POV. HADES
Vi cómo se quedaba en shock, me mantenía la mirada con los ojos abiertos de par en par y la boca ligeramente abierta.
Puede que al decirlo no me hubiese dado cuenta de lo que realmente iba a hacer... ahora igual me arrepentía un poco, pero seguía teniendo curiosidad por la respuesta. Pero ella no respondía.
Me empezó a entrar el pánico ¿y si le había dado un patatús?
- ¿Sam...?
- ¿Qué?
- ¿Estás bien?
- Yo... No lo sé.
- ¿Te duele algo?
- No.
- ¿Prefieres no responder a mi pregunta?
- Sí.
No pude evitar mirar hacia otro lado con tristeza, me pellizqué el puente de la nariz y asentí con la cabeza. Entendía que había sido muy precipitado por mi parte.
- Vale, no pasa nada, no hay prisa por re...
- Sí, Hades.
La miré a los ojos, los tenía llenos de lágrimas y felicidad. Mi mente no paró de mandarme imágenes de ella con un vestido de novia. La bracé fuerte y ella me devolvió el abrazo con la misma energía.
¿De verdad la mujer más increíble del mundo acababa de aceptar casarse conmigo? Iba a ser mía, íbamos a ser el uno para el otro, era todo lo que quería.
- Dios... Te amo, Sam, te amo tanto...
La miré de nuevo, apartandola de mi pecho y nos sonreímos, contentos. Acaricié su mejilla y besé sus labios, me sentía en una nube, en una burbuja de felicidad.
- Tengo que decírselo a Dawson.
Vaya, ya quería hacerlo oficial... Ni siquiera tenía anillo, joder, qué tonto soy.
- ¿Segura? igual es un poco peligroso revelarle a alguien más que has recuperado los recuerdos.
Vi como se lo pensaba dos veces, no quería ser el malo de la película, pero era por su propia seguridad.
- Tienes razón... ¿cuándo podremos volver a las Bahamas?
La verdad es que no había pensado en ello, me sorprendía que a estas alturas aún no nos hubieran matado.
Me encogí de hombros y volví a enredar un mechón de su pelo en mi dedo.
- Cuando quieras me pongo a ello, seguramente Malia nos ayude.
- Malia... hay algo que se me escapa de ella... ¿qué pasó?
Vaya, no me gustaba ser portador de malas noticias y menos del engaño de su mejor amiga, pero supongo que ya hemos pasado por suficientes desgracias como para mentirnos ahora.
- Ella... al parecer es agente del FBI, volvió a la isla para pillar a tu padre, le asignaron ese caso por el simple hecho de que podía infiltrarse fácilmente, por eso se acercó a ti al principio, pero toda vuestra amistad fue real, Sam.
Suspiro y asintió con la cabeza. Se pasó la mano por su pelo y se volvió a tumbar en la cama.
- Ya, es verdad, no me acordaba... sigo sin fiarme de ella, pero supongo que si os ha ayudado a llegar hasta aquí...
- No quería hacerte daño.
- Supongo que no.
Peiné un poco su pelo y lo puse detrás de su oreja.
ESTÁS LEYENDO
20cm Inolvidables
Roman d'amour2a parte de 20cm de placer. Después de la trágica muerte de su novia, Hades Johnson sigue en la busca y captura del asesino de su familia y del amor de su vida. No va a dejar el pasado enterrado, sin embargo, después de casi un año de investigación...
