—Bésame—le pedí.
De inmediato, sus labios rozaron los míos, dejando un cosquilleo en ellos. Nuestras narices se rozaron mientras pasaba una mano por mi mejilla y me acariciaba con dulzura. Se apartó y besó mi mentón, después mi mejilla y volvió a mis labios. Yo ya temblaba, como si estuviera en un barco en alta mar.
Me agarró de una mano y me llevó hasta el pasillo, allí me apoyó sobre la pares y volvió a besarme con fervor. Se escuchaba el sonido de la ducha y supe que Tyler estaba bajo el agua.
—Te amo—le atraje hasta mí con mis brazos y provoqué que nuestros labios se movieran más rápidos.
Me agarró de la cintura y me llevó hasta el cuarto, hasta la cama, me tumbó suavemente y luego se inclinó sobre mí. De inmediato estaba debajo de él, subió mi camiseta con rapidez y acarició mi pecho, delineando mis pezones con sus dedos. Cerré los ojos y disfruté de aquello.
—Yo te amo mucho más.
Me besó en los labios fugazmente, luego lamió mi mentón y terminó en mi pecho. Me paseó la lengua por el centro y luego se introdujo un pezón entre los dientes. Tiró del otro entre sus dedos y yo gemí de placer.
—Déjame a mí—me dijo.
Intenté desabrochar mis pantalones pero no llegaba, así que él lo hizo por mí. Me los bajó suavemente, me besó en las rodillas y luego los tiró al suelo. Lentamente, para que yo pudiera observarle, se deshizo de todos los botones de su camisa y luego esta cayó al suelo al lado de mis pantalones.
—Quiero hacerlo rápido—me pidió.
—Vale—me mordí un labio y asentí ansioso de él.
James sonrió y viendo carta libre. Tiró de mis slips y se bajó los pantalones de inmediato. Abrió mis piernas, salivó mi entrada y luego pegó su pene a mi ano y me penetró.
— ¡Dios mío!—eché la cabeza hacia atrás, extasiado de placer. Le clavé las uñas en las espalda y él gruñó y me mordió el mentón. Luego tiró de mis labios y gemí.
—No, nene, soy solo yo—se burló él.
Su pecho se pegó al mío y comenzó a moverse. Estábamos ardiendo, metafóricamente hablando, de pasión y deseo.
— ¡Mírame a los ojos!—me pidió.
Lo hice y él volvió a embestirme haciéndome gritar. Quise cerrar los ojos pero me detuve, seguí mirándole, como él quería. Su mirada estaba negra de excitación, llena de anhelo, cariño y pasión. Llevé mis manos a su cara y le aplasté los labios con los míos. James jadeó dentro de mi boca y yo sonreí y le mordí tirando de su labio inferior, mientras él se vengaba con embestidas cada vez más rápidas.
—Debemos solucionar lo de la mudanza—me pidió mientras salía de mí y se levantaba un poco—. Esta cruel distancia me está matando.
Me hizo una señal con una ceja y yo me giré en la cama. Quedé boca abajo y supe que era lo que él quería. Me masajeó los glúteos y esperé que me azotara, cerré los ojos, pero eso no llegó a pasar. De haber sido Ty yo ya habría gritado.
—Yo también os hecho de menos—abrí los ojos y me aferré a la sábanas con las manos mientras él me penetraba lentamente.
Comenzó rápido por que yo ya estaba dispuesto para él, clavó sus dedos en mis caderas y suspiró entrecortadamente mientras yo gemía y gemía. Se pegó a mi espalda, tanto que sentí el vello de su pecho hacerme cosquillas, y me mordió un hombro.
—Córrete dentro de mí—le pedí.
—Tú odias eso, nene—suspiró él mientra tiraba del lóbulo de mi oreja—. Además no llevo condón.
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Sol de Medianoche
Ficção AdolescenteAlex comienza una nueva vida con los chicos, James y Ty, pero lo que parece idílico pronto se dará cuenta de que cuesta mucho de mantener una relación sana cuando hay involucrados más de dos personas. Dos pasiones distintas, metas personas diferente...
