Tentación

1.5K 162 8
                                        



Tentación




Harry tomó aire negando vigorosamente con la cabeza.


— ¿Eh? ¡No, no, claro que no, por él no!

— No te pongas nervioso. —dijo sonriendo ante esa atropellada respuesta.

— No estoy nervioso, pero no es por él.

— Lo dije porque recuerdo que me habías confesado que Severus fue el motivo para querer hacer el viaje.


Harry asintió, y volvió a negar, y enseguida volvió a asentir, totalmente confundido de lo que debía decir al Director. Albus terminó riendo sin poder evitarlo.


— Ve a descansar, Harry, aunque te recuerdo que debes concentrarte en recordar el hechizo.

— Sí, señor, y... disculpe, pero, ¿podría decirme si ya averiguó algo sobre el giratiempo?

— No, Harry, lo lamento, he hecho todo lo posible pero aún no encuentro alguno que se parezca al tuyo.


Harry asintió y salió del despacho sin poder evitar sentirse contento de que el director tampoco avanzara en sus investigaciones.


*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*




"Esto no está bien" Pensó Draco mientras su boca continuaba siendo explorada a detalle por la firme lengua de Severus. Pero a pesar de esos pensamientos, no podía alejarse... era algo superior a sus fuerzas.


— Detente. —pidió débilmente cuando Severus llevó sus manos hacia su cintura con la intención de desfajarlo.


Pero el ojinegro no hizo caso, tampoco es que Draco se lo estuviese ordenando, y su voz se escuchaba insegura, incluso no podía disimular el placer y el deseo que ya tenía.


— Severus...

— ¡Me gustas tanto! —gimió besando su cuello—. Eres delicioso, Draco... y te deseo.


La ronca voz de Severus no ayudaba mucho a la voluntad de Draco. Por momentos quería apartarlo y sus manos hacían lo contrario rodeándole por el cuello para atraerlo más y más. Ya empezaba a sentir que su entrepierna estaba jugándole una mala pasada.


No pudo contener una exclamación de placer cuando las manos de Severus lograron por fin colarse bajo la ropa y acariciar la piel nívea que ya ardía de calor.


Los dedos de Severus viajaron hacia el sur y ante el contacto con la despierta hombría del rubio, éste empujó la pelvis hacia delante en busca de más de esas caricias mientras buscaba desesperadamente otro beso del ojinegro. Éste le correspondió al instante, dieron un paso hacia las escaleras, sintiendo la urgencia de desnudarse por completo, pero el ruido de alguien aproximándose les sobresaltó.


Draco aprovechó el momento para salir corriendo como nunca en su vida, sin importarle el llamado de Severus, lo único que quería era sacarse ese deseo de su cuerpo que lo estaba matando.


Severus frunció el ceño ante sus frustradas intenciones, y más aún cuando quien apareció por el recodo del pasillo era Harry, quien le sonrió ajeno a lo que acababa de interrumpir.


— Hola, voy a seguir con los deberes ¿quiere que lo hagamos juntos?


Severus no respondió, fue a sentarse en el primer escalón por donde había desaparecido Draco. Harry dudó pero al final le acompañó.


— ¿Se encuentra bien? ¿Acaso ese Mulciber le hizo algo? ¿Y dónde está Draco?

— ¡Deja de hacer tantas preguntas, por Merlín!

— ¡Y usted deje de ser tan ingrato, yo no pretendía molestarlo y...!

— ¡Y tú deja de hablarme como si tuviera cuarenta años, no lo soporto!


Luego de ponerse de pie, Severus se alejó en sentido contrario. Harry abrió los labios para detenerlo pero ningún sonido salió de su garganta, volvía a tener ese nudo que le apretaba con fuerza.


— ¡¿Qué diablos sucede conmigo?! —se recriminó apretando los puños—. ¡No me gusta sentirme siempre con ganas de llorar, no hay motivos, Snape es un bastardo igual que siempre!... ¡lo odio!


Harry abrazó sus rodillas hundiendo su rostro entre ellas, y por más que intentó, en pocos segundos su pantalón ya estaba humedecido por las lágrimas.


— Esto no es normal. —pensó asustado—. Siempre pude evitar que Snape me humillara ¿Porqué ahora mi mente se cierra y no puedo pensar cuando lo veo? ¿Porqué me siento tan herido por sus ofensas? Nunca me habían afectado tanto y ahora... ¡¿Qué me pasa?!


Se sentía muy solo, entristecido de que su relación con Snape no estuviera resultando favorable... y sin ningún alma que le ayudara. Draco seguía empecinado en esa cosa absurda de que sentía atracción por su profesor, no había nadie con quien pudiera sentirse identificado. De pronto, alzó la cabeza recordando a alguien... Sirius.


Sin pérdida de tiempo se dirigió en su busca, por lo menos con él podía sentirse en familia. Algo que no podía sentir del todo ni con sus propios padres.

Destellos de ternuraHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora