c u a t r o

4.1K 633 106
                                        

Dios mío no lo podía creer.

¡Me había dado su número!

Agarre mi celular y lo aprete fuertemente.

—¡Ahh!—chille de emoción.—Espera ¿Por qué estoy actuando así?

Basta, debes tranquilizarte.

De cualquier manera era obvio que la felicidad por primera vez en mucho tiempo se hacía presente en mí.

—¿Por qué sonríes tanto?—interrogó mi madre apenas termine de entrar en casa.

—Hoy saqué muy buenas notas.—mentí.

—Como debe ser, mi hijo genio.—me sonrió.

Ella sólo me quería cuando se trataba de promedios y números.

—Iré arriba a terminar de estudiar.—seguí diciendo, sólo quería una excusa para encerrarme en mi cuarto lo más rápido posible.

Ella asintió.

Subí despacio como todos los días, no quería que sospechara.

Por fin llegué a mi cuarto, puse seguro, tiré mi maleta, y me lancé a la cama.

—¿Debería escribirle ya?—me pregunté mientras veía su número.

—No, me veré muy intenso.—me dije a mí mismo.—Esperaré un poco.

—Esperaré un poco

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

¿Cómo te fue?—cuestiona Zee quién veía cómo su amigo entraba al estudio.

—Mhm, bien supongo.—comentó Mew algo indeciso.

—Si te hubiese ido bien, estarías con una sonrisa  más feliz.—Indicó Pruk tomando asiento.

—Me volví a encontrar al chico.—soltó Suppasit.

—Uhm, ¿Pero cuál de todos?—rió el mayor.

—Ay, el de te conté ayer, el de lentes que
parecía de universidad cara, que tenía cara de bebé.—específicó el contrario.

—Ah ¿Era por eso que querías ir al parque? ¿Querías verlo otra vez?—se burló el más alto subiendo y bajando sus grandes cejas.

Mew sólo rodó sus ojos y negó, Zee era todo un caso.

—No, o sea sí, sólo quería saber como estaba.—contó Mew.

—¿Mew Suppasit, el Gran Mew Suppasit, preocupándose por un niñato de Universidad que recién conoce?—irónico habló el otro tatuador.

—Es que, tiene algo, no sé, no lo había podido sacar de mi cabeza, en serio sólo quería saber como le había ido, no es más.—confesó el pelícafe.

—Aja, ¿Y qué sucedió?

—Le dí mi número.—confesó rápido el menor.

—¡Já!—volvió a reír Pruk.—Y qué no era más.

【 𝑇𝑎𝑡𝑡𝑜 】↠ 𝑴𝒆𝒘𝒈𝒖𝒍𝒇 !¡♡Donde viven las historias. Descúbrelo ahora