Las enormes serpientes blancas se lanzaron violentamente hacia Sasuke, abriendo sus fauces con intención de devorarlo.
Pero Sasuke desapareció.
Las criaturas chocaron entre sí mientras una corriente de relámpagos iluminaba la habitación.
¡SHING!
Una espada formada completamente de chakra raiton apareció en la mano de Sasuke.
Con un solo movimiento, atravesó varias serpientes al mismo tiempo.
Los cuerpos cortados cayeron pesadamente al suelo mientras chispas azules recorrían el aire.
Los ojos amarillos de Orochimaru se contrajeron.
Entonces se lanzó al ataque.
Su cuerpo se deformó grotescamente mientras decenas de serpientes emergían de sus mangas y espalda como una masa viviente dispuesta a consumirlo todo.
Pero, en medio de aquella batalla—
Un recuerdo atravesó la mente de Orochimaru.
---
El sol de la tarde iluminaba suavemente el cementerio de Konoha.
Un pequeño Orochimaru caminaba lentamente entre las lápidas con una expresión vacía. En sus pequeñas manos sostenía una extraña piel blanca que acababa de encontrar sobre el suelo.
Sus ojos infantiles la observaron con curiosidad.
—¿Qué es esto…?
Detrás de él, Hiruzen Sarutobi se acercó lentamente.
Al ver la piel, una ligera sorpresa apareció en su rostro.
—Oh… Qué afortunado eres al encontrar eso. Es la muda de una serpiente blanca.
El pequeño Orochimaru levantó la mirada.
—Nunca había visto algo así…
Sarutobi sonrió levemente.
—Para ser sincero, yo tampoco. Es algo extremadamente raro.
Orochimaru volvió a observar la piel blanca entre sus manos.
—¿Por qué es blanca?
El Tercer Hokage cruzó los brazos mientras el viento movía suavemente las hojas de los árboles.
—No lo sé realmente. Nadie suele darle demasiada importancia a cosas así… pero en épocas antiguas, las serpientes blancas eran consideradas símbolos de buena fortuna y renacimiento.
Los ojos de Orochimaru brillaron ligeramente.
—¿Buena fortuna… y renacimiento…?
Sus dedos tocaron cuidadosamente la piel.
Sarutobi lo observó en silencio por unos momentos antes de hablar nuevamente.
—Quizá fue el destino quien quiso que la encontraras aquí.
El niño levantó lentamente la cabeza.
—¿Destino…?
—Tal vez tus padres hayan renacido en algún otro lugar —dijo Sarutobi con calma—. Y quizá, algún día, cuando hayas crecido… puedas volver a encontrarlos.
El pequeño Orochimaru guardó silencio.
Sus ojos permanecieron fijos en la piel blanca.
—¿Cuándo será eso…? —preguntó en voz baja.
ESTÁS LEYENDO
Mi Nueva Vida Parte ll - (Remake)
FanfictionCuando Naruto regresa a La Aldea Escondida entre las Hojas, tras haber estado dos años y medio entrenando con uno de los tres legendarios ninja: Jiraiya. Se reecontrará con sus viejos amigos y se darán cuenta de que ahora son unos ninjas aún más pod...
