No me puedes decir así...
Abby
Lunes por la mañana y yo ya empece mal, ahorita estaba corriendo como una completa loca por toda la avenida principal, con Oliver en mis brazos, tratando de llegar a tiempo al trabajo.
Estuve tan distraída y nerviosa por lo que pasaría hoy con Cameron, que no logre dormir en toda la noche, todo el domingo estuve en otro mundo, no dejaba de pensar en lo que pasaría hoy cuando me lo encontrara.
Después del sábado en la noche y del beso, Cameron me había dejado en mi departamento, nos habíamos despedido con un dulce beso y sin mas se fue. Recogí a Oliver de casa de la señora Flor, disculpándome por la hora y sin más me había ido a mi departamento, con Oliver en mis brazos, pensando en todo lo que había pasado entre Cameron y yo.
No podía evitar pensar en lo que pasaría entre nosotros cuando volviera. ¿Volvería a comportarse frió y serio como siempre lo hace? ¿Haría como si nada hubiera pasado?.
Estaba tan asustada, no quería ser humillada, estaba harta de sus cambios de humor. En verdad creía que tenia un serio problema de bipolaridad, no era natural que cambiara de parecer tan rápido, qué se portara tan lindo y romántico en un momento, para que luego se portara tan frió y amargado.
Por pensar en todo lo que pasaría el día de hoy, no logre dormir hasta las altas horas de la madrugada ,haciendo que me despertara una hora después de lo usual. Me di una ducha muy rápida y sin darle tiempo a Oliver de bañar, lo cambie de ropa y salimos hacia su guardería.
Pero tenia que tener tan mala suerte, que la chatarra de mi coche no funciono. A parecer el problema era la batería, pero no tenia tiempo para llamarle a un mecánico, así que cargue a Oliver en mis brazos y comencé a caminar por todas las calles, rogando llegar a tiempo al trabajo. No me daría tiempo en dejarlo en la guardería, lo tendría que llevar conmigo al trabajo.
_ Tengo hambre - Se quejo entre mis brazos
_ Si bebe, lo se. Te voy a comprar un desayuno. ¿Quieres?
Cambió su mirada a una mas alegre y aplaudió feliz. .
Llegue a una cafetería y entre.
Pedí un café con leche para mi y un sándwich con un pastel de chocolate para Oliver. Sabia que este no era el mejor desayuno, pero no tenia tiempo para ir a un restaurante y comer un desayuno decente.
Mientras esperaba me senté en una silla y puse a Oliver en mis piernas.
_ Oliver, hoy no vas a ir a la guardería, me vas a acompañar al trabajo ¿De acuerdo? - le dije mientras le arreglaba unos rebeldes mechones de pelo.
_ De acuerdo. – Sonrió
_ Te quiero Oliver - le dije y bese su nariz haciendo que riera
_ Yo te quiedo mucho mas – Me contestó dándome un sonoro beso en la mejilla.
_ No, yo te quiero mucho mas -
_ No, yo
_ Yo
_ Yo
_ ¿Entonces tu me quieres mas ? - pregunte poniendo mis brazos en jarras
_ Si - dijo Oliver con superioridad
_ Pues vas a ver - dije y le comencé a hacer cosquillas, haciendo que riera y que todos nos voltearan a ver, algunos divertidos, otros con ternura, otros con indiferencia y otros con enojo. Pero no me importaba, siempre que estaba con Oliver, no me importaba lo que el mundo pensara de mi, solo quería verlo feliz, eso era lo único que me importaba.
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Oliver ©
ChickLitPronto en formato digital y papel a través de Amazon. Abigail Blair una joven de 25 años divertida, amable, cariñosa, y que siempre tiene una sonrisa en su rostro tendrá que enfrentarse con situaciones que cambiaran su vida cuando su hermana mayor...
