𝘿𝙊𝙎

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YoonGi y Hoseok se abrieron paso entre las personas en busca de su habitación, la habitación G60.

— Hola, ¿cómo están? YoonGi, encantado. — Se dirigió uno a uno y se presentó a dos extranjeros confundidos de su presencia. — Min YoonGi, encantado ¿Cómo estás? — Estrechó la mano del que aún desempacaba y se volteó hacia su amigo Hoseok para reclamarle por tomar la cama de arriba.

— Where's Namjoon?

La joven Kim Dahyun

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La joven Kim Dahyun. Miembro de una familia de alto prestigio. Una jovencita de apariencia impecable, podías ver en sus ojos que tenía todo controlado, hasta la cantidad de pasos que daba al día, pero, presentes a quien se la presentes, te dirá que es una muchacha muy amable. También conocida como la futura esposa de Park Jimin, el primogénito de la familia Park.

— Esta es su cubierta privada, señorita Kim. ¿Necesita algo? — Su asistente personal Do KyungSoo seguía los lentos pasos de la castaña.

— Solo que deje de referirse a mí como la señorita Kim, por si no se ha enterado, pronto seré de apellido Park.

— Disculpe, señorita... Park.

En el interior de la habitación tres mucamas se movían poniendo floreros en las mesas y abriendo cajas con cuadros en el interior.

— ¿Este? — Una mucama sostenía un cuadro que le quedaba enorme a la espera de que Jimin se decidiera por uno para colgarlo en el camarote.

— No, ese tiene muchos rostros. — Abrió una de las delgadas cajas y sacó un cuadro que le llegaba a la cintura si lo sostenía en alto. — Este es. — Miró el cuadro con cierto brillo en los ojos y una sonrisa casi imperceptible.

— ¿Quiere que lo saque todo, señor? — Dijo otra mucama, intentando sostener todos los cuadros con sus dos manos.

— Sí — Dijo a la vez que cambiaba su expresión por una más neutra bajo la mirada de la mucama. — Necesita color este camarote.

— ¿Esas pinturas otra vez? No entiendo por qué desperdicias tu dinero en esos trozos de papel sin sentido. — Tan respetuosa con el arte como siempre.

— La diferencia entre el gusto artístico de la señorita Kim y el mío es que yo sí lo tengo. — Bromeó consigo mismo. Si los señores Kim o sus padres no estaban, no había por qué ser más allá que cortés con su prometida, más sus principios no le permitían decir algo más vulgar sobre su falta de gusto para las artes. — Son fascinantes. Es como estar dentro de un sueño o algo así. — Posó uno de los cuadros más pequeños en el sofá y lo miró a la espera de que Dahyun se diera cuenta de que la presencia del cuadro en el sofá era más requerida y bien recibida que la suya. — Es cierto, pero ilógico.

— ¿Y cómo se llama el artista? — Dijo la mucama de baja estatura después de soltar el cuadro más grande de la colección, ahora, posando jarrones con flores en las mesas y encimeras.

— Un tal Picasso.

— ¿Un tal Picasso? Alguien con obras tan grotescas nunca será famoso, si me permite opinar señor Park-

— El señor Park es mi padre, — La interrumpió. — le dije que podía decirme Jimin sin problema alguno.

— Pues Jimin no creo conveniente que- — Volvió a ser interrumpida por el pelirrojo que le daba órdenes a la amable mucama que miraba las obras con curiosidad mientras las sacaba, con ayuda de Jimin, de sus cajas.

— Lleva el de la señorita Kim a la habitación. — Y se fue al guardarropa con el cuadro de un lobo en él seguido de la mucama. La castaña solo suspiró y abandonó la idea de quejarse con respecto a los pequeños gastos de su prometido.

— Al menos no fueron costosos. — Jimin la escuchó susurrar dichas palabras, pero ni se inmutó. Las pinturas eran más importantes.

>>En Cherburgo abordó un joven llamado Kim Taehyung, pero todos lo llamábamos Vante; la historia la llamaría El invencible Kim Vante.<<

— No iba a esperarte todo el día, hijo. — Dejó parte de su equipaje en el suelo mientras un mozo lo seguía con apenas dos maletas. — Encárgate de eso.

— Sí, señor. — Caminó en dirección al salón principal para saludar a sus colegas pasando por el ascensor saludando a un viejo amigo.

— Hola Jay, nos vemos en la cena.

— Hasta luego, Vante.

>>Su esposo había encontrado oro en el oeste y era a lo que mi padre llamaba nuevo rico y una anomalía.

La tarde siguiente navegábamos por el oeste de la costa de Irlanda con nada más que mar frente a nosotros...<<

— Llevelo al mar, señor Dawson. — El capitán, un señor de aspecto mayor, se acercó a uno de sus oficiales de puente. — A toda velocidad.

— Sí, señor. — Caminó a paso apresurado a la cabina del capitán. — A toda máquina, señor Moodie.

— Sí, señor. — Las indicaciones fueron seguidas y en la parte más baja de aquel barco se dio la orden de ir a toda máquina.

El personal empezó a correr de un lado a otro para cumplir con su labor con mayor rapidez y el fuego fue atizado para solventar la demanda del resto de la maquinaria.

En la popa dos jóvenes ya conocidos disfrutaban del sol y de la apariencia del mar abierto moldeándose alrededor de la parte inferior del barco. Cualquiera pensaría que intentarían tirarse.

— Oye. Mira, mira, mira. — El rubio señaló a un delfín que nadaba a la par del barco. — ¿Lo ves? Ahí hay otro. — Señaló uno por uno mientras iban apareciendo. — Mira ese, mira cómo salta. — Hoseok y YoonGi no podrían estar más felices en ese momento.

— Ya puedo ver la estatua de la libertad. — Gritó el castaño. — Muy pequeña, por supuesto.

— ¡Soy el rey del mundo! — Dijo, alargando la o, y levantando los brazos, dejándose llevar por el momento.


Proa: Es la parte delantera de la embarcación, más estrecha que la popa y en forma acuñada. Se encarga de cortar las aguas y el oleaje para facilitar la navegación del barco.

𝑻𝑰𝑻𝑨𝑵𝑰𝑪 | 𝒀𝑴Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora