Horizonte

21 3 0
                                        

Había transcurrido un año y medio desde el inicio del entrenamiento. Daniel fue a casa de Rafa, más temprano de lo habitual, aquella mañana.
─¿Qué pasó?─Preguntó Rafa.
─Me tocó el 858. Tendré que irme.
─¿Cuánto tiempo será?
─14 meses.
─Yo no hice el servicio militar, Manuel no me lo hubiese permitido.
─Volveré para terminar mi entrenamiento, Rafa. Te lo prometo.
─Se que volverás, no tienes que prometer nada. Te estaré esperando.
─Iré a despedirme de la familia de Uriel, juntare mis cosas y me iré. Lo siento, Rafa.
─No te disculpes, como si tu tuvieras la culpa.
─Te extrañaré.
─Yo también te extrañaré, aunque tengo el presentimiento de que algún día, empezará a fastidiarme tu presencia.
Ambos se abrazaron y Daniel empezó a caminar hacia el sur, en dirección a la casa de Uriel. Rafa se que quedó en la puerta, mirando como se alejaba con paso lento, hasta que su aprendiz se perdió en el horizonte. Sus profundos ojos, empezaban a humedecerse.
─Va a volver─Dijo para si.

ChamánDonde viven las historias. Descúbrelo ahora