Los pasillos en la mansión de los Kirishima resonaban unos tacones, el caminar era fuerte, paso tras paso avanzaba veloz un omega peliverde, al fin del pasillo se encontró con las escaleras, él pensó que al ser ya de mañana la fiesta ya habría terminado, pero no era así aún estaba el ruido y las personas estaban como si apenas estuviera empezando todo, bajo las escaleras con el temor de haber sido seguido pero nadie venia detrás, los tipos que cuidaban le dieron paso sin preguntar nada, atravesó entre las mesas su corazón estaba por salirse del pecho bombardeando su sangre rápidamente, tenía que correr, por fin llego a la entrada, un hombre con traje negro se acercó él -¿Necesita algo?- pregunto el de la salida.
Izuku se veía asustado, caminaba y volteando hacia atrás como esperando algo -Puede pedirme un taxi por favor- debía de llegar a su departamento lo antes posible no se sentía seguro ahí.
-Por aquí joven, tenemos vehículos para llevar a los invitados- señalo el camino, a lo cual Midoriya siguió sin hacer pregunta alguna.
Era un vehículo negro, de una marca reconocida, subió al coche donde ya estaba un chófer adentro, le dio la dirección, el carro avanzo mientras miraba como la enorme casa se hacía pequeña, esto lo tranquilizo un poco, el recorrido fue silencioso hasta llegar a su destino, bajo agradeciendo a la persona que lo llevo, entro a la recepción y tomo el elevador marco su piso lo bueno que al ser temprano en el lugar no había gente, si no le hubiera dado pena que sus vecinos lo vieran vestido de esa forma aunque ya con la chaqueta era poco lo que dejaba a la vista pero aún tenía puesta su máscara negra con sus grandes orejas mientras subía se descubrió la cara, aun traía el pelo algo mojado, no se dio tiempo de secarle, por fin se encontraba afuera de su puerta entro a su departamento, se quitó los tacones camino hasta su cuarto donde termino de despojarse de todo lo que traía puesto quedando completamente desnudo, toco sus labios con la yema de los dedos, los traía un poco rojos, había sido besado tanto por el alfa, cerro sus ojos y recordó esos momentos, algo es su estómago reacciono sentía un cosquilleo en su interior al pensar en el rubio, que era esto, una amplia sonrisa se asomó en su rostro, era feliz, se sentía pleno y si eso no era amor sería lo más cercano que había experimentado, se dio cuenta que se había enamorado, esa encuentro le basto para querer pasar el resto de su vida en los brazos del Katsuki, solo esperaba algún día ser correspondido, que lindo seria eso.
Busco algo de ropa era domingo y su madre se quedaría con los niños hasta el lunes, le daban ganas de ir por sus hijos, pero si lo llegaban a oler se darían cuenta pues ambos cachorros tenía el olfato demasiado sensibles se enterarían fácilmente que su papi había estado con un alfa ya que no podía evitar el aroma a madera que estaba en toda su piel, tendría que tomar un largo baño y quizás para el lunes su esencia ya no sería tan potente, eso esperaba, solo le quedaba dormir por el resto del día ya que estaba agotado por el esfuerzo de la noche.
Durmió toda la mañana, ya por la tarde se levantó con algo de hambre, fue a ver en la nevera para buscar algo rápido de preparar, puso algo de arroz mientras saco algunos recipientes con sobrante los calentó, comenzó a comer lentamente, ya no se sentía tan cansado, al terminar recogió todo al final fue por su teléfono, no la había revisado desde ayer por la tarde antes de irse a la fiesta, no se lo había llevado, cuando lo prendió tenía muchas llamadas de Denki y tantos mensajes que tardaría un rato en leerlo todos, marco rápidamente el número de su amigo pues le preocupaba esas llamadas, solo timbro dos veces cuando el rayito ya había contestado.
-! IZUKU! - Midoriya tuvo que retirarse el teléfono pues el grito era exagerado - ¿Dónde estás?, ¿Estas bien?, ¿No te paso nada? - Denki estaba muy preocupado por el peliverde.
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NUESTRO DESTINO
FantasyUn día tu mundo cambia de la noche a la mañana eso es algo que Izuku un omega conoce muy bien. Un peliverde de 16 años, estudiante de la mejor preparatoria del país tenia un futuro asegurando bueno al menos eso creía, hasta que un fin de semana yend...