Discusión, celos y temores

526 33 30
                                    

Narra Varg

Al salir con Ville todo golpeado de la casa de Metalion, tuve que llevarlo al hospital porque no dejaba de quejarse y ya me tenía harto. El señorito tenía el ojo hinchado y un labio partido, no quiero ni recordar el drama que hizo cuando miró que su ojo comenzaba a ponerse morado; Øystein tomaba lecciones de kickboxing porque le acosaban en la escuela debido a su baja estatura, así que mi vanidoso novio debería agradecer que no le dejó la cara desfigurada.

Después de ser atendidos, subimos al auto y lo llevé a su casa.

Varg: ¿Cómo empezó todo?

Ville: Ya te dije que derramé el trago sobre tu ex por accidente

Varg: ¿Me estás diciendo la verdad? Porque otras personas dicen que tú lo provocaste

Ville: Ya te dije que sí, pero si quieres creerle a los demás, hazlo, no me importa

Varg: Baby, quiero saber la verdad porque Metalion es mi amigo, y no quiero problemas con él

Ville: ¿Con él, o con el estúpido de tu ex?

Varg: Con mi amigo, Øystein no me importa

Ville: ¡Ah! ¿No te importa él? ¿Entonces por qué cuando lo miraste con ese rubio desabrido la cara te cambió?

Varg: ¡No digas estupideces! -gritó con coraje y detuvo el coche bruscamente-

Ville: ¡No frenes de ese modo! Pudiste matarnos.

Varg: Lo siento bebé

Ville: ¿Lo sientes? No, no lo sientes... Dices que ese maldito enano ya no te importa. Sin embargo, me demuestras lo contrario. ¿Crees que no me di cuenta en cómo lo mirabas?

Varg: Ahí vas con lo mismo

Ville: ¡Los celos se te notaban! Matabas al otro imbécil con la mirada, ¡Tus ojos lo miraban con coraje!

Varg: Imaginas cosas

Ville: Por Dios, Varg ¡No soy estúpido!

Varg: No quiero pelear, mejor hablamos cuando estés tranquilo. Te llevaré a casa y nos vemos en el colegio.

El castaño condujo hasta la casa del finlandés y cuando llegaron, este bajó del auto sin despedirse. Varg se fue pero no hacia su casa, sino a la casa de Øystein.

Llamó varias veces a la puerta pero nadie abrió, dedujo que el pelinegro no se encontraba en casa y que posiblemente estuviera aún en casa de Metalion; así que sacó el móvil para hacer una llamada...

Varg: Hola Metalion, disculpa que te llame a esta hora

Metalion: Hola Varg ¿Te puedo ayudar en algo?

Varg: Sí, ¿Øystein está contigo?

Metalion: No... Hace un buen rato que se fue con ese chico sueco

Varg: ¿Y se fueron solos?

Metalion: No, Attila los llevó, ya debe estar en su casa

Varg: No está en casa

Metalion: ¿No?

Varg: No, estoy aquí afuera y nadie me abre la puerta

Metalion: Podrías llamar a Attila y preguntarle a dónde lo llevó

Eres todo lo que quieroDonde viven las historias. Descúbrelo ahora