ˏˋ°•*⁀➷ || ❝¿𝐟𝐚𝐧𝐭𝐚𝐬𝐦𝐚𝐬? 𝐜𝐥𝐚𝐫𝐨. 𝐲𝐨 𝐬é 𝐭𝐨𝐝𝐨 𝐬𝐨𝐛𝐫𝐞 𝐟𝐚𝐧𝐭𝐚𝐬𝐦𝐚𝐬 ❞
────Gia y su madre están escapando. Escapan de su esposo loco y escapan de la mala vida. Cuando todo parece malo aparece una oferta indiscutiblemente perf...
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capítulo treintaiuno " sus manos, las mias "
( i'm singing at a funeral tomorrow )
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Sus manos, las mías, mis piernas, su nuca. No podíamos quedarnos quietos y en ese ambiente parecía simplemente un pecado hacerlo. Su boca con la mía, labios acariciándose y suspiros entrecortados de parte mía y apretones en mis piernas de la suya. Acostados en mi cama, entre las sábanas sin siquiera hacer nada más allá de ciertos besos y caricias. Las luces de colores ambientando el cuarto como si de una fiesta se tratase y la fiesta metafórica llevandose a cabo en mi mente y en mi estomago. Sus palmas, suaves y frías acariciando mis muslos cuando acabé sentada en su regazo. No creí que fuese a ser tan feliz en mi vida otra vez: eso era, la epítome del romance, la satisfacción y la rebeldía adolescente. Todo era perfecto. Corbyn era perfecto, la luz era perfecta, el momento era perfecto y yo era yo. Por primera vez me sentí agradecida de que así fuera.
Su risa, melodiosa y nada discreta y la mía torpe y entrecortada dándose a conocer entre besos húmedos (Resultó ser que su boca si tenía saliva, lo cual era raramente conveniente... tal vez era ectoplasma). Mis dedos enredándose en su eterno sedoso cabello rubio y nuestros huesos encontrándose de vez en cuando cuando alguno movía el cuerpo.
Lo único que podía pensar era una estupidez como: esto es el maldito paraíso.
Era como una droga. No podía dejar de hacerlo y supuse que él tampoco, porque no lo hicimos por un largo tiempo hasta que yo, inevitablemente y a comparación de él, me quedé sin aliento y sin estamina para seguir dandonos besos. Me tuve que separar y sin decir ni una palabra deje mi frente descansar en su hombro mientras tomaba aire. Sus manos descansaron en mis caderas.