Narra Hermione:
Habían pasado unos cuantos días desde que Harry y yo habíamos comenzado a salir. Realmente, no podía quejarme de nada. Me cuidaba, me mimaba y me llenaba de amor como nunca nadie lo había hecho antes. Mi concepto de amor cambió drásticamente de un día para otro, pues luego de estar en una totalmente equivocada en mi vínculo con Ron, finalmente me daba cuenta lo que era estar al lado de una persona que realmente amas profundamente.
Más allá de esto, había llegado un día extremadamente esperado por toda la escuela, principalmente por los alumnos de cuarto año en adelante. Sí, el gran Baile de Navidad.
Me encontraba en el Gran Comedor leyendo un libro de Runas Antiguas, pero la ansiedad y la emoción no me daban lugar a concentrarme. Imaginaba el vestido que me pondría por la noche y salir a la pista de baile de la mano con mi amado Harry.
- Buen día... - apareció abrazándome por detrás su tierna voz, retirando automáticamente cualquier tipo de atención que podría estar prestándole a la lectura del libro. - ¿Cómo amaneciste? - me cerró el libro delicadamente y besó mi mejilla. No pude evitar soltar una risita y ruborizarme.
- Ahora puedo decir que bien - respondí mientras él se sentaba a mi lado.
- ¿Qué lees? - indagó. Le señalé el título.
- Ah..., ¿lees eso un día como hoy? ¡Es el Baile de Navidad, Mione! -.
- ¿Desde cuando te interesa ese maldito baile? Un año atrás lo aborrecías - lo miré levantando una ceja.
- Desde que salgo contigo, pues sino me tocaría estar sin pareja - rio descaradamente.
- Ten cuidado que aún puedo dejarte antes del baile... - redoblé la apuesta. Lo dejé pensando y mirando a la nada pensando en qué responder.
- ¿Tú crees? Yo no dejaría pasar la posibilidad de ir a este baile con el famoso Harry Potter - continuó bromeando.
- Mira, Pottercito, que sepas que no soy nada fácil. Todavía estás a prueba en mi clase - parafraseé como profesional, a la vista de mi erguido novio. Finalmente, lo conseguí y lo dejé sin palabras.
- Lo tengo en claro - se acercó lentamente hasta quedar a nada más que centímetros. - Pero por alguna razón creo que no puedo ni podré soltarte - me susurró. Sonreí y, acto seguido, lo besé.
Desprevenidos de toda situación, fuimos víctimas de nuestra necedad, pues de atrás nuestro se escuchó la voz de una persona no muy conforme con la situación:
- Me gustó ver eso - espetó Ron de manera irónica mientras se ponía frente a nosotros. Al instante, nos separamos de la inercia y nos levantamos frente a él, muy aturdidos y avergonzados. No sabía cómo mirarlo a los ojos. Pero, lo peor, ¡justo él debía vernos habiendo tanta gente en ese maldito comedor!
- No debías ver eso - tragó saliva Harry.
- Lo sé, lo sé. Pero aquí, en el Gran Comedor es difícil, ¿no creen? - respondió él en un tono un tanto hostil.
- Discúlpanos Ron, no queríamos... - intercedí, pero fui interrumpida.
- Lo sé, lo sé. No se preocupen - bajó el tono al percatarse. - Lo siento, no fue mi intención- dijo y enseguida salió casi corriendo del lugar.
Harry y yo nos miramos apenados.
-------------------------------------------------------
Narrador omnisciente:
Las lágrimas de Ron chorreaban por todos y cada uno de los corredores del imponente colegio. Se las secaba a medida que caían, pero al segundo caían decenas más. En un punto, había llegado a creer que no se le haría muy difícil aceptar la relación entre sus dos incondicionales. Pero, evidentemente, no se le haría muy fácil. Al verlos tan juntos y amándose, simplemente se derrumbó, pues a su juicio no se la veía de la misma forma a Hermione cuando estaba en pareja con él.

ESTÁS LEYENDO
¡Hermione, sabes que me gustas!
FanfictionHarry, Ron y Hermione se encuentran cursando juntos su tercer año en el colegio Hogwarts de Magia y Hechizería. El año anterior (segundo año), Harry había derrotado definitivamente al basilisco y a Lord Voldemort (en forma de Tom Riddle), por lo que...