🚬
Thomas Roy
Wesley lo era todo o no era nada, era perfecta y al mismo tiempo un desastre. Fría como el hielo pero podía sonrojarse si la mirabas a los ojos. Mala en filosofía porque no entendía de moral, pero buena en matemáticas, porque adoraba lo racional. Comía poco, no dormía lo suficiente, sonreía demasiado, más de la cuenta muchas veces. No lloraba, no parecía poder hacerlo y de vez en cuando se perdía en sus memorias, se hundía en sus pensamientos, que para mí seguían siendo un misterio.
¿Que pensabas de mi?
¿Te agradaba?
Probablemente no
Pero yo siempre la observe, era mi canal favorito de TV y esa noche al verla soplar burbujas comprobé lo que tenía miedo de comprobar. Wesley no era un Hobby, más bien era una obsesión a la que muchas personas denominan amor. Yo no terminaba de entender por completo ese extraño concepto, pero cada día que pasaba a su lado, cada mirada que me regalaba, me hacía querer tenerla a mi lado para siempre y si eso no es amor, ya no quiero saber lo que es.
- Wesley...
- Thomas.
Cada una de las palabras cursis que jure nunca pensar en decir, luchaban con fuerza para poder salir de mi boca y caer en sus oídos.
Te amo
Eso era lo que quería decir, eso era lo que debió salir de mi boca, pero en lugar de eso. Mi orgullo y vergüenza prefirieron callar al corazón
- Yo... Mmmm, ¿Quieres salir mañana en la noche?
No fue tan malo
No era lo que quería decir
Pero me conformó con eso
Ella abre los ojos con curiosidad y luego abre su pequeña boca para responder
- Está bien.
Está bien
Ella dijo esta bien.
Siiiiiiiii
No comprendía como podían dos palabras hacerme tan feliz y nervioso al mismo tiempo, era algo escepcional.
Nos quedamos en silencio y comenzamos a caminar de vuelta a casa. Una vez a dentro recoji mi chaqueta que accidentalmente había dejado en su habitación y justo cuando salía, Wesley agarro mi mano y empezó a escribir algo con una lápizera rosa brillante.
- Que haces? - digo si poder ver lo que escribía
- Ya está - suelta mi mano
321 345 23 890.
Era un numero y por sus cifras pude deducir que se trataba de una identificación o de un teléfono.
- Que es?
- El número de mi celular - sonríe - Si desapareces de nuevo por tanto tiempo me volveré loca, así que enviame un mensaje diciendo que estas vivo, solo eso
- Jajaj, no sabia que te preocupabas por mi
- Igual no sabes mucho.
Pará ser sincero esperaba alguna respuesta que negara mi afirmación de forma sarcástica, pero en lugar de eso, descubrí que ella puede ser levemente sincera algunas veces.
Se preocupa por mi. Nadie ha demostrado algo como eso, en toda mi vida... Se sentía bien, ser valioso para alguien.
- Está bien, pero no esperes que te escriba a diario
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El Cielo De Van Gogh
Novela JuvenilAmelie había decidido no volver a enamorarse, luego de que su primer amor se suicidara tras un malentendido que la involucraba. Sus ganas de vivir y de amar se desvanecieron con la llamada que anunciaba su muerte y desde ese entonces la culpa había...
