Capitulo XIX

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-Bien, ¿estas lista?- le pregunto Zeldris.

Estaban parados enfrente de la puerta de la sala de eventos, Zeldris había notado un poco nerviosa a Gelda así que decidió calmarla un poco antes de entrar. Ella nunca había estado en eventos así antes lo cual no se le hizo extraño verla con los nervios a flor de piel.

Pero los nervios de Gelda eran por otra razón.

Allí dentro estaría su padre y la mortificaba la incertidumbre de no saber lo que iba a suceder. No quería que Zeldris se cruzara con su padre.

-Tranquila.-escucho que le dijo Zeldris y lo miro.-luces hermosas, estarás bien. No me alejare de ti-

La sonrisa que Zeldris le dedicaba la conmovió, suspiro para aliviar sus nervios. El pelinegro noto que llevaba puesto el collar que le había regalo.

-Llevas el collar que te di.-

-Nunca me lo quito, siempre lo llevo conmigo.-

-Luces preciosa.-

Gelda le sonrió.

-Entremos.-dijo ella.

Zeldris le abrió la puerta y entro. El salón era enorme y estaba lleno de personas, hombres con traje mujeres con vestidos hermosos también había mesas con aperitivos, mozos con bandejas ofreciendo alguna copa o aperitivo, había un pequeño escenario y música sinfónica en vivo. Los grandes ventanales daban una hermosa vista hacia la ciudad gracias a que estaban en el piso treinta y cinco del edificio.

A pesar de la música en vivo se podía escuchar el sonido de las voces de las personas que hacían al hablar.

Paso el brazo por debajo del brazo de Zeldris y avanzaron por el lugar.

Varias personas se la quedaron viendo, los hombres con interés y las mujeres con una mezcla de curiosidad y envidia.

-Antes de casarme venia solo a este evento.-le dijo Zeldris al oído-. Las mujeres siempre trataban de llamar mi atención pero no lograban nada conmigo pero las trataba cordialmente-

-Debieron haber pensado que este año podrían lograr algo ya que te divorciaste.-

-Bueno, quería mantener en secreto mi divorcio pero al parecer de algún modo se divulgo.-

Gelda deposito un suave beso en la mejilla de Zeldris.

-Si preguntan, eres mi prometida.-

-¿Por qué?-

-Si no quieres tener a todos los hombres encima de ti, créeme esa frase te ahorrara muchas molestias.-

-¿No será que a ti ahorrara de tener que golpear a unos cuantos hombres?-le pregunto irónica.

-También.-

Gelda rio.

No tardó mucho en que algunas personas se acercaran a saludar. Eran algunos socios de la empresa.

-Veo que viene acompañado.-dijo un señor de más de cuarenta años, su sonrisa era amistosa.

-Gelda Dupont, encantada.-se presentó la rubia con una sonrisa.

-Es mi prometida.-dijo Zeldris.

-¿Prometida?-dijo una mujer rubia de unos treinta años, venia del brazo de un hombre joven cabellos castaños de también unos treinta.-No entiendo, ¿no te separaste hace poco?-

-En realidad desde hace meses estoy separado.-dijo Zeldris.

-Silencio.-le susurro el hombre que la acompañaba. Gelda hizo un esfuerzo por no hacer una mueca sino que mantuvo su sonrisa en el rostro.

Amor En Invierno [Geldris] [Libro 1]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora