Capítulo 43

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Ultimos días.
Abby

Unos molestos rayos de luz chocaban contra mis párpados obligándome a abrirlos. Los abrí con pesadez y mis sentidos se fueron intensificando, haciendo que escuchara el canto de los pájaros, la brisa marina y el golpe de las olas en la arena.

<<¿El golpe de las olas? >>- Pensé

Mis ojos se abrieron violentamente, haciendo que los rayos del sol golpearon mis ojos causándome daño. Los volvía a cerrar y poco a poco los volví a abrir.

Cuando mis ojos se pudieron abrir completamente, me encontré con la vista del mar frente a mi.

Sentí un peso sobre mi cintura y mi mirada viajó a mi costado, encontrándome con Cameron dormido y totalmente desnudo haciendo que recordara la noche anterior. La noche en la que me entregue al amor de mi vida en cuerpo y alma, la noche en la que solamente la luna, las estrellas, el mar, Cameron y yo, fuimos testigos de nuestro amor.

Sonreí, pero el viento sobre mi piel hizo que volviera a la realidad, dándome cuenta que estaba desnuda. Intente cubrirme con mis manos, pero estas no cubrían mucho, así que intente levantarme en busca de mi vestido para cubrirme, pero antes de que pudiera levantarme, unos fuertes brazos me abrazaron por detrás haciéndome sobresaltar.

_Buenos días mi amor - dijo Cameron con voz ronca, haciendo que sonara extremadamente sexy

_ Buenos días- dije un tanto incomoda por nuestra desnudes

_ ¿Cómo dormiste? – Preguntó haciendo que me volteara a verlo

Por reflejo, tapé mi cuerpo desnudo de sus penetrantes ojos pero mi reacción, solo causo que soltara un sexy risa, haciendo que me sonrojara.

_ Mi amor, no debes sentir pena, ya te vi desnuda - dijo haciendo que me sonrojara aun mas

_ Es solo que. – Intenté decir, pero me interrumpió.

_ No te preocupes - dijo con una tierna sonrisa para luego darme un corto beso en los labios y pararse. Recogió nuestra ropa y me la pasó.

Yo solo veía mis pies desnudos rehusándome a levantar la mirada y verlo desnudo.

_ Me encanta que seas tan inocente. ¿Lo sabias?- Rió

_ Yo no soy inocente -

_ Entonces levanta la mirada Abby. Ya me viste desnudo ayer, no tienes porque avergonzarte

Acumulando todo mi orgullo y tirando mi vergüenza a la basura, levante la mirada encontrándome a Cameron sonriéndome con superioridad y gracias a dios, con los pantalones puestos.

_Cada vez te amo mas ¿sabes? –

Tomé rápidamente mi vestido y me lo puse siendo consciente de sus penetrantes ojos en mi.

_ ¿Qué hora es ? - le pregunte levantándome.

_ No lo sé. Deben de ser las seis de la mañana.-

_ Ya debemos volver al hotel

_ Si, pero antes. ¿ Sabes qué día es ? - Me preguntó agarrando mi cintura y pegando nuestros cuerpos

_ No lo sé ¿Sábado ?

El soltó una carcajada

_No, hoy es el penúltimo día que tenemos que fingir. Pasado mañana regresamos a Nueva York y ya no tendremos que ocultarnos - Dijo sonriéndome

_ ¿En verdad? - dije emocionada

_ Si –

Lo besé y me separe de el con una enorme sonrisa.

_Gracias por el día de ayer, fue maravilloso

_ Y la mejor parte fue en la noche ¿ no? - dijo subiendo las cejas coqueto

Me sonroje y le di un leve golpe en el hombro

_ No seas pervertido -

_ No lo soy. Fue de las mejores noches de mi vida –

_ ¿Qué otras noches has tenido increíbles ? - pregunte curiosa

_ Bueno, una fue cuando me regalaron mi primer coche de juguete el día de Navidad , la segunda fue la de ayer y las otras no las he vivido, pero serán cuando sea nuestra noche de bodas, cuando tenga que levantarme para dormir a nuestro hijo o hija, cuando pasemos año nuevo como familia... –

Sus palabras me hicieron querer llorar. Yo también deseaba vivir eso con el.

_ Te amo Cameron. Como nunca llegue a pensar amar a alguien - dije con mis ojos cristalinos

_ Yo te amo más Abby. Como nunca ame ni llegare a amar a nadie más – Acabó besándome.

El beso se fue intensificando hasta que me obligue a separarnos.

_ Creo que será mejor que nos vayamos - dije con un suspiro

_ Si, será lo mejor - dijo juntando nuestras frentes tratando de recuperar el aire perdido

Nos separamos y con las manos entrelazadas caminamos de regreso al yate.

El viaje fue tranquilo, el mar estaba calmado, haciendo que el cielo se reflejaba en el agua cristalina, creando un hermoso paisaje.

Cuando llegamos al hotel, nos despedimos con un beso ya que el tenía que ir a ver algo de trabajo y yo tenía que ir por Oliver. Así que luego de despedirnos, fui a buscar a mi chaparro al cuarto o mejor dicho suite en la que se encontraban los padres de Cameron.

Cameron

Luego de despedirme de Abby, me dirigí hacia el cuarto de Johon. Ahí me encontraría con su papá y los demás socios, para finalizar los últimos toques del hotel y volvería con mi princesa.

Toque dos veces la puerta y en menos de un minuto, la puerta se abrió mostrándome a Mónica detrás de esta.

_ Hola Cameron. Te estábamos esperando - dijo mordiéndose el labio seductoramente

_ Si, ya llegue – Entré sin darle importancia a Mónica y su intento de seducirme

Al entre me encontré con la sorpresa de que solamente estaba John y Mónica en la habitación. Fruncí el ceño confundido.

_ ¿ En dónde están los demás socios ?

_ Ahorita vienen. Solo relájate tantito, toma algo de champaña – Habló Mónica detrás de mi, ofreciéndome una copa y haciendo que me sentara en un sillón.

_ Está bien -

Al tomar el primer trago de la champaña sentí un sabor amargo el cual me pareció extraño, pero no le di importancia.

Al quinto trago me empecé a sentir mal, las cosas me comenzaron a vueltas y mis sentidos se iban debilitando.

Sentí como Mónica se acercó demasiado a mi y comenzó a darme besos en el cuello.

_ ¿Qué haces Mónica ? - pregunte con la voz debilitada

_ Solo te voy a hacer disfrutar bebe. Te voy a hacer llegar al cielo, como lo hacíamos cuando éramos novios

Vi como John se paraba y se iba de la habitación dejándome solo con Mónica.

Sentí sus manos en mi camisa y comenzó a desabrocharla.

Intentaba moverme, pero mis fuerzas se debilitaban. Me intente parar, pero mis piernas no reaccionaron. Sentí los ojos pesados y lo último que supe, fue qué Mónica pego sus labios a los míos, para luego ver todo negro.

Oliver © Donde viven las historias. Descúbrelo ahora