CAPÍTULO XVII: COMPLEMENTOS

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Había pasado un buen tiempo desde que Hank entró al hospital y conoció a Lucy, ahora que estaba un poco más estable le permitieron llamar a alguien.

—Hola, Kenneth, disculpa si no te llamé antes, quería hacerlo cuando estuviera mejor, por eso esperé 5 meses —Hank estaba nervioso.

—Tranquilo, Hank, los enfermeros me mantuvieron al tanto de tu estado, me alegra que al fin podamos hablar ¿Cómo te ha ido?

—Estoy bien, llevo 1 mes sin tener ataques de ansiedad, ya puedo tolerar un poco mejor los ruidos fuertes y las pesadillas son cada vez menos frecuentes.

—Me alegro mucho, espero hayas hecho algún amigo, es más fácil sobrellevar la situación si estás acompañado.

—Ya que lo mencionas, sí, paso mis días con alguien.

—Genial, ¿cómo se llama? —la curiosidad de Kenneth había sido cautivada.

—Lucy.

—Vaya, vaya, Hank, ¿es lind...?

—También Anne —respondió Hank.

—¿Se llama Lucy Anne o Lucyanne?

—A veces le digo Livi.

—¿Lucyanne Livi? Sus padres no sabían nada sobre combinar nombres —bromeó Kenneth.

—Muy pocas veces es Matilda.

—Hank, me confundes ¿Cuántos nombres tiene esa chica? ¿O son varias chicas?

—Solo es una, tiene varias entidades, por eso tiene otros 3 nombres, son sus tres entidades más.

—¿Y cuál es la original? —preguntó Kenneth.

—Pues... Lucy, pero a veces...

—¡Oye, Hawkings, te quedan 30 segundos de llamada, acaba con eso ya! —le gritó el guardia que estaba cerca de Hank.

—¡Oh, sí, lo siento! —Hank tuvo que cortar la conversación enseguida—. Perdón, Kenneth, debo irme ya, te llamaré en 3 días.

—Cuídate, amigo ¡Suerte con Lucy! Anne... ¿Matilda? —Kenneth olvidaba rápido los nombres.

—La suerte es para los que esperan algo sin hacer nada —argumentó Hank, con mucha confianza—, yo me esforzaré.

—¡Wow, espera, Hank! —Kenneth quería saber todos los detalles—. ¿Entonces tú y esa chica?

—Adiós, Kenneth.

—¡Oye, no me cuelgues, miserable lacr...!

—Hank cortó la llamada, agradeció al guardia y se fue hacia el patio.

A Hank le gustaba dejar a Kenneth con la duda de muchas cosas, le divertía imaginar su reacción después de decirle eso y colgar, de seguro maldijo su nombre y arrojó el teléfono contra la pared.

—¡Claro, Kenneth! —dijo Hank en voz alta—. Como si Lucy y yo fuéramos a...

—Como si tú y yo fuéramos a... ¿Qué? —Hank no había notado que Lucy estaba a su lado, estuvo a punto de decir una gran estupidez, pero menos mal Dios le mostró misericordia.

—Lu... ¿Lucy? —le preguntó muy nervioso.

—No, te engañé, soy Anne, estoy esperando que sea la 1 PM. Hoy es mi terapia con el doctor James, quiere tratarme a mí ahora que Livi ya no está.

—¡Oh! Menos mal eres tú, Anne —dijo Hank aliviado—. Entonces era cierto que Livi iba a irse.

—El trauma de Licy fue superado, desde hace 1 mes que Livi ya no aparece, podríamos decir que es una personalidad menos, pero por otro lado ciertos rasgos de ella se quedaron, como su alergia al polen y gusto por el ballet —dijo Anne mientras hacía un relevé.

—¡Oh!... Qué mal —Hank se sintió triste por eso—. Extraño un poco hablar con Livi, no pensé que hace un mes sería la última vez que hablaríamos.

—Sí, qué triste... —dijo Anne con ironía—. ¡En fin! Entonces... ¿tú y Lucy? ¿De qué hablabas antes?

Hank trató de pensar en una respuesta rápida.

—Lucy quiere que yo haga un musical teatral para que ella lo interprete, lo que iba a decir era "Como si Lucy y yo fuéramos a financiar algo así" —Hank podía haber evadido el tema y quedar como un tonto, pero prefirió aumentarlo para quedar como un imbécil.

—¿Quieres hacerlo? —preguntó Anne.

—Si es posible, sí, sería una experiencia nueva —le respondió Hank, muy sonriente.

—¿Experiencia nueva, eh? —Anne se puso frente a Hank—. ¿Qué otras nuevas experiencias te propuso y quisieras hacer con Lucy?

Esa pregunta tomó a Hank completamente desprevenido, tanto que no sabía qué decir. Anne fue llamada por los enfermeros para ir a terapia, así que esa conversación quedó como algo pendiente. Pero Anne hizo algo extraño, se dio la vuelta y abrazó fuertemente a Hank, lo apretó tanto, como si no quisiera soltarlo, y sin decir nada, lo soltó y se fue del lugar. Hank se sintió confundido por eso, se quedó de pie donde estaba, pensando en que hace un buen tiempo nadie lo abrazaba así, no un abrazo de amistad o consuelo, fue algo más, como un abrazo que decía "No quiero soltarte nunca". Un tipo de abrazo que ni su ex, Christine, le había dado jamás.

Desde que Hank y Lucy se conocieron ya habían pasado casi 5 meses, durante ese tiempo casi todas las noches hablaban hasta la madrugada a través del agujero en la pared. Hank le contó muchas cosas a Lucy, cómo se enamoró de la música, su trabajo, su amistad con Kenneth, cómo conoció y terminó con su exnovia, incluso le habló de los meses después del accidente. Lucy correspondió la confianza de Hank, le habló sobre el accidente de su hermana menor, el maltrato que sufrió de su padre, que huyó de casa para vivir con un chico que era peor que su progenitor, pero la mayor muestra de confianza que tuvo con Hank fue que le permitió relacionarse con sus otras personalidades.

En las noches tormentosas y lluviosas Hank tranquilizaba a Livi con cuentos y le cantaba hasta dormir, con Anne se desvelaba cantando y escribiendo nuevas canciones, con Matilda nunca pudo entablar nada, era una persona demasiado difícil de tratar, la única vez que habló con ella, Matilda le dijo que si quería que fueran amigos, primero debía conseguirle un poco de alcohol y luego lo pensaría.

Hank disfrutaba pasar su tiempo con todas las demás entidades de Lucy, especialmente con Anne, cuyo amor y pasión por la música hacía que tuvieran conversaciones de lo más cautivadoras.

Por otro lado, Lucy siempre lo animaba con un objetivo que ambos querían cumplir: recuperarse, salir del hospital y empezar de nuevo, siendo ahora compañeros, con Hank escribiendo y componiendo obras musicales y Lucy interpretándolas.

Lucy le contó a Hank sobre cómo le quitaron papeles protagónicos por chicas hermosas pero con 0 talento y nada de motivación, siempre que Lucy hablaba de ello con otras personas las respuestas que recibía eran: "Así es la vida, la próxima vez será, es injusto, pero nada se puede hacer".

Escuchar a Lucy hablar sobre eso, le recordó a Hank las veces que rechazaron sus composiciones musicales por ser "Melodías genéricas". Fue por eso que durante varios días pensó mucho en qué decirle, y al final, en una de sus tantas noches hablando a través del agujero en la pared, le dio su respuesta.

—Los que no te reconocen son personas ciegas y superficiales que prefieren elegir chicas de gran atractivo y poco talento, pero Lucy, tu belleza es opacada únicamente por tu talento, vivacidad y esfuerzo. Esas mujeres dejarán de enamorar a los espectadores cuando envejezcan, sin embargo, no importa la edad que tengas, tú seguirás encantando a los que sepamos apreciar tu pasión y dedicación.

Desde que Lucy decidió ser actriz, en sus primeras audiciones e incluso sus primeros papeles, las únicas palabras que había escuchado sobre su sueño fueron "Te morirás de hambre". Pero las palabras de Hank le recordaron por qué había decidido ser actriz.

Por otro lado, también había algo que perturbaba a Hank, él comenzó a enamorarse, pero no sabía si de Anne o Lucy, al principio se sintió cautivado por Anne y el amor que ambos compartían por la música, pero en el último mes Lucy se mostró mucho más interesada en ese tema y pasaba mucho más tiempo con Hank, se sentía muy confundido, no sabía qué sentía ni por quién, pero tampoco podría averiguarlo.

AMOR POS BIPOLARDonde viven las historias. Descúbrelo ahora