Alianza Parte 1

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Me adentré en la castillo Dimitrescu en busca de Alcina para dejar las cosas claras de una vez por todas, supuse que estaría en su habitación así que rápidamente llegué a esta y al abrir la puerta la encontré sentada en el borde de su cama con su rostro cubierto de lágrimas, me acerqué y tomé mi pañuelo y tomándola de la barbilla con una mano, con la otra limpié sus lágrimas, su mirada demostraba lo afligida que se encontraba, “Lo siento querida, es solo que estoy muy confundida, Miranda ha hecho muchas cosas por nosotros desde hace varios años pero a la vez estoy segura de que el camino correcto es unirte a ti y combatirla, lo dice tanto como mi mente como mi corazón”, dijo con una voz frágil y a punto de romper el llanto, entonces le tomé la mano y le dije “Eso es todo lo que necesitaba saber, entonces sigue a tu corazón, no es sano que creas que debes devolverle a Miranda todo lo que te ayudó en el pasado, te manipula”, me mostró una pequeña sonrisa “Tienes razón”, “Y por otro lado, me gustaría tocar el tema de mi familia, no entiendo como ninguno de los cuatro lords, incluyéndote, no pudo evitar que los asesinaran a todos” le dije aún demostrándole que me sentía traicionada, “Querida, sabes muy bien que Miranda es la que nos ordena eso, tanto mis hermanos como yo, no aprobaríamos el genocidio del pueblo, bueno no totalmente”, “Aun me siento muy mal, debiste decirme toda la verdad desde que empezara todo esto”, “Lo sé, pero era algo que no tenía permitido, yo… lo siento mucho, no pensé en el daño que podría causar Miranda” , su disculpa de en verdad sonaba sincera y su tristeza reflejada en la manera en que me veía me lo confirmaba, no tuve de otra que perdonarle, después de todo es lo único que me queda y la amo con toda mi alma, “Eres lo único que tengo, que me importa realmente, como también tus hijas, me sentí parte de aquí aún más que toda una vida con mi familia...te perdono, perdón por haberte gritado hace un rato”, se levantó del lugar un poco más tranquila, “Gracias por venir a escucharme, ahora…”, “Ahora tengo que decirte todo, verás Karl…” en el momento que iba a informarle de la traición de Heisenberg, las tres hijas aparecieron riendo, Bela y Cassandra traían arrastrando a Ethan, mierda está vivo ¿cómo?, me alegré de verle aún con vida, volví a ver a mi amada tomando un trago de vino, comportándose de nuevo como una villana más, pero para proteger a sus hijas o sentía repulsión hacia los hombres, “¿Madre?, te he traigo una presa fresca” dijo la rubia, “Sois tan amables hijas mías...veamos al caballero, vaya Ethan Winters, te has liberado del jueguecito de mi hermano, eh… veamos que tienes de especial”, “Si madre”, contestaron todas en unísono, de pronto Bela corto la muñeca del pobre hombre, con un quejido de dolor, Alcina tomó la muñeca y empezó a succionar la sangre, a lo cual terminó muy disgustada por el sabor, “Se está poniendo agrio” , “Entonces devoremos su carne rápida”, dijo Daniela con emoción, “Pero fui yo quien lo capturó” discutió Bela, Ethan temblaba de nervios, pensé que les daría el permiso de matarlo ahí mismo pero Alcina interrumpió, “No, no, antes tengo que informar a Madre Miranda...pero después bueno, habrá más que de sobra para todas”, término diciendo con una sonrisa sádica, le estaba siendo difícil controlarse, si estaba hablando en serio, “¡Colgadlo!”, ordenó, las hermanas le terminaron clavando en ambas manos cadenas que atravesaron la carne, cerré los ojos, aun sollozando por el dolor, “¡Soltadme!”, “Oh cuidado con lo que deseas, Ethan Winters”, mientras las demás reían, Ethan todavía exigía que lo soltaran y yo por impulso me acerqué a él para ayudarle, aunque por lo asustado que estaba empezó a gritarme, “No me hagas daño, por favor, busco a mi hija”, cuando estuve a punto de ayudarle, Daniela volvió a entrar a la habitación sacándome a rastras de ahí.

 “¿Le harás daño?” pregunté ansiosa mientras la seguía, “El mortal no es importante por el momento”, respiré profundo, si la mantenía distraída de la idea de matarlo sería lo mejor, puede que él sepa algo más sobre el potencial de su hija y se pueda unir a la causa ya que tenemos objetivos parecidos, “Pienso que él sería favorable de nuestro lado, vencemos a Miranda y él recupera a su hija” le dije determinada, “Ese mortal inútil, solo sería un estorbo, debes aprender que tipos como él solo sirven como alimento” contestó, debía cambiar a toda costa esa forma de pensar de Alcina, además de que siento que ese tal Ethan tiene algo especial, estoy segura, “Te tengo que informar de algo muy importante, no podemos esperar más tiempo”, “Primero tengo que informar lo sucedido con Miranda”, “No, no lo hagas, arruinaría todo llamando su atención”, “Entonces hablemos en un lugar más privado”, tomo mi mano dirigiéndose hacia abajo, el cuarto donde guardaba los vinos, “Las paredes escuchan allá arriba, ahora sí ¿qué tanto misterio tienes con mi hermano?”, “Heisenberg no me contó del todo porque no tiene confianza en ti, pero en resumen planea matar a Miranda, no sé cómo, pero necesita a la niña, tenemos que llevar a Ethan junto con los demás frascos a la fábrica”, finalice con ansiedad, esperando una respuesta positiva, cruce los dedos, su silencio no era nada fácil descifrar lo que estaba a punto de decir, “Mi hermano no es más que un niño, además ¿cómo estas tan segura que las traicionadas no seremos nosotras?”, “Porqué sonaba muy sincero y lleno de rabia cuando me habló de cómo le robaron su libertad, estoy segura que no es malo”, bajó los brazos de su cintura como símbolo de rendición, “Está bien, los ayudare, quizás es verdad que solo nos ha usado como marionetas todo este tiempo…” sonando bastante triste, la consolé abrazando su cintura, “Si quieres volver a ver el mar, es un sacrificio que tienes que hacer, gracias, gracias”, termine sollozando mientras sus brazos me rodeaban.

Cuando estábamos a punto de subir de nuevo, Cassandra apareció bruscamente, “Madre. madre, el hombre… ha escapado”, “Oh no tenemos que encontrarlo”, dije frustrada, no podíamos perder más tiempo, “Búscalo, diles a tus hermanas que lo encuentren” ordenó la matriarca, “yo también ayudaré, con mis sentidos lo podré rastrear”. Pasaron los minutos y estuve divagando mientras buscaba a Ethan, “¿Cómo podríamos vencer a Miranda?” pensé, creo que las piezas primordiales en este plan son los cuatro lords, con solo uno de ellos en contra tenemos las de perder totalmente, ¿dónde se había metido este hombre?,  de repente mi agudo oído escuchó unos disparos viniendo de un costado del Castillo y me dirigí rápidamente a ver lo que estaba sucediendo, estaban casi al lado de la cocina y para mi sorpresa era Ethan que tenía a Bela cubierta de balazos que le había propiciado con el arma que llevaba, y además de eso estaba cubierta de nieve ya que el tipo había abierto las ventanas y eso les hacía daño a las hermanas, justo antes de que Bela muriese petrificada corrí y la empujé hacia una pared fuera del alcance de la ventisca y la luz que daba el exterior, “¡Esto no es necesario! Podemos colaborar” le dije al sujeto, “Joder, pero esa maldita tenía toda intención de matarme, qué me asegura que tu no eres igual a ellas?” respondió, “Te aseguro de todo corazón que yo no estoy interesada en asesinarte, sé cómo recuperar a tu hija y tengo toda intención de ayudarte” “No sé qué mierda son ustedes, pero me han dicho que me hija está aquí, el mercader, ese extraño sujeto me lo ha dicho”, expresó muy enojado,  “Tranquilo, las convenceremos de que te dejen en paz y nos ayuden, el Duke no te mintió, digamos que sí está aquí, en parte ” agregué,  ¿“A que te refieres con eso?”, “Te diré en el trayecto, pero primero déjame llevar a Bela con su madre, por mientras escóndete, que no le va a gustar para nada lo que hiciste”, “Está bien, confiaré en ti por ahora pero a la primera señal de traición no prometo nada, mi prioridad es mi familia” respondió seriamente”, solamente asentí y tomé en mis brazos a la rubia que seguía inconsciente, estaba rezando porque estuviera bien, necesitaba calor, estaba a punto de morir, me dirigí desesperadamente en busca de Alcina, “Vive por favor, estarás bien, lo estarás” le repetía una y otra vez, no podía perder a una de sus hijas eso la destrozaría, maldita sea...

Mi Dama de Fuego Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora