me gusta by Anitta ft. Mike Towers & Cardi B
Intentaba estudiar para mi examen de filosofía, solo me tenía que aprender términos básicos y una que otros párrafos con información importante, pero simplemente el ruido que estos tenían allá abajo era insoportable.
Así que bajé de mi apartamento para ir a reclamar a estos fiesteros, quien me abre la puerta es un chico de ojos azules penetrantes -Le pueden bajar a su ruido? Gracias- pido fastidiada.
-Oh! Lo siento, acaso te molestábamos?- el chico pide perdón.
-Ah! Nooo!! Para nada! Por eso interrumpí mi repaso de examen para decirles que se callaran!- digo desesperada y el chico torna a una expresión triste.
-De verdad te pido disculpas, no sabia que se podía lograr escuchar desde otros apartamentos- su disculpa se oía sincera.
-Lewa, ya ven! Quién anda en la puerta?- un chico por detrás suyo llega -Oh vaya- este pone una mirada pícara en mi -Hola, mucho gusto, soy Marco Reus. Encantado de conocerte- me sonríe al mismo tiempo que estrechaba su mano.
Aquí vamos de nuevo.
-Oh hola! Soy Sydney Dallmann! La vecina de arriba, le pueden bajar a su ruido?- insisto.
-Por que no vienes a la fiesta? Quizá tú y yo tengamos algo más que esto- insinúa Reus y yo solo sonrío sarcástica.
-Ay mi niño. Mas quisieras, pero lamentablemente soy gay. Hasta la próxima- me retiro y espero que estos idiotas le bajen a su cotorreo.
Mientras caminaba lejos de ellos, oía como se burlaba de Reus a quien rechacé. Y no mentía, me consideraba gay pues me gustaban las mujeres y además desde pequeña siempre actuaba como un hombre.
He tenido relaciones que jamás habían funcionado, así que mejor opté a que tuviera algo pasajero con alguien para así no me rompan el corazón, sino yo era la que les rompía el corazón.
Después de aquel incidente, los días pasaron de lo más normal posible, mi rutina diaria de prepararme para ir a la escuela y después trabajar. Hoy fue un poco más agotador de lo normal, así que casi me dormí recargada en el elevador sino fuera por unos ruidos extraños.
-Mierda!- oigo que alguien maldice al mismo tiempo que pega la pared con su puño.
-Oye! Que te pasa? Me levantaste del susto- me quejo y cuando él gira su cabeza me sorprendo. Era Reus.
-Ah! Eres tu- es lo único que dice.
Bueno, no es que esperaba que se acordara de mi nombre, pero pudo haber sido más amable, no? -Ora tu? Qué traes?- cuestiono enojada después de cómo me trata.
-No te importa- que grosero se oye a comparación de hace unos días. Quizá para aquel entonces estaba drogado.
-Bien! Solo pido un poco más de respeto- defiendo y él me mira confundido.
-Qué dices?
-Así es! Pido un poco de respeto. Qué crees que soy? Un juguete?
-Cuando dije yo que...
-La otra noche. Tú crees que las mujeres somos un juguete para ustedes los hombres? No! Somos seres humanos igual que ustedes, así que nos deben tratar con el debido respeto que nos merecemos- se me escapa decir y Reus abre los ojos.
El rubio baja la mirada -Aveces no es lindo cuando estas conmigo enojado, soy otra persona- inicia una disculpa.
-Ni cuando estas drogado.
-Hey! Para nada estaba drogado ese día, Syd- sonríe y yo abro los ojos, nadie me había llamado Syd.
-Me sorprende que recuerdes mi nombre.
-Como olvidar el nombre de la primera chica que me rechazó- alza una ceja mientras desvío la mirada. -No sabia que eras mi vecina. Tengo como un año que me mudé acá.
-Yo tengo 3. Y gracias al cielo que apenas te conocí, sino no hubiera sobrevivido desde la primera vez que pisaste este suelo- me burlo.
-Ahora quién es la grosera?- se queja y en eso se abre la puerta.
Ambos salimos -Qué no tú vives abajo?
-Así es, pero te quise acompañar- responde.
-No oprimiste el botón a tu piso, verdad?
-Exactamente- dice tonto y yo río.
-No eres tan patán como pensé que eras- halago.
-Tu cambiaste mi ánimo. Tienes algo especial, Syd- de nuevo se mete en el elevador mientras las puertas se cierran.
Aquellas palabras de Reus hicieron que sintiera mariposas en el estómago, y el llamarme Syd hacia que él fuera una persona única y especial? Qué andaba pensado?? El tipo es un completo idiota y estúpido que quizá sólo intentaba volver a coquetearme. No debería involucrarme con él si esas siguen siendo sus intenciones.
Pero todo lo contrario, la relación que tenía con Reus solo se fue fortaleciendo el momento que se empezaba a lesionar, estaba en un estado de ánimo mediocre y sus amigos de alguna extraña manera se enteraron de mi pequeño encuentro con él, así que me asignaron a ser su niñera.
Cada momento que ambos teníamos era de puras risas y cuidado, en ningún momento Reus se vio molesto o triste por su lesión, un poco decaído si, pero no tanto como para llamarlo modo depresivo 24/7.
Y lo peor pasó, me di cuenta que no podía dejar de pensar en él rubio, su sonrisa y su risa era la razón por la cual estaba con él, ya veo porque las mujeres están tan interesadas en él, no me malinterpreten, el tipo no está nada mal, pero a kilómetros notabas que es un mujeriego.
Un día de esos que estábamos en su apartamento, Reus me sorprende con lo siguiente -Oye, le quiero pedir a una chica que salga conmigo, pero no se cómo- aquello fue un golpe interior.
Yo quería ser su única chica en su vida, no de manera amorosa pero...
-Perdón? Reus me anda pidiendo consejos para preguntarle a alguien salir?- ignoro mis sentimientos.
-Haha, síguete burlando- rueda los ojos con esa maldita sonrisa.
Qué este chavo nunca deja de sonreír?
-En fin, apenas conocí a esta chica, es un poco diferente y...
-Alto ahí- lo interrumpo -Marco, no necesitas ningún consejo de mi parte, cualquier chica caerá a tus pies ya que no estás para nada feo, cualquier querrá contigo. Además, una vez que te conozca, verán que no solo eres una carita bonita, sino tendrán el premio de que en realidad eres de buen corazón y daría lo que sea por encontrar a alguien así como tú- confieso y bajo la mirada.
Ya sé lo que estaba pasando, me había enamorado de Marco Reus.
-Vaya, es la primera vez que me llamas Marco- es lo único que dice.
-De verdad? Es todo lo que sacas después de lo que dije?!- cuestiono enojada.
El alemán ríe -Claro que no, solo que me encanta verte enojada, siempre frunces el ceño haciéndote aun más linda- ahora él baja la mirada -Joder! Qué ando haciendo?! No estás interesada en mi y...
Sin dudarlo, lo tomo de las mejillas para robarle un beso y este me corresponde, jamás había besado a un hombre, pero vaya! Lo hace increíble.
-Estas... enamorada de mi?- cuestiona sorprendido.
-Así es, Marco Reus- sonrío y él también.
-Me alegra poder tener algo más que una amistad contigo, Sydney Dallmann.
ESTÁS LEYENDO
˜"*°•.𝗦𝗢𝗖𝗖𝗘𝗥 𝗜𝗠𝗔𝗚𝗜𝗡𝗘𝗦.•°*"˜
RomanceHistorias cortas con tus futbolistas favoritos. COMPLETADO
