Comienzo del Mundial de Qatar 2022 el día de hoy hace 12 años que estoy en una relación con el futbolista José María Giménez, el hombre de mi vida entera y me considero la mujer más afortunada en tenerlo como mi esposo.
Nos conocimos en la preparatoria y al principio nos cargábamos una rivalidad pues ambos éramos los más destacados en la escuela y siempre me ganaba en cuanto a calificaciones provocando que lo llegara a odiar.
-Mira mis resultados: 98%- le presumo en su cara. Mala idea.
-Qué bien!! Pero mira los míos- deja ver su 99% y yo suelto un bufido.
-Te odio- gruño.
-Acéptalo, Reb, me admiras. Soy irresistible- y así nos la pasábamos hasta que esto se volvió una obsesión a tal punto que cuando menos me lo esperaba en una discusión por saber quién era el mejor, José me jala fuerte para poder plantarme un apasionante beso -Te deseo, Reb. Tu eres la chica que siempre he querido. Nadie más. Solo tú, Rebeca Godin- dice haciendo que me prenda un poco.
-Siempre te guste?- alzo una ceja no tan convencida -O solo lo dices para que me relaje?
Él desvía la mirada pícaro -Siempre me gustaste. Por qué crees que me la pasaba molestándote?! Adoro verte enojada porque me prendes. Estoy loco por ti- me seduce y así fue como caí en su encanto.
No lo iba a negar desde el primer día que lo conocí se me hizo guapo y tenía la fantasia de que podríamos ser algo pero con su actitud se me fueron las esperanzas. Hasta aquel día que se declaró.
A partir de ahí, José decidió enfocarse más en su carrera de futbolista y yo me metí a periodismo. Nos distanciamos un poco e intentamos relaciones a larga distancia cosa que todo mundo nos decía que no era buena idea y que mejor termináramos sin embargo, nuestro amor fue fuerte y nos mantuvimos fieles.
No fue cuando en el 2013 que fichó con el Atlético de Madrid, el equipo de mis amores. Pero tenía otra oferta de uno de los clubes que él admiraba pero escogió al conjunto colchonero solo por mi.
Con ello, me invitó a que fuera con él hasta España. Yo sin dudarlo acepté pero mis padres se negaron -Lo siento, José. Pero no aceptamos que Rebeca se vaya hasta España- niega mi padre.
-Papá! Por favor...- renegaba.
-Mija, no conoces absolutamente nada de España. Te vas a otro continente. Y tus estudios?- pregunta mi mamá preocupada.
-Mamá- la tomé de sus manos -Ya me encargué de eso. Sé que este viaje no será fácil pero estoy dispuesta a correr ese riesgo solo para estar a un lado de José- confieso mirando a mi novio y él me sonríe cariñosamente.
Mis padres suspiran -Sr. Giménez, usted se encargará de nuestra pequeña?- cuestiona mi padre con voz grave.
-Me aseguraré de que a su hija no le pase nada. No me lo perdonaría- afirma sin dudarlo.
-Bien. Rebeca tienes nuestro permiso para ir a España- dice finalmente mi papá y yo me lanzo a sus brazos llena de alegría.
-Gracias. Gracias, papá- se me escapaban unas cuantas lagrimas de emoción.
Después de aquello mi novio y yo fuimos hasta Madrid y al principio fue duro pues yo intentaba adaptarme a la escuela en línea mientras que José lidiaba con su nuevo equipo el cual era un ambiente más competitivo y de mejor nivel.
Pero eso solo fue el primer año, al término de este nos fue como anillo al dedo pues logramos manejar bien la situación. Logré terminar mi carrera de periodismo y me ofrecieron ser reportera del Real Madrid. Al principio me iba a negar por serle fiel a José pero él fue quien me dijo que oportunidades cómo estás no las podía dejar escapar así que acepté.
Todo fue de maravilla, no podía pedir nada en este mundo. Adoraba mi vida y José cada vez se convertía en un futbolista cotizado por toda Europa. A través de los años mi puesto en mi trabajo fue creciendo a tal punto de ser jefa de prensa del Atlético de Madrid. Me sentía muy orgullosa y con ello José me llevó a celebrar y producto de eso llegó nuestro primer hijo Lautaro. Y no muchos años más tarde llegó el segundo, Luciano.
Esos dos pequeñines nos dieron aún más luz a nuestra vida y nos impulsaron a dar lo mejor de nosotros como padres.
Es evidente que algunas veces José y yo discutíamos por leves cosas, digo, qué pareja no tiene sus pequeños malentendidos? Pero al final del día se solucionaban.
Y ahora aquí, en la sala de prensa del post partido del mundial. Uruguay contra Inglaterra. Victoria para los uruguayos por la mínima y como el reportero quien se supone que estaba encargado de entrevistar a mi novio y no había remplazo, así que tuve que saltar a la acción.
Esperé a mi bello novio y ahí estaba, con el cabello mojado por el sudor, se había quitado su jersey pero debajo traía su licra. De tan solo verlo trago saliva como si fuera la primera vez que lo veo y me atrajo demasiado. Él se sorprende al verme regalándome una dulce sonrisa.
Él finalmente se acerca -Aquí estamos con el encargado de mantener la portería en ceros por parte de los uruguayos, José María Giménez. Dime, José, el encuentro fue apretado y sin dudas tu fuiste uno de los mejores en la cancha y más cuando tapaste el disparo de Harry Kane. Cuál fue su estrategia para mantener su portería imbatida?
-Bueno, cada quien dio su parte trabajando en equipo consiguiendo la victoria más que merecida- responde sonriente.
-Acaso está victoria va a influenciar en su siguiente encuentro contra Dinamarca?
-Absolutamente que no. Tenemos la obligación de no dejarnos llevar. Le tenemos a nuestros rivales su debido respeto y los tratamos como un duro rival como el de hoy.
-Algún mensaje que tengas para toda tu gente de por allá Uruguay?
-Por supuesto: se puede soñar. Solo hace falta trabajar duro- dice para la cámara.
Al despedirme José me toma por sorpresa por mi cintura para poder acercar sus labios a los míos y plantarme un profundo beso lleno de pasión frente a la cámara.
El beso fue largo hasta la falta de aire y nos separamos -Te amo, Rebeca Godin- confiesa -Gracias por ser el mejor regalo de toda mi vida.
-Oh, José... te amo- confieso igualmente.
//primer shot para mi bb missgimenez espero y te guste 😔✋🏻
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˜"*°•.𝗦𝗢𝗖𝗖𝗘𝗥 𝗜𝗠𝗔𝗚𝗜𝗡𝗘𝗦.•°*"˜
Storie d'amoreHistorias cortas con tus futbolistas favoritos. COMPLETADO
