DOS AÑOS DESPUÉS
Cerré los ojos con fuerza cuando el pincel tocó mi párpado.
- ¡No te muevas! - me riñó Chase.
- Perdón, perdón.
Siguió esparciendo la pintura por mi cara, me hacía grácia la delicadeza con la que me pintaba, no quería hacerme daño.
Unos pasos a mi lado me obligaron a abrir el párpado que no estaba siendo pintado.
- Vaya mami, menuda obra de arte. - dijo Ronnie con sarcasmo.
Tapé los ojos de Chase y le saqué el dedo a mi amigo. Él se rió, agachandose para mirar al pequeño cumpleañero.
- Te he traído un regalo ¿sabes?
- ¿Ah si? - sus ojitos azules se iluminaron.
- Sí, pero no estoy seguro de que vaya a gustarte, no sé... Igual me lo quedo yo.
Mi niño negó con la cabeza con entusiasmo, agitando su pelo rubio.
- ¿No? Oh, bueno, pues cuando acabes con mami lo abres.
Volvió a mi cara con concentración y Ronnie me miró.
- Es clavado a su padre.
- Lo sé, guapísimo.
- No más que yo, pero sí, no está mal.
Puse los ojos en blanco y vi cómo Jake corría por el césped para alcanzar a su padre. Se tiró en la espalda de Ronnie, haciéndole caer.
- ¡Oh! Pero qué niño tan fuerte, que me vas a extrangular ¡ayuda!
Se hizo el muerto mientras Jake se reía.
- ¡No te muevas mami!
- Perdona, lo siento.
Me quedé quieta mientras observaba mi jardín, lleno de niños de la guardería de Chase, junto con familia, es decir, Lydia, Levin, Ronnie, Annie... Mantuve el contacto con todos y cada uno de ellos.
A Ronnie se le da muy bien eso de salir de la cárcel, no duró ni un día dentro, salió en seguida y vino a Las Bahamas a llevarme los pañales y chupetes que me compró. Estuvo conmigo, a mi lado mientras lloraba, a Hades le disparó uno de los clientes de mi padre, buscando venganza, pero le arrestaron en seguida.
Di un salto cuando alguien me besó la mejilla, sacándome de mis pensamientos.
- Hola princesa.
- Hola guapo.
- ¡Papi!
- ¡Hola enano! Feliz cumpleaños.
Al fin Chase dejó mi cara en paz para abrazar a Hades, él le colgó de su hombro y dieron vueltas hasta que Chase no podía dejar sde reír.
- ¿Cuantos cumples? Díselo a papi.
- Dos. - dijo con una sonrisa.
Hades puso cara de sorprendido al ver los dos deditos que mantenía en frente de él.
- ¡Dos años! Te estás haciendo viejo.
- No, viejo tú.
- ¿Has oído lo que me ha dicho, no? Seguro que se lo has enseñado tú, delincuente. - me dijo mi marido, señalandome con el dedo.
- Mentira.
Le dio un beso en la mejilla a Chase y otro en la frente, después le dejó en el suelo.
ESTÁS LEYENDO
20cm Inolvidables
Romantik2a parte de 20cm de placer. Después de la trágica muerte de su novia, Hades Johnson sigue en la busca y captura del asesino de su familia y del amor de su vida. No va a dejar el pasado enterrado, sin embargo, después de casi un año de investigación...
