Tristes noticias

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El campo de entrenamiento estaba en silencio, roto únicamente por el sonido del viento entre los árboles.

Naruto permanecía de pie, con el rostro tenso y la respiración agitada, concentrado en el chakra que intentaba moldear en sus manos.

(Si me concentro en el Rasengan, el cambio en la naturaleza del chakra se vuelve inestable… pero si me concentro en la naturaleza del chakra, el Rasengan falla… soy patético…)

Sus puños temblaron ligeramente.

(Kakashi-sensei tiene grandes expectativas en mí… y no estoy cumpliendo ninguna…)

—¿Qué debemos hacer? ¿Nos detenemos por hoy? —preguntó Yamato con calma, observando la situación con atención.

Kakashi, con las manos en los bolsillos, respondió sin apartar la mirada del entrenamiento.

—Si eso es lo que él quiere hacer…

Naruto bajó la cabeza por un instante.

El peso de la frustración se acumuló en su pecho.

(Yo… yo…)

De pronto levantó la mirada.

—¡Maldición! ¡No tengo tiempo para quedarme sentado! —exclamó con determinación— ¡Jutsu Multiclones de Sombras!

Una nube de humo estalló a su alrededor.

Decenas de clones aparecieron al instante, ocupando el área de entrenamiento.

—¡Cuidado, chicos! ¡Hay otro que está perdiendo el control del Nueve Colas! —gritó uno de los clones con alarma.

—¡Capitán Yamato, ayúdame! —exclamó Naruto, tambaleándose mientras su chakra se agitaba peligrosamente.

—Tenzo, ¡es otra vez el Nueve Colas! —advirtió Kakashi con tono serio.

—¡Maldición! —respondió Yamato, activando su técnica para contener la energía.

La madera surgió alrededor de Naruto, estabilizando su chakra y devolviéndolo poco a poco a la normalidad.

El silencio regresó.

Naruto respiraba con dificultad, exhausto.

Kakashi lo observó unos segundos.

—¿Estás bien? —preguntó con calma—. Ha pasado un día entero desde que comenzaste a entrenar para añadir la naturaleza del viento al Rasengan. Usas cerca de doscientos clones de sombra.

Hizo una pausa breve.

—A una persona normal le tomaría miles de horas lograr algo así.

Naruto apretó los dientes.

—Pero este entrenamiento es demasiado difícil… el control del chakra es complicado… y doscientos clones es mi límite… —dijo con frustración—. Siento que nunca lo lograré. Formar el Rasengan ya requiere mucha concentración… y encima modificar su naturaleza es… imposible.

Bajó la mirada.

—No creo que funcione esta vez…

Kakashi lo observó con detenimiento.

—Eso no es propio de ti —dijo con calma—. Tú no eres así.

Naruto alzó ligeramente la vista.

—¿Eres el Naruto Uzumaki que conozco?

El silencio se volvió más pesado.

Naruto dudó.

—Pero… no creo que funcione…

Mi Nueva Vida Parte ll - (Remake)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora