Si hubiera que definir a la familia Huang en una palabra, sería LEGADO. No sólo eran una de las familias más emblemáticas y poderosas de toda China, ser absolutamente ricos no era su única característica. Los Huang además eran personas de sobrio carácter, dotadas de liderazgo y seriedad.
Con tan distintiva reputación, era de esperarse que Renjun fuera la decepción familiar.
Habían habido muchas expectativas sobre él desde que era un niño. Su padre era el presidente de un conglomerado empresarial llamado 性 INNOVATION, especializado en la TI, que estaba asociada con otras grandes compañías. Siempre se esperó que Renjun fuera su retrato pero resultó su total opuesto. A pesar de compartir ciertas cualidades en común, sus personalidades tomaron rumbos del todo distintos.
Huang Renjun era una fuerza de la naturaleza, tenía un carácter indomable y la energía para encender una fiesta. No era bueno siguiendo órdenes, un chico apasionado que no decía perdón y tampoco pedía permiso, porque no necesitaba justificar quién era.
Cuando era más joven, entre 13 y 19 años, se metía en problemas que enloquecían a su papá... ¡y de qué manera! Renjun no era la clase de adolescente que se drogaba o bebía alcohol a escondidas, su actividad favorita era simplemente escapar.
Le gustaba irse de casa dejando sólo notas detrás de él, y desaparecía por semanas para cumplir sus sueños. Había hecho viajes de venganza para herir a sus padres, donde terminaba en lugares costosos para exprimir la tarjeta de papá: Se llevó a su primo a Japón para esquiar en Hokkaidō, asistió a la semana de la moda en Milán, fue a surfear en Hawái, a comer chocolate en Suiza y pasar año nuevo en Londres.
Pero también tuvo escapes para él. Esos viajes no estaban pensados para molestar a nadie, sólo deseaba apartarse un poco. No usaba una tarjeta de crédito, dependía de sus ahorros y trabajo duro, donde a veces tomaba el primer autobús que partiera o pasaba horas en el aeropuerto esperando un asiento vacante de un avión próximo a partir. Había aprendido cosas de aquellas aventuras, trabajos de medio tiempo en restaurantes, talleres, o pintando cercas para ganar algunas monedas.
Su más excéntrico y divertido viaje fue cuando tenía 18 años, se fue de casa con el guitarrista de una banda de rock y pasó dos meses recorriendo el país con ellos, cantando en clubes y escribiendo canciones en una van.
Y por todos esos motivos, sus huidas de casa y respondona actitud, la familia le había colgado la etiqueta de "Maldito Desastre". Lo cierto es que fue adolescente travieso, pero había crecido, quería creer que maduró.
Estudió una carrera en Economía y Finanzas, e hizo una maestría en Administración Empresarial para poder empezar a hacerse cargo de su legado familiar. Tampoco es como si hubiera tenido otras opciones, la salud de su padre decayó cuando Renjun se graduaba y lo hizo adquirir una nueva perspectiva.
A los 23 años empezó a trabajar como Director Ejecutivo en la empresa familiar, pero visto en retrospectiva, debido a ello se volvió más maleable de lo que nunca había sido.
Quizá fue por eso que terminó todo de aquel modo: Acababa de cumplir 25 años cuando su padre lo sentó a la mesa y declaró:
— Es hora de que te cases, Renjun.
No fue una sorpresa en lo absoluto, era lógico que pasaría tarde o temprano, lo habían programado para ello desde que era un niño, le habían dicho que un día se casaría y continuaría el largo y aburrido linaje. Y ya que eran jodidamente snobs, se encargarían de unir su linea familiar con otra que consideraran de su "talla". Los Huang, después de todo, eran una familia anticuada, que todavía era partidaria del matrimonio arreglado y venían practicándolo desde seis generaciones atrás.
El compromiso de Renjun se firmó cuando tenía sólo 16 años, prometiendo un matrimonio con el hijo de un socio de su padre, que dirigía una empresa de electrónicos. Así firmaron una promesa acordada que se realizaría una vez que ambos tuvieran la suficiente edad.
Así que por eso, además de la promesa de ser un adulto responsable, su deber con el legado familiar y por supuesto, la frágil salud de su padre, al momento de la charla Renjun sólo pudo responder:
— Por supuesto, ¿debemos acordar una fecha?
No se había puesto a pensar que estaba cerrando él mismo la puerta de su prisión.
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Freedom • Noren
FanfictionRenjun estaba huyendo, y encontró a Jeno por casualidad. . . . . . . . . #03 en Reno♡
