Capítulo 20

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ANTONELLA

— Ella venga— hago un puchero pero mi madre no se apiada de mi — para aprender no necesitas hablar, anda ya llegamos— miro con fastidio la escuela. Hoy vuelvo aquí y lo peor es que aún sin hablar — Joshua te va a estar cuidando, tuvo que volver a su casa por algo de un trabajo pero en seguida viene— como si me importara.

Beso la mejilla de mi madre, tomo mis cosas y salgo del auto. Todos me miran extraño, los rumores aquí corren rápido.

Llego hasta mi casillero donde hay un pequeño grupito de gente. Entre ellos están Leo, Jessica, Libardo, Byron y los padres de Jessica, hoy vinieron a enseñarles el certificado de maternidad al director para que Jessica pueda quedarse en casa reposando. También a un lado están Lorena mirando con mala cara a Leo y Leah y Gala cuchicheando entre ellas.

— ¡ELLA!— me ve mi tío Libardo y viene casi corriendo a abrazarme — ay Dios mío, líbrame de esta vergüenza— me dice al oído y me aprieta aún más.

— ¡auch tio!— se separa de mi y todos me miran con los ojos bien abiertos, incluso yo debo estar así.

— a ver Ella, habla— me pide Libardo.

— h..hola— vuelve a apachurrarme.

— ay mi niña ¡YA PUEDE HABLAR!— la gente comienza a acercarse como si fuera un mono de circo.

El director carraspea y hace que mi tío se aleje de mi.

— vamos a mi oficina a hablar mejor— Libardo asiente y antes de irse me deja un pegajoso beso en mi mejilla.

Lorena viene corriendo y también me abraza.

— Ella ya puedes hablar, que bueno estaba harta de tener que leerte—

— y yo estaba harta de tener que pasarme el día escribiendo— soltamos una risita y a nuestro lado se paran Gala y Leah.

— vaya Antonella enhorabuena, ahora puedes volver a soltar los chillidos que tú llamas voz— suelta Leah por supuesto llena de veneno.

— no me va a afectar tu comentario Leah, siento si estás dolida porque te dije que no quería estar contigo, lo siento chica ya sabes lo que dicen hasta los más duros caen y tu lo hiciste por mi— aprieta sus puños — por cierto me alegro que hayas encontrado a otra víbora con la que compartir tu veneno— agarro a Lore de la mano y nos vamos riendo.

— no las soporto. Esa Gala se la pasa mirándote mal— frunzo el ceño.

— ¿en serio? No sabía que me miraba— asiente.

— como no, si ahora tienes a su novio corriendo detrás de ti— mira hacia atrás de nosotras y sonríe — literalmente— me volteo y efectivamente Joshua viene corriendo.

— joder rubia— no puede casi ni hablar, está jadeando supongo de tanto correr.

— Joshua ahora ya puedo hablar y decirte "vete a la mierda"— sonrio y su cara es un poema.

Es obvio que no se esperaba esto. Yo tampoco, lo menos que creía era que hoy volvería a hablar.

— pe..pe..pero ¿como?— me encojo de hombros.

— solo fue entrar por la puerta— frunce el ceño y parece acordarse de algo.

— ¿a quien viste?—

— a toda la escuela— cierra los ojos un momento, respira hondo y los vuelve a abrir.

— ¿alguien en especial?— niego con la cabeza.

Vuélveme a querer Donde viven las historias. Descúbrelo ahora