Marcos tiene 100 problemas en su vida y Diego puede ser la solución, o un problema más.
Todo depende de qué tan buen compañero de baile sea y de si será capaz de dejar su actitud cautivante y coqueta al menos por dos semanas.
Una personalidad enam...
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Diego tiene una mancha en forma de corazón en su cadera, del lado izquierdo.
O al menos así se ve en la foto que ha subido a instagram. Está recostado en un camastro con las piernas cruzadas, lentes de sol puestos y no entiendo por qué me he fijado en su lunar. Tampoco entiendo cómo es que logra verse, el traje de baño debería llegarle más arriba.
Tiene bastantes likes y comentarios, cosa que no me sorprende, parece modelo de revista.
Por alguna razón me fijo en la fecha y caigo en cuenta de qué día es. 18 de Julio, lo que indica que faltan dos días para su cumpleaños y no veo a nadie haciendo planes para ello.
—¿Qué haces? — pregunta Lu, golpeandome en el cuello y sentándose frente a mí.
Estamos en Juliet's, el café debajo del estudio, porque no teníamos ganas de ir más lejos y porque yo aún debo volver a ensayar en unos minutos.
—Nada — escondo mi celular. Me mira con los entrecerrados.
—¿Estabas viendo la foto de Diego? — inquiere, con una sonrisa maligna.
—¿Cómo...?
—La acabo de ver — se encoje de hombros.
—Ya. Hablando de él. Su cumpleaños es en dos días — menciono.
—¿De verdad?
—Ajá. No sé exactamente qué planea hacer, pero creo que me gustaría hacer algo para él.
—¿Te compro un babydoll? — sugiere, moviendo sus cejas de arriba a abajo.
—¡Lu! — riño, con las mejillas coloradas.
Ella se ríe fuertemente. Es una tonta.
—El punto es — vuelvo al tema inicial —. Que quiero que me ayudes.
—¿Con el babydoll?
—Voy a matarte — amenazo. Vuelve a reírse —. Te hablo en serio, babosa.
—Ok, está bien. Deberías preguntarle a Ally, probablemente ella sepa más que tú y yo — aconseja —Puedo hablar con ella por ti, si quieres —sugiere.
Asiento, probablemente sea buena idea.
No sé mucho de Diego, más que su cumpleaños, su lugar, comida, música y postre favorito. Vale, al aparecer sí sé algunas cosas, pero no creo que sea suficiente.
Es su cumpleaños. Debe hacerse algo grande.
Mi mamá siempre me regala un pinguino con una velita en el centro, pero al menos me regala algo. Mi papá ni siquiera me llama.
Aunque, Lu se encarga de hacer una fiesta gigante, no cozco al 95% de las personas que invita, pero al menos llevan regalos. Es por eso que se me ocurrió pedirle ayuda.