Misteriosos Invitados

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Mientras aún me recuperaba de lo sucedido en el jardín esa tarde, me había dirigido a mi habitación con dificultad, la sensación me hacía temblar, intentando así llegar al sector del castillo que ya conocía muy bien, en ese momento salieron moscas, a lo que suspiré de cansancio, porque una vez más sería atacada por las hermanas, pero esta vez sólo era Cassandra, con su arma llena de sangre apuntando hacia mi, ¿ahora qué hice?, su voz en tono serio se dirigió a mí, "No sé por qué eres tan importante, pero lo estoy investigando, sabes… Madre no dura tanto jugando con la servidumbre y ya me estas colmando la paciencia, quiero tu maldita sangre" dicho esto último casi a gritos se abalanzó hacia mí mordiendo mi cuello, podía sentir el dolor agudo de sus dientes y su boca tomando de mi sangre, me quise quitar pero su agarre era fuerte, lo único que podía hacer era gritar, Cassandra no era como sus otras hermanas, ella era sádica, difícil de controlar, iba a morir ahí si alguien más no me ayudaba, de pronto sentí como todas mis energías se apagaron y deje de sentir, estaba bebiendo de más con euforia, deje de luchar, tire mi cabeza hacia atrás cuando pude divisar unos ojos dorados con furia que se acercaban. "¿Cassandra, qué te he dicho de desobedecerme?" inmediatamente me soltó, caí al piso de rodillas aún teniendo conciencia mire a Cassandra que estaba asustada, con una expresión de horror, "Lo siento, lo siento Madre", no tardó ni un segundo y todo su cuerpo se volvió moscas para marcharse, "Oh piensa que así podrá escapar de mi castigo pero no, nunca ha aprendido modales", se acercó aún más posando su mano fría sobre mi espalda, ahora estaba entre sus brazos, mientras caminaba conmigo alzada, me desvanecí por la pérdida de sangre. 

Rumanía 1:00am

Desperté de golpe nuevamente, temblando, con dolor en mi cuello, Cassandra no fue para nada delicada como su madre, mire a mi alrededor y estaba en la cama de Alcina, me sorprendió verla a mi lado, mientras acariciaba mi rostro al verme despierta, "Es mejor que sigas durmiendo pequeña, siento mucho lo que pasó, en la mañana curaré tu herida", diciendo esto me atrajo más a ella con su mano en mi cintura, podía sentir su respiración y sabía muy bien que ella podía escuchar mis latidos subiendo, me sonroje, a pesar de que su cuerpo era frío, se sentía cálido con el calor que irradia mi cuerpo, una mezcla perfecta ¿no?, volví a cerrar mis ojos, después de ver su sonrisa protectora que me daba tranquilidad, cayendo en sueño profundo. 

Un pequeño rayo de luz se atravesó por la cortina, haciéndome despertar, al parecer estaba sola, me levanté rápidamente sin saber la hora, no quería ser maleducada, así que ordene la cama y su habitación, encontré en su tocador una nota, la leí detenidamente, "He dejado el vestido que Donna te ha hecho, también curé tu herida, puedes tomar un baño aquí, me fui a una reunión importante, atte: Lady Dimitrescu.", me mire al espejo viendo una bandita en mi cuello, vaya ni siquiera me había dado cuenta, al lado estaba el vestido, era hermoso de color crema, largo, con escote poco pronunciado y mangas largas, era increíble lo que había logrado en tan poco tiempo, ¿hará eso todos los días?, sin rodeos entre al baño, la tina… mis pensamientos sobre aquel día volvieron, era inevitable, sólo pensar en ella, mi corazón se aceleraba…

Terminé la ducha, había terminado usando los jabones y cremas que tenía, estaba feliz, me dispuse a probarme el vestido y este me quedaba en la perfección, sonreí, bailando por la habitación, mientras me miraba en el gran espejo completo que tenía en la habitación, quería verle, la extrañaba ciertamente, sentía la necesidad de estar con ella y que me viera, me cepille el cabello, mis largos rizos cayeron debajo de mi pecho, sintiéndome hermosa salí en busca de mi señora. 

Llegué al salón principal, donde pude notar una prisa por parte de las demás sirvientas, extraño pensé, después llegaron las hermanas, esta vez solo Daniela y Bela lucían radiantes, quise preguntar que situación teníamos hoy, que estaban tan bien arregladas sin sangre en sus caras como de costumbre, pero no fue necesario pues Daniela habló, "Vaya vaya, hasta la mascota se preparó hoy, madre te ha dado un vestido hermoso", "Mi madre ha tenido tratos especiales, tanto así que castigó a Cassandra", dijo Bela, "Cierto ¿dónde está?" preguntó Daniela, "Limpiando el calabozo, digo el sótano" río, por último Bela se dirigió hacia a mí, "Mi madre traerá de invitados a los demás lords para comer, por eso es importante el orden, me ha dicho que no tardaría mucho", sólo asentí, tenía curiosidad por conocer a los demás integrantes de esa familia tan rara. 

Al parecer la comida estaba lista, Donna y Angie estaban en el sentadas cerca de la chimenea junto con Bela, eran muy unidas, aunque no podía escuchar de qué hablaban igual no quería entrometerme, de pronto escuché como las puertas de la entrada principal se abrieron, habían llegado, no aguante más la espera y fui la primera en dirigirse hacia allá, quedé impresionada pues Alcina vestía también su nuevo vestido negro, con una abertura a un lado, dejando ver parte de su pierna, con guantes largos y un escote pronunciado, elegante, no podía dejar de mirar cada detalle, hasta que notó mi mirada, "Ahí estas, realmente el vestido te queda perfecto, te ves hermosa cariño y hueles delicioso ", dijo esto acercándose al oído lo que hizo que me pusiera nerviosa, "Yo…yo pienso lo mismo, es espectacular", respondí tímidamente, "Si no dejas de mirarme así poco me puedo controlar así que ayudame con eso, tengo invitados", asentí con vergüenza, ¿qué se supone que haría ahí? No es mi asunto familiar, lo mejor era retirarme, eso iba hacer hasta que tres personas al castillo, un hombre alto, no tan alto como Alcina, pero se veía fuerte, podía decir que tenía unos 40's, con barba y su cabello largo algo desalineado, lo acompañaba un ser que no sabía cómo describir, era un monstruo, me asuste un poco, era bajo, parecía un hombre pez o algo así y por último una mujer, con máscara de cuervo dorada, poseía alas negras, muy impresionante como Alcina, ¿era acaso Madre Miranda? Por eso era tan importante, ella es la líder de aquí.. 

Nota: Al final he tenido un golpe de inspiración y algo de tiempo, ya llegamos a 1k ❤️❤️ muchas gracias por seguir la historia :3 se viene mucho drama.

Mi Dama de Fuego Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora