- Primero tú, dime qué necesitas - intensivaba Harry sin tener la más mínima idea de qué sería lo que le diría su mejor amigo.
- Bien, es algo difícil, pero creo que ya no puedo aguantar más. Estas vacaciones me dí cuenta de algo increíble... - daba suspenso el pelirrojo.
- ¡Vamos Ron, dime de una vez! -.
- ¡Iré al grano!: estoy completamente enamorado de Mione y ya no lo puedo ocultar de ninguna forma - confesó por fin Ronald, con una tonta sonrisa, tomando a Harry de los hombros, demostrando su felicidad absoluta.
Y entonces comenzó lo peor para el de lentes: en primer lugar, su sonrisa se borró por completo a una de seriedad absoluta. Su sangre comenzó a hervir y su desilusión se hizo evidente en su mente y su cara. En cierto punto, le daban ganas de llorar a los gritos.
- Quería que seas el primero en saberlo - dio un leve golpe el pelirrojo a su amigo. Harry se quedó sin palabras por varios segundos, el shock y el impacto anímico no se lo esperaba para nada, no sabía ni que decir. A esa altura Ron comenzó a notar irregularidades en el ánimo de su amigo, pero no dijo nada ya que el Potter respondió por él:
- Es curioso... - comenzó el ojiverde luego de tragar saliva.
- ¿Curioso?, ¿cómo que curioso? - no entendía absolutamente nada el ojiazul.
- Porque creo que me los estás haciendo a propósito - subía apenas el tono y bajó su mirada hacia el suelo.
- No estoy entendiendo nada de lo que dices, Harry Potter - subía el tono también.
- ¡Porque creo que presentiste que me le iba a declarar a Mione y decidiste hacerlo antes! - lo miró a los ojos casi gritando el de lentes. El Weasley quedó aturdido y muy sorprendido; no se lo esperaba para nada.
- ¿M-me est-tás hablando enserio? - levantaba las cejas aún aturdido Ron.
Harry caminó unos cinco pasos hacia la dirección de la entrada de la habitación y se detuvo, dándole la espalda a su mejor amigo:
- ¡Claro que sí! ¡Ella me encanta! - espetó al borde del llanto y suspirando continuamente.
- No puedes estar hablando enserio -.
- ¡Nunca hablé más enserio! ¡Y si piensas que no lucharé por su amor, estás muy equivocado! - se volteaba destilando odio a su amigo.
- ¡No puedes estar haciéndome esto!, ¡me estás lastimando de una forma que ni te enteras! - subía la voz de forma prominente.
- ¡Tú eres quien me lastima! - replicaba acercándose Harry hacia él, al punto de quedar cara a cara.
- Yo no lo puedo creer... - suspiraba el pelirrojo dándose la vuelta y tomándose la cabeza. - ¡¿Tantas chicas que tienes a tus pies y tu justo te fijas en Mione?!, ¡en cambio a mí no me dan ni la hora, solo ella podría querer a alguien como yo, un asqueroso Weasley! - volvía a observar al pelinegro.
- Lamentablemente hay cosas que no puedo controlar, como el enamoramiento. Yo no lo elijo - apretaba los dientes Harry.
- ¡Tu destino no está junto a Mione!, ¡mí destino es con ella!, ¡el tuyo es con mi hermana, así como tu padre, con una pelirroja! -.
- ¡Claro, es fácil para tí decirlo! ¡A mí Ginny no me gusta para nada! ¡Y tampoco es mi culpa que seas un fracasado que vive a mi sombra! - luego de decir esto, los ánimos se Ron se tranquilizaron y, sin decir nada más, se sentó en la parte inferior de su cama, haciendo notar su tristeza y desilusión. Al verlo así, Harry también se ablandó y decidió sentarse a su lado.
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¡Hermione, sabes que me gustas!
FanficHarry, Ron y Hermione se encuentran cursando juntos su tercer año en el colegio Hogwarts de Magia y Hechizería. El año anterior (segundo año), Harry había derrotado definitivamente al basilisco y a Lord Voldemort (en forma de Tom Riddle), por lo que...