Anastasia.
Desde que mi madre me vio con José esperaba que se viniera una avalancha sobre mi, acerca de lo que me conviene pero hasta ahora eso no a sucedido. Aunque tengo prohibido ver a José, el me llama de vez en cuando y esta molesto por esta situación a insistido en hablar con mis padres pero me he negado no quiero que lo hagan sentir mal acerca de su posición económica.
—Ana querida—Entra mi madre a mi habitación, parece que no tiene la decencia de tocar.
—¿Qué quieres mamá?
—Tu padre y yo fuimos al doctor.
—¿Se encuentran bien?
—No, querida— Noto como sus ojos se llenan de lágrimas, me acerco a ella y la tomo de la mano.
—Mamá, ¿que es? Dime por favor.
—Tu padre empeora cada día más, Ana.
Le diagnosticaron cáncer pulmonar hace unos años, y desde entonces ha estado en tratamiento.
—Pero papá, había mejorado ¿no?— Lo digo con voz entrecortada.
—No Ana, tu papá va peor cada vez, nos estuvo mintiendo este tiempo.
—No es posible cada día se veía mejor.
—Lo mismo pensé Ana, tristemente no le han dado muchas opciones, el ya es grande y algún tipo de operación sólo lo matara y ya no responde a ningún tratamiento—Se seca las lágrimas y endereza su postura —Ana, ya es tiempo que hagas algo por nosotros. Tienes que casarte y no con ese marginal que tienes por novio.
—Sé que mi papá aceptará a José, si sólo me permitieras decírselo.
—Ray se moriría por el simple hecho de saber que la empresa donde ha invertido el corazón se irá a la quiebra en cuanto tu te cases con un don nadie—Dice de forma altanera—Puedes matar a tu propio padre o puedes mostrarle que te casas con un buen chico de nuestra misma clase y al menos le gustes.
—¿Y quien es ese chico? ¿Christian Grey?— Digo en forma de burla.
—Por supuesto, esa noche el quedo encantado contigo y Grace me dijo que nunca había visto a su hijo con una chica. Obviamente lo dejaste tan impresionado que se atrevió a bailar contigo ante los ojos de muchas personas.
—El podría tener una novia, probablemente me vea como chica de una noche y no como una maldita esposa— Replico molesta —Amo a José y no puedes hacer nada para cambiarlo.
—No estés tan segura querida o es que tu noviecito ya te contó en que trabaja?— ¿Qué carajo? Me pongo pálida, no quiero pensar a que tipo de negocio se dedica —¡Caray Ana! Te has puesto blanca como un papel. Deduzco que no sabes, porque una señorita de clase no sería novia de un traficante de drogas— Sonríe de manera triunfante y me quedo paralizada. No esperaba esto.
—No, no puede ser, él no hace eso— Me niego a aceptarlo.
—Pregúntale que hizo en Portland hace tres día.
—El no ha salido de Seattle, me hubiese dicho.
—A veces eres tan linda con tu ingenuidad.
—Vete por favor, quiero estar sola—Lo único que quiero es hablar con José.
—Como tu quieres Ana, vendré después. Tenemos que planificar tu futuro—Sé acerca y me da un beso en la mejilla.
Llamo a José, pero no responde. No se donde diablos esta y mi madre dijo todo eso con tanta seguridad que desconcierta.
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Estudié literatura inglesa y siempre he querido ser parte de una editorial, pero mi mamá insistió en no hacerlo porque las señoritas de mi clase nacen para casarse con tipos ricos y darles todos los hijos que quieran.
Me imaginaba mi vida a lado de José, pretendía trabajar para ganarme la vida no me importaba empezar de cero y perder las comodidades que me otorga el dinero sólo por amor. Trate de comunicarme con el los últimos días y no recibí respuesta. Nada. Quería verle, quería que me quitará estas dudas y el sólo desaparece.
—Anastasia— Mi madre canturrea con felicidad.
—Dime.
—Te tengo buenas noticias.
—A puesto que no lo son.
—No seas aguafiestas Ana, tengo noticias de tu noviecillo.
—¿José?
—Exacto, José— Dice entre dientes —Adivino que desde que te conté a que se dedica no has podido comunicarte con él o ¿me equivoco?
—No te equivocas, Carla.
—¿Carla? ¡Caramba! Que frialdad, quiéreme un poco querida— Dice, divertida —Como sea, tu noviecito esta detenido por posesión y tráfico de drogas.
¿QUÉ?
—Estás mintiendo, él no pudo haber hecho eso— Las lágrimas amenazan con caer, siento un profundo enojo por toda esta situación, por no poder hablar con José acerca de esto, por no darme cuenta de las cosas antes. En el fondo se que mi madre dice la verdad, ella no mentiría con este tipo de situaciones, es más, lo disfruta, sabe que ahora José esta fuera de mi vida.
—No soy como tu Ana, yo no miento. Y quiero protegerte.
Suelto un bufido. —¿Protegerme? ¿de que? ¿de José? El no me haría daño.
—Piensa Ana, ¿Por qué sabría yo que tu noviecito esta detenido?
—Lo investigaste.
—No seas tonta, niña, no perdería mi tiempo en ese tipo. Nuestra familia tiene amigos con mucha influencia, una de ellas es el juez federal, me llamó muy exaltado y dijo que habían atrapado al criminal José Rodríguez y que quería hablar, es más, exigía hablar con su novia Anastasia Steele. Obviamente me hice la desentendida y le afirme que mi dulce niña no se relacionaba con gente de esa calaña.
—Yo tengo que verlo, tiene que explicarme las cosas. No puede terminar así—Digo llorando.
—Verás Ana, si alguien se entera que entre tu y ese hombre hay algún tipo de relación iras a prisión por encubrimiento.
—¡Yo no sabía nada!
—¿Y crees que la policía te va a creer?
—Tienen que creerme.
—Piensa en Ray, el no soportaría este tipo de comportamiento de parte de su adorada hija y menos saber que estaba de novia con un delincuente. Terminarás matándolo.
—No, el me entenderá.
—Anastasia, confía en mi, conozco a Ray lo suficiente y se que esto lo decepcionará— Tiene razón, José me engaño y como una tonta caí. Mi papá no tiene que enterarse de nada, no podría vivir con el peso de su muerte por culpa mía.
—¿Qué sugieres que haga?
—Tienes que casarte—Todo se reduce a eso MATRIMONIO.
—¿Con el fabuloso Christian Grey?
—Si, de esta forma te olvidas de ese marginal y consigues que se haga cargo de tu patrimonio.
—Tan poco te importa mi felicidad ¿verdad? No te importa que este con un hombre que no quiero, todo por salvar la reputación de la familia.
—No es la familia Ana, eres tú.
—No me vengas con cuentos, en el fondo sabes que nuestra reputación esta en juego. Imagínate el encabezado 'La señorita Anastasia Steele enredada con un delincuente'— Le doy una sonrisa burlona.
—Cuidado con lo que dices.
Y con eso sale de mi habitación azotando la puerta con fuerza.
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Yo te amaré
FanfictionAnastasia Steele deberá tomar una decisión acerca de lo que quiere y lo que le conviene con tal de proteger a las personas que ama.
