37. Duelo.

1K 74 2
                                        

" lo peor de una pérdida es el duelo"

- vamos abre la boca.

- con mi mano derecha moví la cuchara lejos de mi rostro - dios mío niña tienes que comer algo vamos solo tres cucharadas - la voz de Adrik me entra por un oído y se me sale por el otro.

- no tengo hambre - susurró haciendo que el rodara los ojos.

- lo mismo dijiste ayer y antes de ayer así que ahora abre la boca Annelise - protestó él para volver acercar la cuchara hacia mi

no tenía ganas de comer, no tenía ganas de nada realmente solo quería dormir y dormir hasta despertar del sueño que realmente estoy viviendo, todo empezó por una venganza y sin darme cuenta estoy perdiendo a las personas que mas amo por cosas sin coherencia, y si a lo mejor estoy en algún tipo de coma y todo lo que vive mi cabeza es falso, no saben cuánto la necesito, necesito escuchar su voz por última vez y no la forma en que suplicaba si no su risa y sus malos chistes, no saben cuanto la extraño y si dejo de comer podre aunque sea escucharla en mi cabeza regañándome por no comer como lo había hecho todos estos años.

estaba deprimida la mayor parte del tiempo, apenas me levantaba para ir al baño, no comía, no bebía agua ni alcohol, solo me sumergía en mis sabanas y en mis lágrimas esperando que el dolor disminuya o desaparezca pero nada, seguía intacto y a veces no podía controlarlo que pasaba horas llorando sola en mi cuarto y aunque intente bloquear varias veces las puertas para que Adrik dejara de molestar, el encontraba la manera de abrirlas sin problema, quería a Mer quería verla aunque sea por última vez para pedirle perdón, perdón por no estar con ella más tiempo del que me hubiera gustado, perdón por no dejarla ser libre, perdon por no abrazarte mas de lo debito la ultima vez que te vi, perdoname Meredith.

yo era la culpable de que su libertad sea dentro de un cagon y no viva y me dolia.

- te dije que no quiero comer - tiré la cuchara lejos de mi haciendo que la sopa que estaba sobre ella cayera al pantalón de adrik.

- lo escuché maldecir en lo bajo antes de pararse pero no te tome inportancia, era lo menos que me importaba, estaba sumergida en mis pensamientos, escuche la puerta del baño abrirse y volverse a cerrar dos veces - lo intente - la voz de adrik sonó a un costado mío y sacando las mantas de mi cama me tomo en brazos.

- Adrik bájame no estoy para tus estupideces - proteste intentando bajarme de él pero ni fuerzas tenía para moverme más.

- no quieres comer, apenas tomas agua, pasas todo el maldito dia en la cama - me regañó él para luego entrar al baño y cerrar la puerta detrás de él - así que he calentado la tina con agua tibia.

- déjame en paz - escupí enojada.

- no - respondió rápidamente para luego pasarse la mano por el pelo frustrado luego de dejarme sentada en la taza del inodoro - he tenido paciencia contigo toda la semana pero no voy a ver como te matas a ti misma.

- tampoco te pedí que me cuidaras puedes largarte- susurre mirando como el agua de la tina se llenaba poco a poco

- eres mi amiga y no voy a dejarte por mas que me amenaces a muerte- me dijo para luego ponerse a la altura de mi - Anne se lo difícil que puede ser perder a alguien y lo asqueroso que se siente sentir que sin esa persona no puedes hacer nada más que morir para poder estar con esa persona - moví mi cabeza para mirarlo a los ojos - y también se lo difícil que puede ser no poder volver a verla y no poder escuchar su voz otra vez.

- no conocí a Meredith pero lo último que ella hubiera deseado es verte así - negué la cabeza sintiendo mi pecho doler - no te estoy pidiendo que la olvides o que la superes de la noche a la mañana pero tienes que cuidarte Anne has bajado más de 5 kilos en una semana y créeme que prefiero que comas ese helado de menta todo el día antes de no comer nada y estar dañando a ti misma.

Somos Dos Mentirosos ~ fanfic ~Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora