En Carolina del Sur todo es soleado y los vecinos son amigables, sin embargo, Nia siempre se ha visto atrapada en sus recuerdos dolorosos de la infancia con su padre que no le permiten avanzar y que suele olvidar abusando de sustancias tóxicas hasta...
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Nia Relish
Confianza. La confianza se basa en tener seguridad en uno mismo, para así, tener seguridad con los demás. Abrirte a los demás y posteriormente confiar. Orson Scott Card decía que tienes que confiar en los demás aunque a veces traicionen tu confianza, pues de lo contrario la vida será imposible. Para mí eso es una estupidez y tal vez esa sea la razón por la que me convertí en un problema andante, porque perdí a la única amiga verdadera que he tenido a lo largo de mis diecisiete años.
Porque desde que me convertí en una adicta dejé de ser una persona.
Jamás creí confiar en Lucas, no era de mis primeras opciones, apenas lo conocí, pero el problema en el que estoy metida gracias a las estupideces de Nora lo amerita. Quedamos de vernos en su casa después de la escuela, yo llevaba la mochila y él el dinero para después reunirme con Jackson.
—Nia —cantó Nora acercándose a mí dando brinquitos como venado—, los chicos y yo iremos a una fiesta, ¿vienes?
—Es martes.
—¿Y?
—No puedo. Debo pagar la deuda que tengo con Jackson gracias a ti —regañé mientras cerraba mi casillero para poder irme de la escuela.
—¿Sigues molesta por eso? Ya te dije que fue un accidente. No sabía que era tan caro todo lo que pedí. Además somos amigas. ¿Qué no es lo que hacen? ¿Ayudarse entre sí?
—No es gracioso.
—Lo siento, Nia. ¡Ya sé! ¿Por qué no usas tus encantos para pagarle la deuda? Recuerda que tienes esa ventaja. A Jackson le atraes tanto que...
Algo dentro de mi pecho se apretó tanto que supe que era hora de marcharme. No quería escuchar las ventajas que Nora cree que tengo sobre Jackson.
—Te veo después.
Hace diecisiete años
Vanessa Meyer y Nia Relish se conocieron porque ambas eran vecinas de la otra y prácticamente se volvieron amigas desde que estaban en el vientre de sus madres. Erie y la madre de Vanessa se embarazaron al mismo tiempo. La madre de Vanessa tuvo primero a la joven y a los tres días después, nació Nia. Siempre estaban juntas dentro y fuera de la escuela. No había lugar al que fuera Vanessa en el que Nia no estuviera y viceversa.
La madre de Vanessa era soltera, pero cuando la pequeña cumplió tres años se casó con un hombre apuesto, amable y adinerado. Vanessa y su madre se mudaron a un hogar grande y ubicado en el vecindario más prestigioso de Carolina del sur. Muchos hubieran pensado que ese era el final de la amistad de Nia y Vanessa. Sin embargo, la mudanza no fue ningún obstáculo.
—Oye, Nia.
—¿Hmm?
—Tú y yo siempre vamos a ser mejores amigas, ¿verdad?