Las lágrimas de Sakura

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—¿Omar… perdió? —murmuró Yamato mientras observaba la devastación frente a él.

El humo seguía elevándose entre las ruinas, y en medio de todo aquel desastre permanecía de pie la monstruosa figura rojiza de Naruto.

—Ningún humano podría hacer eso… —dijo el clon de Yamato.

Entonces giró la vista hacia los árboles cercanos.

(Sai… ¿qué te traes entre manos?)

A la distancia, el verdadero Yamato cerró los ojos un instante.

—Entendido… seguiré solo observando.

Sakura temblaba al mirar aquella criatura envuelta en chakra.

(¿Esa criatura… es Naruto?)

Sus labios se abrieron lentamente.

—¡Naruto!

Yamato apretó los dientes.

—Ay, no… A esto se refería el maestro Jiraiya cuando habló de un pequeño Zorro de Nueve Colas.

Kabuto observaba la escena con tranquilidad enfermiza.

—Esa ya no es una batalla entre seres humanos… Más bien, es una batalla entre monstruos.

Sakura no podía apartar la vista de Naruto.

(Naruto…)

A varios metros de ahí, oculto entre los árboles y alejado del puente, Sai observaba el campo de batalla desde otra posición.

(¿Qué está pasando? ¿Esos dos siguen vivos?)

Naruto continuó rugiendo hacia el cielo, liberando oleadas de chakra que hacían estremecer el bosque entero. Las cuatro colas se agitaban violentamente detrás de él mientras la energía rojiza destruía árboles y rocas a su alrededor.

Omar no aparecía por ninguna parte.

Por un instante… parecía que Naruto había vencido.

Kabuto miró de reojo a Sakura.

—Vaya, vaya… qué sorpresa. No puedo creer que llegaran hasta esto, ¿y todo con la intención de salvar a Sasuke?

Las palabras resonaron en la mente de la pelirosa.

(Claro… no nos retractamos.)

Los recuerdos comenzaron a atravesar su mente.

(Más que un equipo, somos una familia. Y Sasuke es como mi hermano. Pase lo que pase, iré a buscarlo.)

La imagen de Omar apareció frente a ella.

(En mis manos llevo la vida de todos los aldeanos. Y no puedo dejar que esas vidas se pierdan. No me importa morir si tengo que protegerlos. Lo haría para salvar a mi familia.)

Otro recuerdo apareció.

Omar, cansado y herido, observándola con una sonrisa agotada.

(Perdóname… no traje a Sasuke de vuelta.)

Sakura recordó aquel abrazo.

Entonces escuchó la voz de Naruto en sus recuerdos.

(Sakura, mantendré mi promesa, sea como sea. Te lo prometí.)

Y finalmente, la voz confiada del saiyajin.

(Un Son jamás rompe una promesa… y menos si se trata de una mujer.)

Kabuto soltó una pequeña risa.

—Ya se ha ido el muchacho… y solo queda el monstruo. Qué patético niño.

Mi Nueva Vida Parte ll - (Remake)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora