El Ignorado (13)

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🚬
Thomas Roy

Que demonios le pasa a Wesley?

Se la paso evitandome durante casi toda la semana. Supuse que iríamos juntos a sacar la identificación, pero en lugar de eso nisiquiera me miró e incluso evadió el camino hacia la biblioteca para no tener que pasar por la azotea.

¿Ahora que hize?

Peor aún ¿por qué me molesta?

...

— Oye, hermano y esa cara? Te rompieron el corazón.

Jan siempre aparece cuando estoy pensando de mas y siempre que lo hace tiene comida en la boca. Está vez un paquete de palomitas.

— Romperme el corazón a mi? Estas loco

— Entonces? Llevas como media hora mirando hacia la cafetería ¿Estas buscando a alguien?

Inconscientemente había estado todo el tiempo mirando la entrada de la cafetería

¿A quién estoy esperando?

A ella?

Amelie Wesley, era de esas chicas que siempre levantaban la mano para dar la respuesta, más por rectificar sus dudas que por sobresalir. Era alguien que adoraba ganar, pero que odiaba ser objeto de discusión. Era extraña y curiosa.

La primera vez que la vi, fue en una clase extra a la que mi padre me obligó a ir. Aún no había terminado el colegio y la clase estaba organizada por la Universidad de los alpes.

Astronomía

Esa era la clase.

Recuerdo haberla visto con el cabello suelto, en ese entonces lo llevaba arriba de los hombros y utilizaba un listón dorado al rededor de él. Sus orejas estaban adornadas por piedras blancas y no llevaba lentes, sus ojos vestían al descubierto dejando ver claramente su interés.

Cuando nos presentamos a la clase, me di cuenta de que era un año mayor que yo. Tenía 15 en ese entonces y aún no se había graduado del colegio. Levantaba la mano para hacer miles de preguntas y en pocos días se ganó varios admiradores. Pará San Valentín sus manos estaban llenas de regalos.

Que molestia

Eso era lo que pensaba. Solo una niña presumida que vestía de marca para llamar la atención y sonreía a todo el mundo para enamorar. Cuando llego el verano mi persepcion sobre ella cambió al igual que mi curiosidad despertó.

— Oye, Wesley ¿Quieres salir el sábado?

— No

— Ay, vamos, Wesley

— No quiero salir contigo ni con ningún otro animal

En ese momento yo estaba escuchando de metido. Descubrí su lado hostil y me encantaba. Parecia que algo muy malo le habia sucedido, empezó a faltar a las clases y cuando iba evitaba hablar con los demás, en especial, con hombres. Su actitud amable había desaparecido, junto con su listón, sus aretes y su sonrisa.

Se apago lentamente y en poco tiempo sus maravillosos admiradores se convirtieron en idiotas que se burlaban de ella, cada vez que llegaba a clase con ojeras causadas por la falta de sueño. Mi curiosidad empezaba a posarse, la observe durante el poco tiempo que le quedaba al curso de astronomía. Nunca hablé con ella. No veía la necesidad. No había razón para hacerlo, después de todo, para mi ella solo era un Hobby al que le ponía atención de vez en cuando  para matar el aburrimiento cuando las clases se hacían demasiado repetitivas.

El Cielo De Van GoghHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora