-Bien, ¿A dónde vamos primero?-pregunto mi madre mientras conducía. Mi padre tenía una reunión no muy lejos del trabajo de mi madre(una tienda departamentaria) y me había dejado con ella, me había pasado todo el rato leyendo hasta que llego el momento de cerrar y por fin nos marcharnos.
-Mm... ¿Pizza?
-Me lo imagine... Sabes, tu padre me contó lo que paso en la escuela y... Es muy lindo, y me alegra, que consideres y cuides a Christine como tu hermana, ya que prácticamente lo es.-por alguna razón sentí un nudo en la garganta, de esos que te dan cuando no te gusta lo que oyes, aun así sonreí.
-Pues, es lindo estar con ella y... No lo sé, resulta casi imposible el no quererla.-escuche la risa de mi madre y mire por la ventana. Realmente me gustaba estar en casa, no era mucho lo que se veía en la noche, pero me sabía el camino de memoria y el saber que no eran solo edificios con oficinas sin sentido, era simplemente tranquilizante.
-Y bien, ¿Cuándo lo conoceré?
-¿Conocer a quién, tesoro?-arquee una ceja.
-El hombre con el que sales, y no me digas que no sales con nadie porque se que si lo haces. Se te ve más alegre y más viva, ¿Cómo se llama?-ella titubeó un poco pero al final respondió.
-Max... Se llama Max, y también esta ansioso de conocerte.
-¡Bien! ¿Y cuándo será?
-Hamn... Creo que a mitad del verano.
-Pero si recién empieza-hice carita de perro regañado-¿No puede ser antes?
-Lo pensaré
-¿Lo pensaré, pesaré? o ¿Diré que lo pensaré para que no siga insistiendo?
-...
-Tomaré eso como un lo pensaré
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Para ser sincero no recuerdo mucho de lo que paso a principio del verano, no lo se... Helado, dulces, pizza, comida sana de vez en cuando, ir a la tienda y qué más... ¡Ah, claro! cuando llego Christine fuimos a casa de la abuela y disfrutamos de ricos pasteles y luego(después de mucho insistir y larga espera) llego el día para conocer al novio-quizás-esposo de mi madre...
-¡Michael, baja que hay alguien que quiere verte!-al escuchar esto deja mi libro a un lado y baje lo más que pude sin caerme en el intento. Al llegar quedé impactado (no diré traumado, porque eso sería exajerar)
-Te presento a Max...
-Un gusto Michael, tu madre me ha contado mucho sobre ti-dijo Max extendiendo su mano a modo de saludo. Tarde un momento en analizar la situación pero al final correspondí el saludo.
-Hamn... El gusto es mío, señor-señorita Max...-una risa se escapo de sus labios y parpadeé.
-Me llamo Maxin, pero puedes decirme Max.-sonrió
¿Alguna vez han estado en un momento muy incomodo? Algo así como que tu madre aparente mente sea bisexual, o algo parecido. Quiero decir, no es que me moleste pero... Que tus padres se divorcien, tu padre tenga otra familia y que tu madre tenga de pareja a una mujer es algo... Complicado.
-Hamn... Pues, cómo lo digo.-volteé a ver a mi madre y luego hacia Max.-Esto es algo, bueno, que impresiona y pues...-rasque detrás de mi cabeza.
-Creo que no tienes que decir nada.-dijo mi madre.
-No, no es que lo capte, porque lo capto. es solo que... Booom
Debo de admitir que esa fue la tarde mas rara de toda mi vida, ¿Divertida? Sí. Pero aun así fue algo extraño pero agradable, creo que en un momento determinado Christine me pregunto qué quién era Max y cuando le respondí actuó como si no pasara nada. Y de cierto modo eso me hizo sentir envidia de lo bien que se tomaba las cosas.
Max iba de vista interdiario y se volvió muy divertido el estar con ella, especialmente porque mi madre estaba feliz con su nueva vida. por un momento sentí que no encajaba este pequeño mundo y fue cuando Maxin y yo tuvimos una charla algo seria.
-A ver campeón, ¿Qué es lo que ronda por esa cabeza?-pregunto sentándose a mi lado.
-Pues... Supongo que no puedo acostumbrarme del todo a lo que pasa; mis padres están divorciados, y pues-la vi de reojo-Al parecer ahora tengo dos madres más y una hermana y...-di un largo suspiro.
-Te comprendo.-dijo en un suspiro y no pude evitar el verla algo sorprendido.
-¿En serio?
-Sí, mis padres se separaron cuando solo tenía 13. Se que el proceso no es nada fácil, el ir y venir de casas. Pero tú tienes mucha suerte.
-¿Eso crees?-la miré y ella rió y alborotó mi cabello.
-Por supuesto, mis padres se la pasaban discutiendo, no podían estar ni un minuto juntos. En una ocasión mi padre estuvo a punto de golpear a mi madre.
-¿Y qué paso?
Suspiró-Tuve que quedarme con mi abuela mientras todo se resolvía, deberías de ver las cosas de una manera más positiva. En vez de pensar que tu familia se separa, piensa que se expande-me dedico una sonrisa y sus palabras me pusieron algo pensativo.-En algún momento pensé que no encajaba en este mundo y casi quería desaparecer, pensaba que todo era mi culpa y luego...
-¿Y luego qué?-la mire curioso, quería saber como había pasado por todo eso y seguir adelante con una sonrisa.
-Descubrí la botánica-sonrió-Y me aferré a ella, en ese momento fue como un escape de todo. Tu también puedes hacer lo mismo, distraer tu mente de los problemas. Quizás con los libros, la música o...-no termine la frase pero por dentro supe a lo que se refería cuando puso su visión en Christine.
-Lo intentaré...-murmuré
