Marcos tiene 100 problemas en su vida y Diego puede ser la solución, o un problema más.
Todo depende de qué tan buen compañero de baile sea y de si será capaz de dejar su actitud cautivante y coqueta al menos por dos semanas.
Una personalidad enam...
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Todo se me está saliendo de las manos y no puedo permitirme perder el control.
Intento mantener la calma en tanto mi jefa escribe en el pedazo de papel la cantidad de mi liquidación.
De todo lo malo que podía pasarme, perder mi trabajo fue lo peor.
—Lo siento, Mar. Fue un placer que trabajaras con nosotros — dice apenada y asiento intentado sonreír.
—Gracias por todo, Ana. — salgo de su oficina con los ánimos por los suelos.
No es como si un trabajo de medio tiempo en un café dejara demasiado, pero sin duda era de ayuda. No esperaba que al llegar esta mañana Ana me dijera que estaba por cerrar la cafetería.
Siento como si estuviera cargando una mochila llena de piedras sobre mis hombros. Y pesa, pesa demasiado.
La cabeza ha comenzado a dolerme y mi pierna no deja de bailar.
Iván me mira de reojo mientras conduce hacia un lugar desconocido para mí. Se ha ofrecido a recogerme porque sabe que estoy hecho una mierda.
—¿Quieres música? — pregunta y niego sin mirarlo —¿Irás al estudio hoy?
—Sinceramente, no estoy de ánimos para, pero no pienso botar eso ahora. Aunque no sé por cuánto tiempo pueda seguir asistiendo si no pago la cuota.
—¿Por qué no le hablas? — inquiere. Giro mi cabeza para verle.
Nos hemos detenido en un alto, así que también está mirándome atento.
—Ni en pedo — niego casi riéndome de su idea.
—Pero él puede...
—Van, no pienso hablarle así me esté muriendo de hambre — declaro y vuelvo mi vista al frente.
—Es su responsabilidad.
—Esto no.
—Pero lo demás sí. Has pagado tu inscripción a la universidad y todo lo que respecta a eso. Él debía hacerce cargo, no evadir su responsabilidad por dos meses — lo miro con el ceño fruncido y en eso el vuelve a avanzar.
—¿A qué te refieres? — cuestiono.
—A que no te ha llegado la pensión desde hace dos meses.
—¿Tú cómo sabes eso?
—Tu mamá se lo dijo a mi mamá — suspiro cansado —. En verdad, Mar, sería bueno si...
—Ya dije no — dijo firmemente.
No pienso tirar a la basura todo mi orgullo sólo por esto.
Puedo conseguir otro trabajo, no será tan complicado, ya lo hice antes.
No importa si tengo que lavar baños, no voy a hablarle a ese señor.
En realidad, sí importa si lavo baños, que asco, pero de igual forma no haré esa llamada.