—¡Auxilio! ¡Auxilio!
—¿Quieres dejar de gritar?
—¿Steve? —jadeó Lauren—. Dios mío. Steve, ¿estás bien?
—Me zumban los oídos, me cuesta respirar. Siento que se me va a salir un ojo, pero, fuera de eso, estoy muy bien —respondió Steve.
—La buena noticia es que te traerán a un doctor —dijo Lauren.
—¿Este es su consultorio? —preguntó Steve, mirando a su alrededor lentamente—. Me encanta la vibra. Es acogedor.
—Sí, ya lo creo —respondió Lauren.
—¿Estás bien? —preguntó Steve.
—Me duele la cara y siento que mis costillas están agrietadas. Estoy preocupada por Connor y pensé que estabas muerto, pero, fuera de eso, estoy muy bien —respondió Lauren.
—¿Te duele la cara? —preguntó Steve, antes de tensarse—. ¿Te lastimaron?
—No es nada —respondió Lauren—. Lo prometo, es solo un moretón.
—No, no, ¡te lastimaron! —dijo Steve—. Los voy a matar.
—Steve —dijo Lauren—. Estoy bien. Bueno... ¿ves aquella mesa, a tu derecha? —Steve miró a su izquierda—. No, tu otra derecha.
—Ah.
—Bien —dijo Lauren, Steve estaba mirando en la dirección que ella quería—. ¿Ves las tijeras?
—Sí.
—Si nos movemos al mismo tiempo, podemos llegar hasta ahí —dijo Lauren—. Luego pateo la mesa y las lanzo hacia ti.
—Y corto las ataduras —dijo Steve.
—Y escapamos —asintió Lauren.
—Bien. Suena posible —dijo Steve.
—Sí.
—Podemos hacerlo —dijo Steve—. Esos idiotas. ¿Dejaron tijeras?
—Sí, qué idiotas.
—Totalmente —dijo Steve.
—Bien. A la cuenta de tres, saltamos —dijo Lauren.
—A la cuenta de tres. Claro —dijo Steve.
—Bien —dijo Lauren—. Uno, dos, tres.
Se movieron unos centímetros y Lauren sonrió—. Eso funcionó.
—Bien —dijo Steve.
—Probemos de nuevo —dijo Lauren—. Uno, dos, tres —funcionó y Lauren soltó un fuerte—: ¡Mierda! Va a funcionar.
—Falta poco —dijo Steve—. ¿Lista?
—Claro —dijo Lauren—. Uno, dos, tres.
Se les acabó la suerte, si es que les quedaba algo que perder, y sus sillas aterrizaron de manera extraña, enviándolos al suelo. Lauren no pudo evitar reír, demasiado hundida en el pánico como para considerar llorar ahora que había agotado ese medio de liberar sus frustraciones.
—Tranquila —dijo Steve—. No llores. Lauren... no llores —cuando la risa de Lauren se hizo más fuerte, Steve frunció el ceño—. ¿Te estás riendo? ¡Pensé que estabas llorando!
—Lo siento —rió Lauren—. Ya lloré, pero estabas demasiado inconsciente como para darte cuenta. Es que no puedo creer que moriré en una base rusa secreta con Steve "el pelo" Harrington. Es demasiado raro. Si me hubieras dicho hace dos años que esto iba a suceder, me habría reído en tu cara.
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GOLDEN | Steve Harrington
Fanfiction― 𝒈𝒐𝒍𝒅𝒆𝒏 𝐞𝐧 𝐝𝐨𝐧𝐝𝐞 lauren obtiene más de lo que esperaba. ( steve harrington x fem!oc ) ( stranger things ) ( historia by @somekindofstardust ) ( cover by @bayports )
