Capítulo 25: Bridgen

66 12 7
                                        

Capítulo 7: Bridgen

Siento que he esperado una eternidad. Sabía que no podría ver a mi mejor amigo en este estado, pero me pidió que me quedara a su lado. Sin anestesia, sin el equipo correcto, tuvieron que abrirle el brazo. No había nada que aliviara su dolor; ellos se encargaron de destruirlo todo.

Jack gritaba, se quejaba, maldecía. Y yo solo suplicaba que todo terminara.

—Listo, ya no hay chip —anunció el doctor—. Tendrá que venir después para quitar los puntos.
—Gracias, Doc.
—Estarás bien, descuida.

Cuando nos dejaron solos, el silencio cayó como un peso insoportable. ¿Qué se supone que le diga ahora?

—Creo que tienes mucho que decir —Jack evitó mirarme directo, pero puso su mano sobre mi hombro—. Rachel, solo dilo.

Las palabras salieron atropelladas, como un torrente que llevaba conteniéndose demasiado.
—¿Por dónde quieres que empiece? ¿Con que tenemos el tiempo contado para que tu padre deje de ser un zombie? ¿Con que creo que tu novia es una traidora? Y si hablamos de mí... ¿te cuento primero que Ethan se muere de celos de Alex o que quizá me termine hoy después de lo que tengo que decirle?

—Respira profundo —pidió. Y lo hice, casi con enojo.
—¿Ya dijiste todo lo que tenías que decir?
—No es ni una décima parte, créeme.

Él sonrió apenas.
—De acuerdo, entonces vayamos por partes. No creo que tengas que preocuparte: siempre encontramos la manera de salir adelante, y esta vez no será la excepción. Encontraremos anestesia y los químicos de Cameron. Confío en que tendré a mi padre de vuelta. Solo tenemos que ser pacientes.

A veces desearía tener ese lado suyo. Jack siempre se aferra a la esperanza como nadie más.

—Paciencia es lo que me falta ahora —admití.
—Tienes razón, igual lo lograremos.

—Sigamos con la lista —continuó—. Punto número uno: Megan no es mi novia.
—La tratas como si lo fuera. Y la quieres igual.
—Punto número dos: ¿Por qué es la primera persona en quien piensas?
—Tengo a más personas en mente, pero ella es cercana a ti.
—Precisamente por eso no debería ser una opción. Es como si alguien creyera que tú me diste ese líquido.
—Eso sería una locura. Es imposible.
—Entonces, ¿por qué sospechar de Megan?

Me quedé sin respuesta.

Él me sostuvo la mirada, serio.
—Dices que tienes más nombres en mente.

Muy pocos, en realidad. Y aunque no lo admita frente a él, para mí Megan seguirá siendo la principal sospechosa. Hay algo en esta situación que no termina de convencerme.

—Si no fue Megan tal vez fue Enzo, pudieron incluso haber trabajado juntos, pero no entiendo por qué lo harían.

—¿Y el siguiente sospechoso?

—Jeremy, ese hombre te detesta.

—Vamos, Jeremy odia todo lo que respira, no creo que sea para tanto.

Jack en serio parece estar dudando de cada nombre que le doy.

—Pudo haber sido cualquiera, un infiltrado que puede que siga aquí o que haya muerto ayer intentando defenderse.

Cuando me mira frunce el ceño. Es mi mejor amigo, si alguien sabe descifrarme es él, sabe que tengo más por decir.

—Hum, creo que tienes un nombre más, ¿en quién piensas que no quieres decirlo?
—Son solo teorías, nada importante —balbuceo, sabiendo que mi voz me delata.
—¿Teorías graves?

PROGRAMA F3 Libro I y IIDonde viven las historias. Descúbrelo ahora