-¿Sabes? Creo que me agrada ese David.-dijo Kat mientras servía más café en mi taza. Eran las cinco de la tarde y Christine no había vuelto a casa, tampoco me había llamado o mandado un mensaje para saber si vendría a casa o no, obviamente Kat estaba feliz con esto. Perro yo no podía evitar el estar preocupado después de todo es... Mi responsabilidad.
-¿En serio?-arquee una ceja mientras tomaba un poco de café.
-Sí, y me alegra que él y Christine sean pareja.-dijo mientras se sentaba al lado mío, y obviamente ese comentario no me agrado.-Supongo que debo de disculparme por mi comportamiento... Pero no puedo evitar el sentir celos de ella, después de todo te conoce más que yo.-murmuro mientras acariciaba su taza.-Y el hecho de que hayan pasado, prácticamente, toda su vida juntos.-suspiro. No dije nada, pensaba con cuidado cuales serían mis palabras, pero al final no dije nada.-¿Me perdonarías?-agrego Kat, esboce una sonrisa y me puse de pie.-Deberías de pedirle disculpas a Christine, si me disculpas, estaré en mi estudio.-dije para luego irme. Una hora después Kat me dijo que tenía que irse, y que volvería el lunes por la tarde, al parecer el hecho de que Christine tuviera novio había hecho que dejara de verla como un enemigo. Lo que quedaba de la tarde me la pase en mi estudio, escribiendo, hasta que recibí una llamada... De David.
-¿Michael... De casualidad Christine esta allá?-podía sentir el miedo en su voz, con un ligero hilo de desesperación.
-No. ¿Qué fue lo que paso David?-cuestione, mi voz también expresaba un sentimiento, ira.
-Estábamos en un bar, hablando y digamos que tomo de más, y digamos que la perdí de vista y la perdí.-según iba hablando su voz se volvía más lejana, se convertía en un murmullo.
-¡Y digamos que si le paso algo te mato!-dije colgando el teléfono y tomando las llaves de mí auto para salir a buscarla. Primero fui a casa de Evangeline, pensando en que quizás estaría allí por miedo a que le regañara.
-No, no ha venido por aquí-dijo Evangeline-¿Paso algo?-pregunto preocupada.
-No, no exactamente, digamos que esta desaparecida, pero no se preocupen. Si se aparece por aquí, por favor, llámenme.
-Claro, no hay problema-dijo Marie-Estaremos atentas de todo, y no te preocupes, es una chica lista, no se meterá en problemas.
-Solo los tendrá contigo-agrego Eva con una sonrisa.
-Ja ja, eres muy graciosa.-dije arqueando una ceja y me fui. Duré un par de horas buscando en cualquier parte que pudiera estar, incluyendo barres y cualquier lugar que sirviera alcohol, cuando decidí ir a casa para reportar el caso a la policía, noto que la puerta de la casa esta abierta, aunque la había cerrado. Pensé que se trataba de Kat, que seguramente había olvidado algo, así que fui a la cocina donde la luz estaba prendida, pero no había nadie. Revise la primera planta, la cual consistía en la cocina, el comedor, la sala, mi estudio y un baño de medio uso. Subí a la segunda planta, fu a la habitación de Kat y no estaba ahí, y a la de Christine y note que el lugar estaba hecho un desastre, uno más grande de lo normal-¿Christine?-la llame mientras caminaba a mi pieza, no estaba ahí, fui al baño que estaba entre la habitación de Christine y Kat, estaba cerrado-¿Christine estás ahí?-volví a llamarla mientras tocaba la puerta, nadie respondió. Tumbe la puerta de una patada y allí estaba ella, en la bañera, inconsciente.-¡Christine!-la tome entre mis brazos y la saque de ahí, tome una toalla y la envolví en ella-Esto te pasa por andar de borracha.-murmure mientras intentaba hacerla entrar en razón.
-¿Michael?-murmuró al despertar.
-¡Casi me matas del susto!-grite para luego abrazarla... Minutos después se había cambiado la ropa mojada por una seca-¿Te sientes mejor?-pregunté viéndola.
-No.-frunció el entrecejo.
-¿Quieres comer algo?-pregunté con una media sonrisa.
-Quizás...-murmuró.
-¿Quieres helado?-arquee una ceja.
-Sí -esbozo una sonrisa ablandando la mirada.
-¿Quieres comer helado a mi lado?
-No-volvió a fruncir el ceño mientras se sentaba.
-¿Me quieres?-pregunte mientras buscaba el helado.
Titubeo un momento-No lo se...
-Tomaré eso como un sí-dije mientras servía el helado, suspire y le di el suyo.-¿Por qué hiciste eso? ¿Quieres que me de un ataque al corazón? Pues casi lo logras.
-¿Por qué estas con Kat?-arqueo una ceja-¿Quieres darme celos? Pues lo lograste.-dijo molesta.
-Christine, por favor n-
-Hazme tú el favor Michael-me interrumpió-Estoy cansada de tus novias, estoy cansada de que me trates como una niña, y sobre todo que me ignores por ser tu hermana-dijo a gritos.-¡Ya soy una mujer, se lo que quiero, y te quiero a ti!
-¡¿Y tú crees que no lo se?!-me moleste.-¡Se que ya no eres una niña! ¡Se que te gusto! Pero, ¿Acaso tu sabes que nunca te vi como mi hermana? Al menos no como todos pensaban, ¡Layla termino conmigo!-
-No empecemos hablar de ella.-dijo molesta.
-No Christine, ahora me escuchas, ya me canse de tus berrinches y la noche que llegaste tuve que aguantar tu borrachera y el como te me declarabas de esa manera.-al decir esto ultimo abrió los ojos como platos a la vez que se sonrojaba.-Layla termino conmigo porque descubrió que me gustabas, me tacho de enfermo y pedofilo. Cada novia que he tenido tiene algo que me recuerda a ti, y cada chica que me ha gustado. No puedo dejar de pensar en ti.-dije ya histérico-Te pienso a cada maldito segundo, Christine, y cada noche solo deseo el tenerte junto a mi... No me imagino una vida sin ti... Aunque eso implique que me trates como un hermano.-según iba hablando el tono de mi voz iba disminuyendo.-Christine... Me tienes loco...-murmuré.
-David es gay-dijo.
-¿Perdón?-pregunte ingenuo.
-Yo estaba con él para darte celos, y él conmigo para que ni su familia ni sus amigos se enteraran...-murmuró.-Lo siento...
-Oh Christine...-esboce una sonrisa y la abrase.-Te amo.-murmure a su oído.
