CAPITULO 23

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Mary Austin, la novia de Freddie le había organizado al festejado una fiesta de cumpleaños sorpresa un día despues de su fiesta en Garden Lodge.

Está era más íntima. Privada. Solo se encontraba la banda, sus esposas, Mary y por supuesto yo.
En esos momentos yo y Roger nos encargamos de inflar los globos que colocaríamos en ambos extremos de la mesa como adorno. Brian y Chrissie arreglaban la mesa poniendo la vajilla y John y Verónica ayudaban a Mary en la cocina.

El silencio reinaba en la mansión, un silencio cómodo a veces interrumpido por la plática que sostenían Brian, Chrissie y Roger, o los murmullos de de dentro de la cocina por parte de Mary, John y Vero.
De vez en cuando echaba miradas a la plática que sostenían los tres chicos sin llegar a interrumpir.
-Devany
Alce la cabeza de mi trabajo para observar al propietario de esa ronca y rasposa voz.
-¿Si Rog?
El sonrió con los labios sellados.
-Es bueno que estés aquí conmigo.
Suspiré mientras las mariposas hacían efecto en mi estómago.
-Por primera vez estamos completos. Brian y Chrissie, Freddie y Mary, John y Vero, y tú y yo. Ojalá así hubiera en la universidad-sonrío con tristeza, sus ojos reflejaban nostalgia.
Me levanté del suelo de un salto y tome los globos en mis manos.
-No se pudo hacer algo, pero ahora esto es lo que importa. Al menos ya nos llevamos mejor y no te caigo mal. Ve el lado positivo.
Roger juntó sus cejas confundido.
-Tu jamás me caiste mal.
-Eso parecía.
Roger negó con la cabeza.
-Brian ¿Verdad que Devany no me caía mal?-le pregunto al rizado.
-Uy no. ¡Te odiaba!-replico riendo.
Chrissie rio divertida.
-Eso es lo que le intento decir.
-Devany, nunca te odie.-replico el rubio seriamente observandola y  tomando su mano.
—Eso me hiciste creer
—Por dios, lo siento en verdad. –replico con desesperación.
—Yo también–replico Brian disculpándose.
Chrissie lo observó.
—¿Y tú qué le hiciste?–replico con molestia.
Brian trago saliva nerviosamente y desvío la vista hacia Roger.
—Ya dile. –rodo los ojos al cielo.
—Si claro, como a ti no te mandan a dormir con Bruce.
Roger le lanzó una sonrisa chueca.
—Eso te pasa por ser mi cómplice.
Brian lo observó indignado.
—Eres un mal amigo.
—Tu solo te echaste de cabeza
—Si no me dicen que carajos hicieron los dos dormirán con Bruce–amenazo la castaña interrumpiendo su discusión.
Brian alzó la cabeza al cielo y juntó sus manos.
"Por favor que no me mate" repitió el rizado en su mente una y otra vez.
—Bueno, resulta que les mentimos cuando dijimos que Devany se iba para Truro.
Chrissie lo observó tensa.
Y me miró sin entender nada.
—Barbara le mando una carta haciendose pasar por Roger, pidiéndole que fuese su novia, Roger y como Bárbara sabía que a ella le gustaba Roger tuvo oportunidad para jugar con sus sentimientos, antes del show llegó Devany y entonces Roger le dijo que era una broma. Desde ahí ya no supimos nada de ella.
Al terminar Chrissie estaba que echaba humo por las orejas.
—Son unos descarados, hijos de la verdura. –arremetio la chica contra su novio mientras le propinaba un golpe en la cabeza.
—Y tu eres un idiota Taylor.–le gritó al rubio, este solo bajo la cabeza.
—¿Cómo pudieron caer tan bajo?–replico a gritos indignada.
Mary, John y Verónica salieron de la cocina a ver qué pasaba.
—No me digan que John también formó parte de sus estupideces. –añadio con los brazos cruzados.
Roger y Brian negaron.
—No, el no tuvo nada que ver.
Fui corriendo a darle un abrazo que fue bien correspondido.
—Gracias Deacy.
—Perdon por no detener cuando debí la broma de estos imbéciles.
—No fue tu culpa.
—¿Que paso?–pregunto Mary confundida.
Rápidamente Chrissie le empezó a relatar todo lo sucedido.
—Hablare con Freddie cuando regrese–replico enojada.
—Mejor después, recuerda que es su cumpleaños.–agregue
—Cierto. Y mejor hay que apurarnos porque no tardará en venir.
Todos estuvimos de acuerdo y regresamos a nuestras tareas. Al final cada uno nos pusimos un gorrito de fiesta en la cabeza.
Freddie entro al comedor y abrió los ojos sorprendido mientras lo recibíamos cantando el feliz cumpleaños.
Solo sonrió y agradeció de corazón, el pequeño regalo que le hicimos.
Nos sentamos a la mesa para poder disfrutar de la comida que habían preparado Mary y Vero con ayuda de John, el bullicio de nuestras voces inundaba el salón, Roger no soltó mi mano en ningún instante, me abrazo pasando su brazo por mi espalda de modo en que mi costado quedará recargado en su pecho y puse mi mano en su pierna para apoyarme. Beso mi cabello dulcemente.
—Estas muy bonita hoy.
Observe sus ojos encantada y le sonreí.
—Tu tamb...–mi voz se vio interrumpida por un estruendo que provenía de afuera.
Todos nos levantamos y fuimos a ver qué pasaba.
—¡¿Que coños es esto?!–Fredide grito cuando llegamos hasta la entrada.
El vidrio de la pared izquierda yacía roto por un ladrillo.
Nos asomamos por el ventanal y nuestra sorpresa fue encontrar a Bárbara peleándose con los guardias de seguridad quienes cuidaban la entrada de la casa.
Freddie abrió la puerta y todos salimos pisandole los talones.
—¿Quien jodidos vino a hacer destrozos a mi casa.?–pregunto enojado el morocho.
—Freddie venía a verlos. ¡Y estos hijos de puta no me dejan pasar!.–les gritó.
—Ah que bueno. No la dejen pasar. –agrego el haciendo un ademán con su mano.
—¿¡Que!?–grito la pelirroja.
—No estás invitada, cabeza de volcán en erupción.
Lleve mi puño a mi boca para ocultar mi risa.
—¡No es justo!, soy su amiga.
—Ah, ah. –Freddie alzó su dedo índice y lo movió de un lado a otro. —Eras, ya no más.
—Todo es por esa jodida perra. –agrego mirándome con odio.
—Hey, te prohíbo que la insultes.–John la observó amenzante.
—¿Y tu qué te metes?–le gritó la pelirroja.
—De la misma forma en que nos metemos todos–añadio Chrissie poniendo sus manos en su cintura. —Largate Bárbara, tu no estás invitada.
—¿Porque me hacen esto?–exclamo dolida.
Todos la observamos en silencio. Era una hipócrita en toda la extensión de la palabra.
—Eso te pasa por hacernos participe de tus estupideces–replico Brian.
—Roger también tuvo culpa. ¿O a caso no se acuerdan?.
El rubio regreso a mirarme consternado. En sus ojos se veía la pena y el arrepentimiento que lo embargaba.
—Lo se. Y por eso estoy remediando las cosas con ella. –agrego tomando con fuerza mi mano.
Ella se hecho a reír.
—Caiste bajo Taylor. No te preocupes cuando no te de lo que necesitas no me vengas a llorar.–agrego con una sonrisa de suficiencia en sus facciones.
—Tu eres la última persona en la que pensaría. –replico mientras me tomaba por la cintura.
—Claro, eso dime cuándo te la cojas y la dejes botada.
Mi rostro se desfiguró convirtiéndose en una mueca de indignación.
Roger se acercó a ella alzando el puño y Brian reacciono rápido tomándolo de los brazos.
—¡Sueltame!–agrego. Cállate de una jodida vez.-le gritó de vuelta a la chica.
—Roger no le hagas caso. –replico el rizado mientras luchaba por sostenerlo y observaban como la chica se reía en sus narices.
—Maldita bruja–susurro Mary entre dientes a mi lado. 
La pelirroja me regreso a observar y suspiró con pena.
—De verdad, cuídate de Roger, no es quien crees que es.
—Devany, no le creas. –replico el rubio desesperadamente.
—¿A eso veniste Bárbara?, ¿A molestar a Devany y a Roger.–replico Freddie. –Andate con tu mierda a otro lado.
—¡No puedo creerlo!, ¡Que bajo caiste Baldwin!–agrego Verónica.  –¡No eres más que una ardida!.
—Son una bola de hipócritas todos. –les gritó.
–Roger tenía razón, no necesitamos gente como tú en nuestro círculo. Que bueno que se alejo de ti.–añadio Mary.
—Estoy de acuerdo.–la secundo Chrissie.
Los demás asintieron dándoles la razón.
La morocha los observó indignada y luego me regreso a mirar con el odio plantado en su rostro.
—Esta bien. Disfruta a tu rubio mientras puedas Devany, porque no todo será miel sobre hojuelas.
Los vellos de mi piel se erizaron. ¿Que iba a hacer?
Roger explotó.
—¡Maldita sea Bárbara! ¡Déjala en paz joder! ¡Lárgate!.
Se soltó del agarre de Brian y camino hasta mi lado tomando mi mano. Sentí como la suya vibraba, estaba enojado.
—Devany vamonos antes de que haga otra cosa. –susurro el rubio.
Lo observé atentamente, su desesperación carcomía su mirada, el iris de sus ojos se había oscurecido varios tonos, su mandíbula se tenso y su vena marco su cuello notablemente.
Nos dirigimos adentro de la casa de Freddie con los demás siguiendonos, ignorando los gritos de la morena que continuaban, su voz se apagó hasta que Freddie cerró la puerta.
–Menudo show que vino a armar la idiota.–replico Chrissie enojada. Brian sobó su espalda tratando de calmarla. Ambos se miraron y se dieron un corto beso.
—Sigamos en lo nuestro, e ignoremos todo. No necesitamos que lo arruine.
—Ya lo arruinó John–Veronica hizo un mohín. —Mira como dejo a Roger y Devany. Lo que sea que quería era venir a joderlos. Ya sabemos que esa no soporta que Roger este con otra persona, al menos que está se lo imponga.
–Pero bien que te tenía agarrado de las bolas Roger.–Freddie lo regreso a mirar enojado.
—Estaba idiota. –reconocío el rubio.–Lo siento, ya lo estoy reconociendo.
—¡Que bueno!. Porque enserio que nadie la soportaba.
Todos estuvieron de acuerdo.
—Y mira nomás a Devany, solo fue un día al backstage y Helena estaba con ella todo el día platicando. –Observo Jhon llevándose una mano al menton.
—Es que Bárbara es de sangre pesada. –añadio Brian.
—Dejemos de hablar de eso. ¡Es mi fiesta!–llorisqueo Mercury.
–Cierto, vamos a atender a la reina.
Freddie sonrió alzando el cuello y se dirigió con elegancia al comedor.
–No podré sacarme de la puta cabeza la mierda que dijo Bárbara.–replico enojado el rubio.
—No hay que tomarle importancia, pero si hay que tener cuidado.
—Si eso. Pero no te preocupes no permitiré que te haga daño.–replico mientras tomaba mi menton suavemente entre sus dedos índice y pulgar. Sus ojos me observaron con determinación. —¿De acuerdo?
—Si Roger.–susurre quedándome sin aire.
Mis piernas me temblaron mientras permanecía bajo el poder hechizante de su mirada.
¿Que más daba si Bárbara volvía a joder?. Con que estuviera al lado del rubio, nada importaba solo el.
Roger Taylor era mi mundo entero.
















𝑴𝑰 𝑰𝑴𝑷𝑶𝑺𝑰𝑩𝑳𝑬//𝑹𝑶𝑮𝑬𝑹 𝑻𝑨𝒀𝑳𝑶𝑹Donde viven las historias. Descúbrelo ahora