13: Lobos

230 42 12
                                        


No entendía que le estaba pasando, su cabeza daba vueltas y su corazón parecía como si dejara de latir. Su lobo aullaba entre llantos, como si llamara a algo. Dejó la copa que tenía en la mano y se apoyó en una de la paredes. La gente estaba tan concentrada en cotillear sobre sus pertenencias que no lo notaban. Hace unos minutos que Yuna le había dicho que iba al baño, así que no iba a demorar. Quería salir del lugar, los olores lo atosigaban y sus ganas de caer rendido al piso estaban haciendo efecto en sus piernas.

Con pesar miró a los lados intentando encontrar al alfa peli-naranja; para su suerte este se encontraba en la sección de comida, devorando, con educación, la comida. Tambaleante se separó de la pared, y como si fuese un borracho, caminó hacia su primo.

— Pss... Hoseok... — llamó en un casi susurró.

El alfa tragó lo que tenía en la boca y con una servilleta se limpio esta. Su rostro cambió a una preocupada al ver como el pelinegro se había puesto más pálido de lo que estaba. 

— Yoongi... ¿Qué...? ¿Pero qué te pasó? ¿Qué tienes? — preguntó alterado. Casi corriendo se acercó al mayor y lo tomó en brazos para que este se apoyase.

— No te alteres — regaño—, si haces un escándalo todos lo sabrán... — el menor asintió— ...Tan solo me duele la cabeza... mejor hay que irnos... — el alfa menor asintió y con cuidado, y mucho disimulo, sacó al alfa del gran salón empezando a caminar por los pasillos, con dirección a las puertas traseras del gran lugar. 

Pensaba en salir y que un taxi los lleve a su departamento, pero no estaba muy seguro. —¡Y-Yoongi! — exclamó al ver como el cuerpo cayó rendido al piso, llevándolo con él. — Carajo....

Miró a los lados asustado de que alguien los hubiera visto, pero gracias a la de arriba que nadie se encontraba ahí. — Oye-... — se cortó de golpe al ver como las lagrimas caían por las pálidas mejillas, como si se trataran de dos cascada se trataran. — ¿Yoongi? ¡Oye! ¿Qué tiene, qué te pasa, por qué lloras, pasó algo adentro? — lo sacudió asustado al ver su expresión vacía. Mirando a un punto muerto en el suelo.

Maldijo de nuevo y con un poco de esfuerzo lo alzó y separó del piso, para cargarlo en brazos; miró las diferentes puertas y se acercó una a una viendo cual estaba vacía o sin es seguro puesto. Ya casi para terminar el pasillo encontró una puerta abierta y vacía; sin pensarlo dos veces ingresó a esta, cerrándola detrás suyo. Depositó el cuerpo del alfa en uno de los muebles y se separó. 

Yoongi empezó a retorcerse ahí, tomó su cabeza en sus manos y las apretaba con estas. Fuertes gruñidos salían de él, asustando un poco al menor. Sentía que la piel le quemaba y el pecho le ardía, como si le estuvieran clavando una y otra vez. Su lobo en su interior se retorcía de dolor aullando a su humano para que lo dejara salir. Pero Yoongi estaba más concentrado en el dolor que en escucharlo.

Hoseok retrocedió hasta la puerta asustado. — I-Iré por un taxi... no te muevas d-de aquí... — avisó.

— ¡¿Cómo mierda quieres que me mueva de aquí, joder?! — preguntó exaltado. Mostrando los colmillos.

El peli-naranja se sintió amenazado al ver ambos caninos sobresalir en forma de amenaza. Si no salía de ese lugar rápido los más probable era que su lobo responda y una pelea se arme en el lugar. Y eso es lo que menos se quería. — Entonces... v-vuelvo... — y así salió corriendo.

Min seguía retorciéndose en el lugar. Giró bruscamente cayendo del mueble, chocando su cabeza contra el suelo. Gritó al sentir más dolor, junto a las lagrimas resbalar por su cara, nublando su vista. Su lobo gruñía aullaba y ladraba molesto, queriendo salir.

DESTINO ; 윤민 [YM]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora