Me pierdo contigo
En nadie mas yo confio
Al carajo, Tu eres mio.
Cazzu - Miedo.
Romeo
Despertarse a las nueve de la noche en un cementerio y con dos policias a tu lado, No es buen despertar. No tenia idea de que me habia quedado dormido, solo recuerdo haber llegado al cementerio a eso de la madrugada y despues supongo que solo me dormi. Me duele la cara del sol pegandome en la cara mientras dormia, Solo espero no haberme quemado. y el cuerpo por estar acostado sobre cesped duro durante horas.
-¿Nos vas a contar que hacias a las cuatro de la mañana entrando al cementerio sin permiso?.-El policia de mi ziquierda me hablaba. ¿Como le explico que yo tengo una entrada propia?.
-Perdone, No volvera a pasar.-Le dije levantandome algo adolorido.
-Obvio no va a pasar.-Asegura el otro policia.
-Porque no vas a volver a entrar dentro de un mes.-Desconcertado por su respuesta lo mire, Con la cara llena de injusticia.
-Me parece perfecto.-La voz de mi padre. Que proviene desde la entrada del cementerio se mete en la conversacion, ¿Esto puede empeorar?.-Gracias por encontrarlo.-Se acerca a nosotros.
-Ya lo revisamos y no tiene nada que le pertenezca al cementerio.-¿Me revisaron sin mi consentimiento?.
-Gracias, Disculpe las molestias.-Mi padre me agarra del brazo fuerte y me jala hacia el y seguimos caminando, Hacia la salidad del cementerio.
-Me estan privando de visitar lo que queda de mi hermano. No es justo.-Mi padre no respondia.
A lo lejos veo el auto de mi madre y ella afuera, Estaba con los brazos cruzados y algo preocupada, Ver su rostro con angustia me hizo llenarme de culpa por desaparecer. Pero lo necesitaba, Solo que se me fue de las manos. Habia pasado algunos dias en mi departamento y fue un infierno. Entonces decidi agarrar mi moto y despejar mi mente, sin ningun contacto con nadie. Ni nada, Pero ahora me doy cuenta que solo no estaba. Solo deje que mis problemas nublen mi mente y yo fui el que me aleje.
-¿Por que?.-Mi madre se acerca a mi y me abraza, La abrace mas fuerte y veo dentro del auto a una chica, Aunque este de espaldas la reconoceria a lo lejos. Emilia, Estaba aqui conmigo en mi crisis.
Me averguenza el hecho de que Emilia este siendo testigo de este momento, Me alegra que este aqui pero a la vez me arruina el pensar que ella tambien sufre de esto, Como mi madre, mi padre y mis amigos. No se ni siquiera que decir, es que su presencia me paraliza. Me olvido de como se habla, de como moverme. Si esta enojada la entiendo, Si esta triste tambien, Pero porfavor solo pido que no me odie. Lo unico que quiero es no ganarme su odio.
-Voy a hablar con tu padre. ¿Si?.-Nos separamos del abrazo y mi madre e acariciaba los hombros, de arriba a abajo como cuando era un niño. ¿Es que acaso me comporte como uno?.
Me dejo solo. Volvi a ver al auto, Donde estaba Emilia dentro. Adios pensamientos. Solo actuare. Abri la puerta de un suspiro y me sente a su lado, Ella ni siquiera me miraba, Tampoco hablaba. Pero como ya dije antes, si ella esta enojada lo entiendo. Su olor, adoraba y extrañaba tanto su olor, No es un perfume tampoco es un jabon, es su olor que impregna de ella y hace que me vuelva loco. Suave trato de tomar su mano, La cual esta helada aun cuando no hace frio. No entiendo porque. La tome de la mano y ella me la agarro fuerte y suave a la vez, Eso me indicaba que no esta enojada, pero si decepcionada. La culpa llega a mi otra vez. Levante mi brazo sin soltarle la mano para rodear su hombreo y abrazarla. Ella reposo su cabeza en mi hombro izquierdo, Y ahi, Es cuando me doy cuenta que solo necesitaba esto. Este tipo de paz. Ella sujetandome y en mi hombro. Nada mas.
ESTÁS LEYENDO
Mi Debilidad
RomanceEmilia Reyes tiene diecisiete años y esta pasando por su ultimo año en la secundaria, con muchos planes a vivir y muchas cosas por soltar. Ella vive en Palermo, Capital. Buenos Aires, Argentina y aun esta buscando su lugar en el mundo, Un lugar dond...
