Luego del accidente con los aviones de prueba, pasaron 2 semanas hasta que Hank por fin dejó de sufrir ataques y pesadillas. Durante varios días estuvo completamente sedado, cuando los últimos sedantes que le habían administrado dejaron de hacer efecto y recobró el conocimiento, se encontraba en la misma habitación en la que Lucy alguna vez estuvo cuando llegó al hospital.
—Al fin despiertas, Hank —le dijo una voz sentada junto a él—. ¿Cómo te sientes?
—¿Doctor James? —preguntó Hank, quien seguía algo confundido—, me siento como si hubiera bebido 2 semanas y apenas estuviera despertando con resaca ¿Qué pasó?
—No sabemos la razón específica, pero unos aviones militares volaron por encima del hospital, no te preocupes, ya no volverá a suceder. Hablamos con ellos y se disculparon por lo sucedido, alrededor de nueve personas con estrés postraumático fueron sedadas y contenidas en las habitaciones aisladas, de las cuales cuatro ya se recuperaron, cinco si llegas a mostrar mejoras, tres terminaron desarrollando locura y... una de ellas murió de un infarto.
Hank no podía creerlo, los aviones volaron por encima de ellos solo unos cuantos segundos y eso afectó a muchas personas, incluyéndose a él mismo.
—¿Hace cuánto fue eso? —preguntó Hank.
—Unos dieciséis días.
Hank no se sintió tan sorprendido, simplemente decepcionado por haber tenido una recaída después de tanto tiempo.
—Ya veo, supongo que mi recuperación deberá alargarse más de lo previsto.
—Descuida, pagaste estadía de un año, te prometo que te curaré antes de eso.
Hank estaba confuso, pero más que nada decepcionado, pensaba que su recuperación sería pronta, pero resultó que estaba muy lejos de siquiera tener una mejoría.
—Doctor ¿Lucy está bien? —preguntó Hank.
El doctor guardó silencio por un momento.
—¡Dígame por favor! —insistió él.
—Señor Hawkings... —dijo el doctor quitándose los lentes—, las relaciones románticas están prohibidas entre pacientes y usted lo sabe ¿verdad?
—¡Ella no es mi pareja! Es mi amiga, por eso me preocupa.
—Sus ojos me dicen lo contrario —era la segunda vez que Hank escuchaba decir que sus ojos lo delataban, pero eso era lo de menos.
—No quiere decirme si Lucy está bien y luego me acusa por algo tan simple como "mi mirada" —dijo Hank molesto—. ¿Va a responder alguna de mis preguntas o solo vino a inyectarme más narcóticos?
—Los ojos son por encima el reflejo de cómo es una persona, insisto: miéntase si quiere —el doctor miró a Hank con una mirada fría, también se molestó un poco—. Y sí, la señorita Lucy está bien, tan bien que fue dada de alta. Salió del hospital hace 16 días.
—¿Se fue? —preguntó incrédulo, pues Hank creyó haber oído mal.
—Así es, ahora concentrémonos en su recuperación, si puede estar 3 días sin ataques le permitiremos...
Hank dejó de prestar atención al enterarse que Lucy se había ido, fue demasiado repentino, no hubo notas, mensajes o recados, simplemente se fue... y ya.
Cuando Hank volvió a su habitación se encontró con que habían sellado el agujero que le permitía hablar con Lucy, pero ya daba igual, aunque ese agujero estuviera abierto no había nadie al otro lado que pudiera responderle. Habían pasado un poco más de 2 meses desde la última vez que habló con Livi, era extraño pensar que justo cuando Matilda por fin se animó a charlar con él se haya ido, todo quedó atrás, lo que planeó con Lucy, las canciones que cantaba con Anne... la chica al otro lado de la pared ya no estaba, y ni siquiera fue capaz de confesarle lo que sentía.
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AMOR POS BIPOLAR
RomanceHank Hawkings Harrison, es un productor y compositor musical de 21 años, es bastante joven pero ya lleva a cabo su sueño de dedicarse a la música. Después de sobrevivir a un accidente de avión desarrolló Trastorno de Estrés Postraumático (T.E.P.T) y...
