Después de haber jugado durante varias horas, finalmente todos decidieron descansar, pero entre tanto ajetreo Livi se perdió de la vista de Hank. Él no la encontraba por ningún lado y, para su mala suerte, todos los pacientes fueron llamados para oír una campaña electoral, los enfermeros comenzaron a ordenarles a los pacientes que se movieran rápido, cosa que impidió que Hank siguiera buscando a Livi, al final llegó hasta el sitio donde estaban dando la campaña, pero su preocupación por Livi no lo dejaba concentrarse, y lo cierto es que tampoco le importaba lo que el candidato a presidente, alcalde o lo que fuera tuviera que decir.
En la ciudad donde vivía Hank se estaban llevando a cabo las elecciones seccionales, en lo que iba del mes ya habían sido visitados por 5 candidatos diferentes que buscaban ganar votos. Hank se preguntaba a cuántos de ellos de verdad les interesaba hacer mejoras en el sanatorio, no era un mal lugar, pero su ambiente hacía que se sintiera como una celda a gran escala. El personal era poco amigable y muy escaso, tenían tan solo 20 enfermeros, 3 terapeutas, 5 psicólogos y 2 psiquiatras, el personal del hospital era tan limitado que Jhosua era el único conserje para 3 edificios y un enorme patio, pese a todo Jhosua hacía un buen trabajo manteniendo el lugar limpio; o al menos lo que un hombre de su edad era capaz, también, la comida era pésima, las actividades recreativas hacían extrañar el exterior en lugar de motivar y cada día las cosas iban de mal en peor.
Hank era de las personas que no solía ponerse a pensar en cómo se sentirían los demás, como casi todos los seres humanos, Hank solo pensaba en las injusticias cuando le sucedían a él.
Hank de vez en cuando escuchaba la conferencia, lo mismo de siempre: promesas que de seguro no se iban a cumplir, nadie esperaba eso, todos, tanto pacientes como personal del hospital estaban ahí meramente por obligación, esperando que dejaran de intentar engañarlos y los dejaran volver a sus labores, lo más molesto era que había cámaras ¿Qué tan mal debe estar tu canal de televisión para aceptar dinero de un partido político por acompañarlo a sus campañas?
Hank no podía concentrarse en nada, debía encontrar a Livi pronto, siguió moviéndose entre la multitud y preguntando si alguien la había visto, hasta que finalmente pudo dar con ella.
—¡Oye, Hawkings! —le dijo alguien a Hank, por la espalda—. No sabía que eras padre.
Hank se volteó para ver quién le estaba hablando, era Jhosua, que traía a Livi, sosteniéndole la mano.
—Hola, Jhosua, menos mal la encontraste —Hank se acercó a Livi y comenzó a acariciarle la cabeza—. ¿Cómo estás, princesa? ¿Te divertiste con tu abuelo Jhosua? —dijo Hank burlándose de Jhosua.
—El abuelo me da miedo —dijo Livi, soltándole la mano a Jhosua y corriendo a abrazar a Hank.
—¡Ay, no te preocupes, Livi! —le dijo él, consolándola—. Que tu abuelo tenga la expresión de un sádico no significa que lo sea.
—Tú también tendrías mi mirada si hubieras visto lo que yo vi en todo mi servicio militar —le respondió Jhosua, molesto.
—No te molestes, Jhosua. Y a todo esto ¿quiénes son ellos? —preguntó él, mirando al sujeto que estaba frente a todos, él seguía dando su discurso.
—Es otro candidato a elecciones que quiere ganarse nuestros votos —respondió Jhosua, algo fastidiado—. Detesto a esa gente, llevo 10 años aquí y nunca cumplen lo que prometen, creen que por ser inestables también somos manipulables.
—¿No son las mismas personas para las que trabajabas durante tu época de soldado? —le preguntó Hank.
—Exacto, es por eso que los detesto —respondió Jhosua—. Alguien debería darles una lección.
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AMOR POS BIPOLAR
Storie d'amoreHank Hawkings Harrison, es un productor y compositor musical de 21 años, es bastante joven pero ya lleva a cabo su sueño de dedicarse a la música. Después de sobrevivir a un accidente de avión desarrolló Trastorno de Estrés Postraumático (T.E.P.T) y...
