desperdicio que seas gay, sí, pero si tú eres feliz como si te vuelves flor ¿sabes?-respondo haciendo que ría.
-¿Qué os traéis Irwin y tú?-él inquiere y yo encojo mis hombros.
-A ver, mis ganas de matarlo siguen ahí, solo que están bajo capas y capas de otros sentimientos. Ahora mismo estoy algo estresada con los exámenes y la verdad, que Irwin se comporte cual oso de peluche ayuda a relajar mis nervios.-confieso y D asiente.-Pero es cierto que desde que os conté mi pasado él se ha vuelto como más tierno, que no me quejo es solo que no sé si me gusta esta parte de oso amoroso o prefiero al chico malo-murmuro intentando esconder mi sonrisa.
-¿No os habéis acostado?-D pregunta.
-No, en la vida real no-D alza sus cejas en sorpresa.
-¿Cómo que en la vida real?-cuestiona frunciendo su ceño.
-Hace un par de días... tuve un sueño con Irwin, húmedo y muy satisfactorio-ronroneo haciendo que el moreno sonría.
-No sé que está esperando, pero es raro, porque nunca había visto a Ashton así con una chica, es como si intentase protegerte pero a la vez tiene unas ganas de empotrarte contra la pared que lo flipas-él reflexiona y yo asiento.
-Supongo que lo que nos pasa es que tenemos que desfogarnos, seamos sinceros, Irwin está muy bien y dormimos juntos, quieras o no eso te va saturando, si encima no tenemos nadie con quien relajarnos la cosa empeora-me encojo de hombros y bebo un sorbo de mi té.
-¿No tienes nadie esperando por ti?-él pregunta.
-Sí, muchos esperan meterse en mis pantalones pero yo no soy una cualquiera, si lo hago quiero hacerlo bien, me niego a pasar la noche con alguien que sea un egoísta en la cama, soy de las que quiere dar tanto como recibir-me explico y D asiente.
-Eres diferente Nina, y eso es genial-él me alaba y yo me sonrojo levemente. -Ves, son esas cosas, acabamos de hablar de sexo y sin ningún problema, te digo que eres un amor y te enciendes como un árbol de navidad-él se ríe y yo le pego en el hombro antes de recoger las cosas y llevarlas al fregadero.
-Hablando de Irwin, ¿dónde está?-pregunto para cambiar de tema.
-¿Tanto me echas de menos?-el rubio murmura entrando en la cocina.
-¿Sabes qué Nina tuvo un sueño húmedo contigo?-D le suelta nada más sentarse.
-¡Derek!-me quejo y él moreno se explota.
-¿En serio?-pregunta Irwin sonriendo chulescamente.
-Sí, y bájate de la nube, que ya estás mayor para esas bravuconerías.-advierto secándome las manos en el paño.
-¿Qué soñaste?-pregunta el rubio y yo ruedo mis ojos.
-No voy a decírtelo porque te vas a poner como un chiquillaje de trece años al que la tía buena de último curso le habla-contesto y D se ríe mientras Irwin sonríe y me mira.
-¿Qué te hice Nina? ¿Enterré mi cabeza entre tus piernas o fueron mis dedos los que te hicieron correrte tan fuerte que tocaste el cielo? ¿O tal vez soñaste que te ataba a la cama y te comía entera pero no antes de hacerte suplicar por mi polla?-él pregunta con el pecho más hinchado que un gallo pavoneándose y yo sonrío, acercándome a él lentamente y poniéndome sobre su regazo, con mis rodillas a cada lado de su cuerpo, llevo mis labios a su oreja y respiro. A este juego, podemos jugar los dos y yo, soy muy buena cuando se trata de hablar sucio.
-En realidad, lo que hiciste fue follarme tan fuerte contra la pared que no podías mantenernos en pie, con lo que tuvimos que terminar la faena en la cama, donde destrozamos el somier justo cuando mis uñas marcaban tu espalda-ronroneo en su oído y noto como su pulso se acelera debido a las imágenes que están pasando por su mente, sonrío y beso su cuello.
-¿Quieres que te empotre contra la pared Nina? Porque te aseguro que no tengo ningún problema-él se aleja de mí y sus dedos agarran mi mentón, haciéndome mirarlo a los ojos.
-Querer quiero, pero no vamos a hacerlo, porque después no habrá quien te aguante y te recuerdo que tenemos que seguir siendo la pareja feliz -hablo y noto como sus ojos se vuelven verdes. Parece que a alguien le gusta la idea. Él se levanta de la silla y me hace rodear su cintura con mis piernas mientras da grandes zancadas hacia su habitación, yo río en su oído y él le grita a D que se vaya por un tiempo. Irwin está loco si de verdad piensa que voy a acostarme con él. Seamos sinceros, ganas no me faltan pero estamos de mierda hasta el cuello, si cruzamos esa línea nadie sabe qué puede pasar y no voy a arriesgarme a que la balanza se desequilibre.
-Tengo tantas ganas de follar contigo que no hay forma de hacer que la sangre suba de la mitad inferior de mi cuerpo-él bromea mientras me tiende sobre la cama. Siempre me he preguntado cómo es Ashton en el sexo, tiene pinta de ser al que le van ciertas cosas diferentes, lo veo esposándome a la cama y calentándome, dejándome a punto de arder sin cruzar esa frontera hasta que le suplique que lo haga.
-Yo también tengo ganas de follar Ashton, pero no va a ser contigo-contesto categórica, hincando los codos en el colchón y llevándome a una posición sentada con las palmas sobre las sábanas.
-¿Por qué?-él pregunta poniéndose sobre mí, uniendo nuestras mitades inferiores y haciendo que un gemido escape de mis labios. Estoy sensible, mucho, y Ashton es tan malditamente bueno que sabe dónde y cómo tocar para hacerme gritar.
-Porque eres mi amigo y no me acuesto con mis amigos-respondo intentando alejarme de él, sé que voy a caer, ese maldito movimiento de caderas va a acabar conmigo. ¿Es normal tener tanto calor?
-Sabes que eso es mentira, Brian es tu amigo y te acostabas con él-él jadea antes de tomarme de las caderas y pegarme a sí, ese maldito bulto en los pantalones me va a volver loca.
-Es distinto-intento defenderme y él mordisquea mi cuello. ¡Ángel dame fuerzas! Mis dedos se dirigen a sus hombros pero terminan enredándose en el cabello de su nuca.
-¿Por qué es distinto, gatita? -¿por qué pronuncia gatita con esa voz de "voy a cumplir todas tus fantasías"?
-Porque nunca me he acostado con Brian-suelto mi último cartucho, esperando que el shock aplaque sus ganas de sexo.
-¿Qué?-inquiere alejándose de mí y dejándome respirar de nuevo, esa colonia es mala para la población femenina, te hace querer hacerle cosas que seguramente estén prohibidas en alguno de los estados de América.
-Fue un paripé, les conté a las gemelas y a Brian nuestra situación y ellas quería saber si eras gay porque era imposible que durmiésemos juntos y a penas me tocases así que se inventaron todo el rollo de que Brian y yo estábamos juntos para hacerte rabiar-respondo sonrojada pues, ciertamente fue una estupidez y una cosa de chiquillas.
-¿Nunca os acostasteis?-pregunta de nuevo con su ceño fruncido. Yo niego con mi cabeza y me alejo del cálido cuerpo de Ashton. -Pero el día de las motos te quedaste en su casa, ¡y habías follado esa noche!-él dice y yo asiento.
-Sí, pero no con Brian-confieso y él ladea su cabeza hacia la derecha levemente. Cuando va a hablar de nuevo su teléfono suena, haciendo que él tenga que ir a responderlo. Yo abrazo mis piernas con mis brazos y respiro profundamente, siento el sudor frío correr por mi espalda mientras escucho a Irwin hablar por el móvil. Cuento las respiraciones que tomo y exhalo, intentando relajarme para que no me de nada. Uno, dos, tres, siento como el hormigueo en mis manos disminuye, cuatro, cinco, seis, la temperatura aumenta, siete, ocho, nueve, la presión en mi pecho mengua.
-¿Estás bien?-Irwin cuestiona acariciando mi cabello con delicadeza.
-Sí, solo que cuando hay muchas emociones en poco tiempo me cortocircuito-le explico y él asiente, algo inseguro todavía.
-Mamá necesita ir a cubrir el turno de alguien, voy a ir a cuidar de mis hermanos-él me informa y yo asiento, soltando aire y levantándome de la cama al fin. -¿Te vistes y te vienes conmigo?-ofrece Irwin, yo observo sus facciones, buscando algo que me indique que está molesto pero solo encuentro una sonrisa.
-¿Acaso no estoy vestida?-bromeo y él recorre mi cuerpo con su mirada.
-No vas a salir así a la calle Nina, se te ve el culo por esos minúsculos pantalones que llevas además de que la camiseta no deja nada a la imaginación, no quiero estar peleándome-él contesta y yo sonrío, acercándome a su cuerpo.
-Pensé que te gustaban las peleas-murmuro entre risas antes de abrir mi armario.
-Te espero en la sala, no tardes mucho-me pide besando lo alto de mi cabeza y dejándome sola en el cuarto.
Creo, que ya es hora de ir pidiendo cita con la doctora Jones.
Llegamos a casa de la madre de Irwin en poco tiempo, esta vez pongo yo música, escogiendo el último disco de Imagine Dragons. Se nota una tensión importante en el ambiente pero aún así no podemos evitar mirarnos el uno al otro. Cuando entramos en la casa, Anne todavía está allí, así que se despide de nosotros y le recuerda a Irwin donde están los teléfonos de emergencia, que Harry no puede dormir sin tomarse un batido de vainilla y que Lauren necesita leer antes de poder conciliar el sueño.
Nos ponemos los cuatro a jugar a un videojuego de carreras, y cuando Lauren y yo nos aburrimos vamos a su cuarto, le enseño a pintarse pasando un rato agradable las dos. El reloj marca la una y media así que recojo junto a Lauren el pequeño desastre que hicimos con las pinturas y bajo a la cocina. Irwin entra conmigo, ambos codo con codo en el fregadero lavándonos las manos.
-¿Vamos a quedarnos esta noche aquí?-inquiero comenzando a preparar la comida.
-Se supone que no-él responde confuso. -De todas formas tengo algunas camisas en el armario, te pueden servir-murmura comenzando a cortar las papas.
-¿Hay cama para mí?-pregunto abriendo la nevera y observando lo que hay.
-Dormiremos juntos-él respondo y yo ruedo mis ojos.
-¡Ashton!-lo llama Harry desde el salón.
-Ve, yo me ocupo de esto-le digo al rubio que se lava las manos y besa mi mejilla antes de irse a la sala. Yo abro los armarios hasta que encuentro pasta, pongo una cacerola con agua a hervir a la que añado algo de aceite y una pizca de sal.
-¿Quieres que te ayude con algo?-Lauren pregunta entrando en la cocina.
-Tráeme de la nevera tomates, albahaca, zanahoria, cebolla y pimiento por favor-le pido a la pequeña mientras termino de pelar las papas que dejo en un recipiente con agua. Lauren deja lo que le he pedido en el poyo en lo que yo conecto la freidora. Troceo con rapidez las verduras y hortalizas, rebusco por una batidora y tras batirlo todo lo pongo en una cacerola pequeña a calentar a fuego lento y le añado una pizca de azúcar.
Para ese entonces el agua ya ha hervido, añado los espaguetis y le pido a la pequeña que cuente diez minutos, ella va poniendo la mesa y yo remuevo la salsa para que no se queme. Irwin me abraza desde atrás y besa mi cuello.
-Huele muy bien-alaba cogiendo las papas y poniéndolas a freír.
-Espero que sepa igual.-contesto mientras miro sobre mi hombro el reloj que hay colgado en la pared. Cuatro minutos. Apago el fuego y cuelo los espaguetis, volviéndolos a pasar por agua fría antes de meterlos al fin en la salsa y dejarlos unos pocos segundos más. Las papas Irwin las saca, las pone en una bandeja y las lleva a la mesa.
-¿Os habéis lavado las manos?-pregunta a los niños que por los bufidos supongo que no. Saco el caldero del fogón y apago la vitro. Irwin me ayuda a servir la comida y por fin, todos podemos comer juntos en la mesa. Los pequeños se quejan de lo aburrido que lo pasaron ayer, aunque sonríen al recordar los juguetes que se ganaron. Harry le pregunta a Irwin cosas de mecánica, lo cual me sorprende pues con diez años Luke no se había interesado por los coches a ese nivel.
Cuando la comida termina los niños van al salón e Irwin se encarga de fregar mientras yo seco los platos y cubiertos.
-¿Sabes?-murmura secándose las manos en el paño.-Lauren nunca lleva a nadie a su habitación-él me comenta mirándome a los ojos.-Eres especial Nina, ellos lo notan y yo también-Irwin me toma de la cintura y me acerca a su amplio cuerpo.
-Tú también eres especial Ashton, pero no, no me vas a hacer cambiar de opinión, tengo tantas ganas de hacerlo como tú pero no quiero cruzar esa línea.-le pido y él asiente.
-Quiero besarte-susurra en mi oído y yo tiemblo, porque cada vez que estoy cerca suyo me convierto en una masa temblorosa con el vello erizado.
-Bésame-concedo alzando mi cara, él toma mi mentón entre sus dedos y une nuestros labios. Me pierdo en ese beso, suave, dulce pero sin perder el toque Irwin, sonrío cuando mordisquea mi labio inferior, y me río, rompiendo el contacto cuando sus dedos acarician mis costados. Intento escapar pero él me retiene, aunque esta vez, estoy de espaldas. Su aliento acaricia la piel de mi nuca, haciendo que mi vello se ponga de punta, Irwin deja vagar sus dedos en la piel de mi estómago y sus labios redescubren mis omóplatos.
-¡Ashton, Iron Man en la tele!-Harry grita rompiendo el momento.
-Voy a matarlo-él susurra dejando caer su cabeza sobre mi hombro.
-No, vamos a ir allí y a ver películas con ellos, como un hermano debe hacer-hablo alejándome de Irwin y tirando de él hacia el salón.
La tarde pasa sin muchos más percances, termino sobre el regazo de Irwin, con mi cabeza apoyada en su hombro izquierdo y nuestros dedos descansando entrelazados en mi estómago.
Al ver la hora que es, Irwin decide pedir pizza lo que hace que los pequeños salten de alegría, la comemos viendo "G.I.Joe" película en la que Harry se ha quedado dormido en una postura muy extraña y Lauren está de lo más entretenida viendo a Channing Tatum. Irwin también ha caído en los brazos de Morfeo pues cada vez me agarra con más fuerza. Está claro que no quiere que me vaya y yo, tampoco quiero irme.
Anne llega a eso de las nueve de la noche, me levanto del regazo de Irwin, haciendo que se despierte, lleva a Harry arriba sin que el pequeño despierte y tras acostar a Lauren y despedirnos de Anne nos vamos al apartamento.
No sé cuales son mis sentimientos por Irwin, porque no sé como actuar a su alrededor, y eso, me está volviendo loca.
*
Es miércoles de nuevo, y me encuentro en la consulta de la doctora Jones. Medio acostada en el diván y haciendo ejercicios de relajación.
-Así que... ¿tuviste un episodio?-ella pregunta y yo asiento.-¿Sabes cuál fue la causa?-yo vuelvo a asentir.
-Es algo complicado, en estas dos semanas que no me he pasado a verla han pasado muchas cosas en mi vida, pero, para resumir le diré que estoy viviendo con dos chicos, por una apuesta que Jack perdió, pero, dentro de lo que cabe estoy genial, puedo concentrarme, estudiar no es un problema, ni hacer mi vida. La cosa se tuerce cuando el chico contra el que Jack perdió la apuesta me presenta ante su familia como su novia, yo, en aquel momento sentía asco y odio hacia él, sí, sé que no debo albergar en mi interior sentimientos negativos y bla bla bla, pero el caso es que si los tenía porque Irwin es un grano en el trasero, siempre me pica, y es bipolar no diagnosticado porque puede pasar de ser el más dulce algodón de azúcar al mayor chico malo que jamás te hayas encontrado, así que, me tiene en ascuas.-le explico atropelladamente a la doctora que me mira con una pequeña sonrisa colgando de sus labios.
-¿Te gusta ese tal Irwin, Nina?-ella cuestiona y yo me callo.
-No lo sé, me atrae, sí, mucho, pero es más del tipo "quiero que me empotres contra la pared" que del "fueron felices y comieron perdices" ¿entiende?-respondo y ella asiente.
-¿Te has acostado con él?-ella inquiere.
-Sí pero no de esa forma, dormir, dormimos juntos pero no hemos llegado a tener sexo, lo cual, me recuerda a que tengo que comentarle lo de mis sueños. Llevo pues como una semana soñando noche sí y noche también que Irwin me satisface sexualmente, de todas y cada una de las maneras posibles, lo que desemboca en que mi grado de frustración aumente-hablo y la doctora me mira sonriente.
-Sabemos, por tus antecedentes que necesitas el sexo como vía de escape, quizás, ese círculo se haya cerrado más y ahora lo que necesites es tener sexo con Irwin-ella propone y yo ruedo mis ojos.-Hay tensión sexual por lo que me cuentas Nina, dormís juntos todas las noches y los sueños es un simple recordatorio de tu subconsciente, te está diciendo lo que deseas pero no te atreves a obtener. -ella concluye como si tal cosa.
-Bien, hasta ahí había llegado yo, pero tengo motivos para no tirarme a la yugular de Irwin a cada oportunidad que tengo-ella asiente animándome a seguir.-Su familia es increíble, y me han cogido aprecio, el mismo que yo a ellos, tengo la sensación de que acostándome con Irwin eso va a cambiar-expreso mis miedos.
-No debería, porque él sabe eso también, y aún así sigue mostrándose receptivo ante ti. Nina ahora viene la época de exámenes, sabes como te pones, no dejes pasar la oportunidad por miedo a intentarlo-ella me recomienda y yo suspiro.
-Entonces... ¿la próxima vez que Irwin se me insinúe no debo reprimirme?-pregunto para dejar ese punto claro.
-No, necesitas desestresarte y aunque es cierto que esa no es la mejor forma es la que funciona para ti.-ella recoloca sus gafas y termina de anotar algo en los papeles.
-De acuerdo-murmuro derrotada. Tenía esperanzas, muchas en que la doctora Jones me dijese que lo estaba haciendo bien, pero, en realidad me estoy engañando a mí misma, sé que es lo que necesito, estoy tan empeñada en no acostarme con Irwin que mi cerebro se ha encargado de impedirme sentir excitación por cualquier otro chico, y la cuerda está tensa, muy muy tensa.
Espero que esto, no haga que nuestra relación cambie, porque, no quiero que Lauren, Harry y Anne tengan que decir adiós de nuevo.
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Hola preciosidades :) Capítulo intenso! El Ashton cute parece que se ha escondido debajo de la alfombra ajjaja
¿Quién creéis que es el chico de D? ¿Pensáis que Nina no reprimirá sus impulsos la próxima vez que vea a Irwin o seguirá dejándolo pasar ante el miedo de que eso repercuta negativamente en su relación?
Para que suba el siguiente capi pondré como meta 2 comentarios y 6 votos!
Mil besos <3

PD: Capi dedicado a @DestinyFlowerMind :)

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