-Charly nunca te hablo de mi, entiendo a pasado mucho tiempo
-Vea si no se aleja, tendré que recurrir a la violencia. Decía Yeimmy alejandose y poniendo un brazo frente a ella en señal de protección.
-Jajajajaja se rió, cálmate que yo no vengo a hacer nada malo ni a él, ni a vos ¿yeimmy verdad?.
-Entonces porque entro sin golpear, como un criminal, sabe que eso se llama irrumpir en propiedad privada y lleva cárcel.
-Vea señorita mi intensión no era asustarla, y por su estado creo que es mejor que se calme, podría afectar a su bebé, yo espero a Charly en el primer piso decía aquel hombre abandonando la habitación y bajando las escaleras a paso lento.
Tan pronto como el hombre bajo, Yeimmy cerro la puerta de la habitación con seguro y tomo su celular con rapidez para llamar a Charly.
Se demoró varios timbres en contestar.
Yeimmy renegaba
-!Malditasea¡ Charly por favor contesta
Charly por fin escucho el celular, se colocó los auriculares y contesto.
-Hola mi reina, ya voy llegando ¿Todo bien?
-Hay un hombre que se metió a la casa, y dice que te esperando yo me encerré en la habitación pero tengo miedo.
-¿Que? ¿Cómo así que un hombre? ¿Te hizo algo? ¿Estás bien?
-Yo estoy bien, yo estoy bien, estaba en la habitación y el entro, ya salió de la habitación pero no ha salido de la casa. Llama a Botero a Riquelmi no se ha alguien que te pueda proteger Charly.
-Proteger pero a vos ya voy para allá, no me colgues mientras llegó.
Charly aceleró el auto a toda prisa y no duró ni 15 minutos en llegar.
No había dejado la costumbre de cargar el revolver, costumbre que le había enseñado su tio, así que era un punto a favor en la situación.
-Bueno, ya llegué, voy a colgar para entrar decía Charly por medio de sus auriculares a Yeimmy quien continuo en la llamada como el, le solicito.
Tomaba el arma, respiro hondo y entraba silenciosamente a la casa, todas las luces estaban apagadas.
De repente se encendieron las lucesde la barra de la cocina.
Charly volteo rápido su mirada y giro su cuerpo en esa dirección sosteniendo el arma firmemente.
Pero no lograba ver nada.
-Necesito que bajes el arma, respires, te calmes. Decía una voz
-¿Quien eres? ¿Que quieres?
-Vos me conoces Charly, y últimamente te he estado escribiendo pero no sabía cómo llegar y no causarte un infarto. Así que porfavor baja el arma para que yo pueda salir y ninguno de los dos corra peligro, no quiero accidentes.
Charly estaba confundido, pero su intriga fue más grande y bajo el arma, volviendo a dejarla sujetada por su pantalón.
A la luz encendida salió aquella vos misteriosa.
Charly al verlo se quedó petrificado.
-No, no, no puede ser, vos estabas muerto.
-Tenemos que hablar. Vení.
Charly tenía la respiración agitada, el cuerpo sudoroso, lágrimas en sus ojos y una cara fatal.
Yeimmy estaba en la habitación tratando de escuchar todo lo que pasaba abajo pero no lograba escuchar nada concreto.
Mirari comenzó a moverse en la panza.
-Mi niña ahora no, necesito que me ayudes estando juiciosa, no es momento de necedades decía Yeimmy tocando su pansa.
A Yeimmy la carcomia el miedo por lo que pudiese pasarle a Charly, pero también tenía miedo de intervenir y que por algún golpe le pasará algo a Mirari.
Se encontraba entre la espada y la pared. Su hija y su esposo, aunque era más probable que quien saliera lastimado fuera Charly, así que no dudo un segundo más y Comenzó a buscar desesperadamente algo con lo cual pudiese defenderese, revisaba todos los cajones vaciandolos totalmente. No lograba encontrar nada, reviso las cosas de Charly teniendo fe de que hubiese dejado su arma, pero desafortunadamente para ella, la realidad era otra. Revisaba debajo de la cama, en el closet, pero todos los objetos le parecían inútiles.
Lo único que pudo encontrar fue un par de tijeras, y con ellas se armaría.
Quito el seguro y abrió la puerta silenciosamente, miro para todos los lados y verifico que no la estuviesen viendo, comenzó a bajar las escaleras una por una, tratando de emitir el menor ruido posible. Iba buscando con su mirada a Charly pero no lo ubicaba, hasta que solo cuando le faltaban tres escalones por descencer, se dió cuenta de la luz que estaba encendida.
Al voltear su mirada vio a Charly pálido y quieto como una estatua, lo primero que se le pasó por la mente fue que lo habían herido, con gran velocidad corrió hasta donde el estaba y lo cubrió con su cuerpo poniéndose en frente amenazando al hombre con las tijeras.
Para su sorpresa aquel hombre no hacía nada por defenderse solo dijo.
-El no está herido está asombrado, son dos cosas distintas.
Yeimmy volteo su mirada a Charly buscando heridas o marcas, pero no encontraba ninguna de las dos.
-¿Amor te hizo algo? Le pregunto ella.
-Osea que tú también lo ves dijo Charly. Todavía angustiado.
Yeimmy estaba cada vez más confundida
-Dejanos tenemos que hablar bastante decia el hombre.
Yeimmy no sabía que hacer, veía a Charly mal, y no conocía a quien lo tenía en esa situación.
-Yo creo que lo mejor es que usted se vaya, y si de verdad tienen que hablar sea otro día.
Aquel hombre acepto y abondono la casa
Antes de irse Yeimmy le dijo:
-Por favor, la próxima vez golpee
Yeimmy le pasó un vaso de agua a Charly para que se calmara, el tomo asiento en la barra de la cocina y lo bebió, mientras Yeimmy le acariciaba la espalda para apasiguar sus emociones.
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Una vida contigo 2
RandomEsta es la continuación de un fanfic de la reina del flow, la primera es una "vida contigo", escrito por mi. la novela principal en la que está inspirada es propia del canal caracol, sus escritores Claudia y Said.
