Después del robo de los metales y la sospecha de que el ladrón, ósea yo, fuera un cambiante, la princesa Celestia le pidió a su hermana que vigilara mis sueños en caso de revelar algo importante, claro que la princesa de la noche no intervendría en mis sueños, tal como lo había hecho desde la primera vez.
Días después del atraco Van Der Wall me dejo ver la luz del sol nuevamente.
- ¿No crees que este mundo es hermoso? – Me pregunto mirando hacia el horizonte. - ¿No crees que la sola idea de la magia es algo fascinante?
En ese momento estábamos en la cima de la montaña adyacente a Canterlot, ese pico era tan alto que nadie se imaginaria que alguien estuviera allá arriba, la vista por otro lado era increíble, podía ver a casi toda Equestria en el horizonte y sentir el viento en mi espalda me daba cierta paz.
- Pues sí, en eso tienes razón este mundo es hermoso. – A pesar de que Van Der Wall y yo no estuviéramos de acuerdo en muchas cosas, como que me usara para un fin aún desconocido para mí, no podía negar que tenía razón. – Y en cuanto a lo segundo ¿Quién no quiere un poco de magia en su vida?
- Exacto, imagina lo que podríamos, no, imagina lo que no podríamos hacer con la magia. Si tan solo pudiéramos llevarla a nuestro mundo...
- ¿Podríamos arreglar el planeta?
- ¡Si! SI. Correcto. – Me decía con entusiasmo – Piénsalo, podríamos transformar cualquier cosa en algo completamente diferente, moldear la materia para crear grandes cosas. Podríamos salvar a nuestro mundo. – En sus ojos se podía ver un brillo lleno de esperanza, de luz, una luz casi equiparable con la inocencia de un niño.
- Seria asombroso. – Respondí con sinceridad y una pequeña sonrisa en mi rostro, imaginando todo eso.
- Y aun así... - Dijo mirando hacia abajo, a Canterlot específicamente. – Ellos solamente han rascado la superficie y no tienen idea del potencial que tienen entre sus cascos. – Su tono de voz cambio a uno condescendiente, casi con lastima. – Solo espero que se den cuenta de lo que la magia es capaz.
Con eso dicho Van Der Wall se levantó y me dio la espalda, así como yo a él.
- Espero que estes listo para tu siguiente trabajo.
- Acabemos con esto. – Respondi indiferente.
- Que así sea.
Van Der Wall nos teletransporto de nuevo a la sala de reuniones donde me asigno la tarea de robar los trenes de la compañía Golden Spirit pero ahora la habitación estaba llena de recortes de periódicos, notas, libros, etc. Van Der Wall me enseño una especie de mapa con varios recortes que giraban en torno a una yegua de apariencia acaudalada, justo encima de su foto estaba su nombre: Sapphire Crown.
- Esta yegua forma parte de la nobleza de Canterlot, es conocida por la sociedad en general como "La duquesa", un nombre bastante pretencioso si me lo preguntas, justo como ella. En fin, la duquesa es dueña de una enorme colección de arte la cual esta resguardada en su mansión, quiero que vayas ahí y robes un poco de dicha colección. Puedes tomar todo lo que quieras siempre y cuando traigas estas pinturas. – Dijo mostrándome las fotografías de unos cuadros, quisiera dar más detalles, pero no sé nada de pintura.
- ¿Esto tiene algo que ver con tu dichoso proyecto? – Pregunte tratando de buscar alguna conexión entre el robo de cientos de toneladas de metal y mi nuevo objetivo.
- De hecho, sí.
- Y supongo que no me dirás por qué.
- Por supuesto que no. Pero lo que te puedo decir es que dichas piezas son muy costosas y debido a su valor hace alarde de ellas como evidencia de su poder, principalmente adquisitivo, si las robas se manchará su imagen y posibles inversionistas se alejarán de sus negocios, inversionistas que serán más fáciles de atraer. - Aún con su explicación no encontraba relación con el metal. – Más allá de eso no necesitas saber nada niño.
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Changeling rebirth
FanfictionY si un día despertaras siendo un cambiante, una criatura ficticia de una caricatura? ¿Qué harías con el poder de transformarte en lo que sea y adquirir las habilidades de lo que copies? Bueno esas son preguntas que me hacia a mi mismo, pero que ah...
