Eran las nueve de la mañana y me encontraba en la cocina preparando el desayuno, a Christine siempre le ha gustado comer las mismas cosas, eso es lo único que no cambia en ella. Escuche cuando me llamo mientras bajaba las escaleras, me volteé y al verla me dedico un "Buen día" a la vez que bostezaba , llevaba puesta una de mis poleras y no parecía haber dormido del todo bien. La noche anterior cuando se colo a mi pieza, se quedo dormida sobre mí, la deje en mi cama y me fui a mi oficina en la planta baja.
-¿Cómo pasaste la noche?-le pregunté mientras seguía preparando el desayuno.
-¿Qué paso anoche?-cuestionó con la voz ronca.
-¿No lo recuerdas?-miré a donde estaba y negó con la cabeza.-Entonces; nada.
-Osea que si paso algo-dijo con la voz más clara, aunque no tanto.
-No.-dije y empece a llevar el desayuno a la mesa.
-¿No hablamos ni nada por el estilo?-preguntó siguiéndome.
-Estabas borracha, te llevé a tu pieza y luego me fui a mi oficina; cuando me fui a dormir estabas es mi pieza.-la miré atentamente observando mi polera más que nada y arque una ceja.-Parece que dormiste bien.-dije mientras terminaba de llevar todo y ella tomaba asiento.
-Oh...-murmuro con decepción y se sonrojo al darse cuenta, ninguno de los dos dijo otra palabra hasta que terminamos de desayunar.-Iré a cambiarme-fue lo que dijo Christine después de un fallido intento de decir algo más, mientras yo lavaba los platos y todo lo demás. El timbre sonó inmediatamente ella grito "Yo voy" no pude evitar rodar los ojos al suponer que era David, así que decidí ir a mi pieza, cuando iba a pisar el primer escalón escuche la conversación, solo por curiosidad.
-¿Se Encuentra Michael?-se escucho una voz femenina algo confundida.
-Sí, ¿Quién lo busca?-pregunto Christine.
-Hamn... Kat, su novia.-hubo un momento de silencio y luego Christine dijo:
-No, no se encuentra.-y cerro la puerta antes que Kat pudiera decir algo, Christine paso al lado mío en dirección a la cocina, en eso se escucho el timbre nuevamente. Antes de abrir la puerta Christine se adelanto y le lanzo una jarra de agua a Kat... Justo en el rostro, me quede en shock, no sabía se reír por lo que hizo, o esconderme por la guerra que se estaba empezando.-UPS-dijo Christine más que sarcástica.
-¡¿Cuál es tu problema?!-grito Kat.
-Tú.-respondió Christine sin pensarlo dos veces.
-¿Perdona?
-Perdonada.-dijo Christine mientras sonreía y daba una mirada de odio mezclada con un "a ver si te atreves"
-¡Michael!-grito Kat mientras me veía y fue ahí cuando reaccione.
-¡Christine!-grite viéndola.
-Zorra-murmuro mientras veía a Kat, la cual llevo sus manos a sus caderas y con una expresión de asombro respondió:
-¿Acaso te has visto en un espejo?
-¿Yo? sí, ¿Pero tu lo has hecho alguna vez en tu vida?-dijo mientras señalaba todo su ser, no estaba tan mal, de no ser por el agua.
-¿Quién es esta?-pregunto Kat mientras me miraba.
-Esta tiene nombre y apellido-le respondió Christine.
-Perdona, estoy hablando con el dueño del zoológico, no con las fieras.
-Ragh-Christine hizo un gesto con la mano como si fuera una garra, lo cual me hizo reír por dentro.-Me alagas gatita, pero así no se gana una guerra.
-¿Osea qué esto es guerra?-dijo Kat más que molesta.
-¿Qué no es obvio, bola de pelos?
-¡Hasta aquí!-grito Kat y pude detenerla antes que se lanzará sobre Christine.
-¡Kat! tranquilízate.-dije mientras la sujetaba.
-Vaya la gatita tiene garras-dijo Christine burlona.
-Christine, por favor.-la mire con disgusto, nunca pensé que ella sería capaz de armar tremenda escena, o al menos no de esta manera. Minutos después estábamos en la sala, ambas en un sofá distinto mirándose con odio mientras Kat tenía una toalla y yo las miraba esperando a que no se empezaran a matar.-Bien...-murmure.-Christine, ella es Katherine. Mi novia... Kat, ella es Christine-
-Su amante-me interrumpió y sonrió satisfecha al ver la cara de sorpresa y enojo que ponía Kat. La cual me miró segundos después.
-¿Michael?
-No, claro que no, ella no es mi amante.-dije mientras negaba tanto con la cabeza como con las manos.
-Oh ¿Ahora me niegas?.-dijo Christine con dolor fingido, avivando las llamas de la ira.
-Christine, por favor.-murmuré viéndola, respiré profundo y suspiré.-Christine es mi hermana...-la cara de Kat estaba más sorprendida, si es que eso era posible.
-¿Hablas en serio?-el asombro se notaba en su voz.-No se parecen en nada.
-Solo somos hermanos de crianza.-dijo Christine cruzándose de piernas y encogiéndose en su asiento. Kat suspiro un tanto aliviada por la explicación, pero a la vez algo angustiada por lo que su mente empezaba a sospechar, y ya podía imaginarme lo que pensaba. Volvió a mirarla con odio y Christine le sonrió, al parecer ella también se dio cuenta de lo que Kat estaba suponiendo.
-No...-murmuro Kat sorprendida mientras miraba a Christine.
-Sí...-dijo con una sonrisa, era como si ambas estuvieran teniendo una conversación totalmente diferente a lo que pasaba.
-Maldita zorra...
-Eso eres tu querida.-dijo Christine mientras se enderezaba.
-¡Soy su novia, no tienes derecho!-le gritó Kat.
-¡Soy su hermana, yo llegue primero!-le respondió Christine, a lo que yo suspiré ya molesto por esta pelea.
-¡Michael!-voltee a ver a Kat y arquee una ceja.-Se que te dije que no, pero cambie de opinión.-dijo para luego ver a Christine de manera desafiante.-Hoy me mudo a tu casa.-esa fue la gota que derramo el vaso.
