CAPÍTULO I: T.I.D

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La penumbra de la noche abraza el bosque. Es difícil ver, pero la luz de la luna en cuarto menguante evita que el lugar sea cubierto por la oscuridad. Se pueden percibir ruidos entre los árboles, además del viento moviendo el follaje. Este sería un escenario tranquilizador para los nictofílicos, pero macabro para los nictofóbicos.

¿Cuántas historias se han contado con este tipo de escenario? Lamentablemente, demasiadas. Ya se lo considera un cliché del género terror/Slayer. Pero aquí no habrá ningún asesinato ni una chica huyendo a toda velocidad de un hombre con un arma que, pese a que va caminando, termina por alcanzarla. ¡NO! De eso no va esta historia.

Entre los árboles se escuchan pasos y respiraciones agitadas. Una figura se mueve entre ellos a toda velocidad. Es difícil imaginar cómo puede hacerlo de noche sin una linterna. En la dirección opuesta, a muchos metros de distancia, se escuchan pasos también, pero esta figura se mueve mucho más lento, pues usa la luz de la luna para guiarse entre el follaje. Después de correr durante un buen rato, ambas figuras terminan situadas a unos metros la una frente a la otra. Ahora podemos ver quiénes son: un chico y una chica. ¿Cómo reaccionarán ante tan extraño encuentro?

—¡AHHH! ¿Quién eres? —le grita la chica con mucho miedo.

Ella levanta y sujeta una vara del suelo, usándola para amenazar a quien tiene enfrente.

—¡Hey! Tranquila. —responde él, tratando de calmarla—. Soy buena onda, no te haré nada.

La chica no duda, se acerca para golpearlo, pero él sólo da un par de pasos atrás y cae al suelo, intentando suplicar piedad.

—¡NO! ¡No, no, no! ¡Por favor! ¡Espera!

—¿Qué estoy leyendo? —quizás debes estar pensando eso—. ¿Qué tiene que ver la portada con la sinopsis y este inicio tan extraño? Como ya debes haberte dado cuenta, estos 5 son Hank y Lucyana. Si no leíste la sinopsis, puede que te preguntes dos cosas: ¿Quiénes son Hank y Lucy? Y ¿Por qué dije "5" y sólo di dos nombres? Vamos a averiguarlo. Para ello, retrocederemos 4 años en el pasado. Hablemos primero de Lucyana.

Lucyana Granty Bellatriz tiene 20 años. A pesar de su corta edad, es una actriz bastante talentosa y reconocida dentro del arte teatral por sus maravillosas interpretaciones, su excelente trabajo como dramaturga, directora y hasta narradora de radionovelas en una estación cercana.

Lucy comenzó su carrera como actriz a los 18 años. Trabajando en teatros y plazas, logró hacerse conocida por su versatilidad y talento. Con el tiempo, dio el salto a la actuación en cámara, donde lamentablemente sólo ha tenido un papel protagónico. Casi siempre hace de personajes secundarios, pero ella dice que eso no le importa, ya que para Lucy no hay papeles pequeños, sólo actores pequeños.

Lucy tenía una regla: jamás aceptaba papeles donde debiera ser la chica sexy pero hueca. Quería ser aceptada por su excelente calidad actoral y no sólo por ser una cara bonita, ya que sí, Lucyana Granty Bellatriz era una mujer de belleza inefable. Ese mismo motivo fue por el cual, para Lucy, nunca fue fácil estar en el mundo del espectáculo. Tenía que lidiar con el pésimo manejo de la industria actoral, y del arte en general, esa ley no escrita pero ejercida en todos lados que dice: "Si tu cara y cuerpo no venden, estás fuera".

Lucy era firme en una regla de oro que impuso para sí misma, la cual era: no prostituir su trabajo. Ella elegía bien cada papel y daba todo cuando lo interpretaba. Lucy deseaba llegar a lo alto, ganar un premio Goya era su meta, un reconocimiento a su talento, y no a su rostro. Aunque muchos intentarían aplastarla, ella jamás perdió la motivación y amó cada papel y trabajo actoral que le fue asignado.

—Espera, espera. Según la sinopsis, Lucy terminó en un hospital psiquiátrico. ¿Qué podría hacer o tener alguien como Lucy para acabar internada en un sanatorio? —Bueno, Lucy no sólo debía lidiar con el nauseabundo manejo de la industria artística moderna, ella también tenía sus problemas, o mejor dicho, ellas lo tenían.

AMOR POS BIPOLARDonde viven las historias. Descúbrelo ahora