Capítulo 20

4.4K 286 61
                                        

POV. HADES

Vi cómo se quedaba en shock, me mantenía la mirada con los ojos abiertos de par en par y la boca ligeramente abierta.

Puede que al decirlo no me hubiese dado cuenta de lo que realmente iba a hacer... ahora igual me arrepentía un poco, pero seguía teniendo curiosidad por la respuesta. Pero ella no respondía.

Me empezó a entrar el pánico ¿y si le había dado un patatús?

- ¿Sam...?

- ¿Qué?

- ¿Estás bien?

- Yo... No lo sé.

- ¿Te duele algo?

- No.

- ¿Prefieres no responder a mi pregunta?

- Sí.

No pude evitar mirar hacia otro lado con tristeza, me pellizqué el puente de la nariz y asentí con la cabeza. Entendía que había sido muy precipitado por mi parte.

- Vale, no pasa nada, no hay prisa por re...

- Sí, Hades.

La miré a los ojos, los tenía llenos de lágrimas y felicidad. Mi mente no paró de mandarme imágenes de ella con un vestido de novia. La bracé fuerte y ella me devolvió el abrazo con la misma energía.

¿De verdad la mujer más increíble del mundo acababa de aceptar casarse conmigo? Iba a ser mía, íbamos a ser el uno para el otro, era todo lo que quería.

- Dios... Te amo, Sam, te amo tanto...

La miré de nuevo, apartandola de mi pecho y nos sonreímos, contentos. Acaricié su mejilla y besé sus labios, me sentía en una nube, en una burbuja de felicidad.

- Tengo que decírselo a Dawson.

Vaya, ya quería hacerlo oficial... Ni siquiera tenía anillo, joder, qué tonto soy.

- ¿Segura? igual es un poco peligroso revelarle a alguien más que has recuperado los recuerdos.

Vi como se lo pensaba dos veces, no quería ser el malo de la película, pero era por su propia seguridad.

- Tienes razón... ¿cuándo podremos volver a las Bahamas?

La verdad es que no había pensado en ello, me sorprendía que a estas alturas aún no nos hubieran matado.

Me encogí de hombros y volví a enredar un mechón de su pelo en mi dedo.

- Cuando quieras me pongo a ello, seguramente Malia nos ayude.

- Malia... hay algo que se me escapa de ella... ¿qué pasó?

Vaya, no me gustaba ser portador de malas noticias y menos del engaño de su mejor amiga, pero supongo que ya hemos pasado por suficientes desgracias como para mentirnos ahora.

- Ella... al parecer es agente del FBI, volvió a la isla para pillar a tu padre, le asignaron ese caso por el simple hecho de que podía infiltrarse fácilmente, por eso se acercó a ti al principio, pero toda vuestra amistad fue real, Sam.

Suspiro y asintió con la cabeza. Se pasó la mano por su pelo y se volvió a tumbar en la cama.

- Ya, es verdad, no me acordaba... sigo sin fiarme de ella, pero supongo que si os ha ayudado a llegar hasta aquí...

- No quería hacerte daño.

- Supongo que no.

Peiné un poco su pelo y lo puse detrás de su oreja.

20cm InolvidablesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora