33: Mágico

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— Buenas tardes. — La gruesa voz del alfa hizo que el omega rubio tenga un leve escalofrío.

Ambos se encontraban en el gran castillo luego de haber dejado a Hoseok en su departamento. Ahora estaban frente a un gran portón donde un montón de policías resguardaban el lugar.

Luego de escuchar a Yoongi un de los hombre avisó que su majestad iba a ingresar, así que estas rejas empezaron a abrirse lentamente. Jimin miró asombrado el lugar, bajó la ventana y sacó la cabeza por esta mirando rodo el lugar. Abundaban las plantas junto a las flores, habían barios sectores, los viejos y antiguos edificios lo enamoraron y la simple idea que estaba dentro de un lugar tan ilegal e imposible de entrar lo emocionaba.

¡Pero que ventajas de tener una pareja que sea príncipe!

— ¿Linda vista? — preguntó el azabache sonriendo. El dulce aroma del omega chocaba contra su cara y no se quejaba, le encantaba.

Jimin asintió feliz y habló rápidamente todo lo que miraba. El lugar era inmenso y todo lo que aparecía en su campo de visión era relatado por el alfa. Tenía ganas de sacar su cabeza como un perro y mirar mejor el lugar, pero solo se abstuvo a colocar sus manos en la puerta y sacar levemente su cabeza.

El auto entró por un gran portón, donde es ubicaba la cochera y estacionó el carro. Bajaron de este y Jimin no evitó correr como un niño por todo el lugar.

— Santa mierda. . . 

— Jimin. — regañó el alfa por su vocabulario, y este se disculpo.

Pero ¡¿Cómo no sorprenderse si en el lugar habían varios autos lujosos entre Lamborghini hasta-

— La puta madre. ¡Yoongi!

— ¡Jimin!— gritó de igual manera por su manera de hablar.

— Es qué- — empezó a saltar y a retorcerse mientras apuntaba uno de los carros.— Tienes un puto Bugatti Centodieci ¡Un Bugatti Centodieci! Esa cosa cuesta más que vender todo mis órganos. 

Yoongi rodó los ojos y lo tomó de la mano para sacarlo de ahí, ignorando sus quejas de no querer irse. — Si tanto te gusta, tal vez te deje manejarlo.— y Jimin chilló emocionado.

Creía que su Mercedes ya era muy lujoso pero ver todos esos autos eran, no había palabras para expresarlo.

Caminaron por tomados de la mano mientras el alfa cargaba su mochila; debía admitir que se sentía consentido por el alfa, ya que (había escuchado) que para un alfa millonario sus carros son los mas preciados que tenían.

Llegaron hasta una pequeña puerta, Yoongi tocó tres veces esta y se abrió dejando ver a una chica pequeña con traje de mucama. 

— P-Príncipe — la chica se veía sorprendida al verlo. Era muy raro que la familia real ande en las zonas donde estaban la servidumbre, así que verlo ahí la había asustado.

— Kim, disculpa la interrupción, pero quería entrar por aquí. — esta asintió y se colocó a un lado dando una leve inclinación. Alzó la cabeza y se encontró con la mirada del omega y no puedo evitar admirar su lindo cabello rubio.

Jimin saludó levemente y avanzó detrás de Yoongi, este sostenía su mano con delicadeza mientras jalaba levemente para que no se quede. Salieron de la habitación y caminaron por un largo pasillo, muy bien iluminado. De ahí salieron por una puerta y llegaron a un gran patio. El omega miró maravillado el lugar; el salón estaba decorado con telas rosas y blancas por los lados, el techo estaba completamente hecho de cristal, haciendo que la luz solar entrara por estas. A lo lejos observó algunos guardias paseándose y resguardando el lugar. 

DESTINO ; 윤민 [YM]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora